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martes, 30 de septiembre de 2008

Sobre la cama arrugada
dejaste tu perfume
creí sentir tus manos
recorriendo mi cuerpo
y me estremecí toda.
Besaste los ojos, la nariz la boca
que me aloca, me sofoca, me apasiona
besé tus dedos
subí al dorso
la piel desnuda
y luego bajé a los lugares
no explorados,
Déjame sentir
la miel que escapa
de tus besos de fuego
expande tu alma
grita, gime, muere,
recorréme distinta
extendida en mi desnudez

viernes, 26 de septiembre de 2008

Graffitti

Píntame un graffitti en la espalda,
no me digas tatoo,
quiero formas pintadas, dibujadas con tus manos
y que en cada trazo sienta la tinta azul
y tu deseo ferviente
ardiente, quemando la piel.
Pintame un graffitti que diga te amo
y que la tinta quede por siempre entre mi piel y mi sangre
que nadie pueda despegar lo que dibujaste.
Pintame y que penetre tu alma hasta la mía,
que tus besos no despinten las frases
los dibujos y las cosas.
Anda, dime que si!

Vos respirás las noches

Vos mirás desde tu casa el Illimani
yo veo la cruz del sur.
Vos respirás al lado de una mujer
yo respiro la primavera reciente
su olor a duraznos.
y camino de noche como un pequeño fantasma silencioso
por esta La Paz
por esa siempre mi amada y querida La Paz.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Buscando tu piel en otra piel

Esta tarde, buscando tu cuerpo en otra piel,
casi creyéndolo, porque así de cruel es esta vida
que me convierte en varón y me entrega en bandeja
otro sueño…
Que agonía cruzar la otra vereda
sabiendo que el placer es esa burda esclava
que se entra por las retinas, que acepta la ternura
la pasión, la ternura y pervierte todo sonriendo.

Imagino que poco te importa
que mis senos duerman en la
frágil simetría de otro cuerpo.
Yo los hubiera besado
con el roce de mi barbilla,
vos hubieras sonreído
cuando lo justo
era que te estremecieras.

Sabes bien lo que gano
cuando me pierdo en el éxtasis.
Porque es exactamente
lo que vos hubieras sentido.
Me gustaría que creyeras
que este es el triste juego de las compensaciones
al que vuelvo recurrentemente,
sigue vos danzando la cruel ceremonia
del olvido en el espejo de otro cuerpo
mientras sigues pensando innegablemente en mi.

lunes, 22 de septiembre de 2008

viernes, 19 de septiembre de 2008

Cuánta palabra me recorre por dentro


Cuánta palabra me recorre por dentro
cuánta letra deambulando,
como ríos escapándose
Como manos entremezcladas por los senos, por los pies
por los tobillos,
han subido a la cabeza y se ocultaron en los cabellos
una entreabrió los labios, otra deslizó por los pechos
Ayy los pechos, se quedaron ahí diminutas las palabras.

Subió la letra por los muslos
se adormeció luego en el pubis,
letras subiéndose
letras bajando,
frases golpeando en el oído,
frases susurrando...
acariciando,
diciendo...

Bajó la frase hasta ti,
se enlazaron los cuerpos y las letras,
bésamebésamebésamedices,
ylalenguarozaentonceselcuellolanucaorejas,
mientrascaminanlasfrasaesporloscuerpos,
lasfrasesvanyvienencontagiandonos...

De pronto las frases callaron
fue como si se hubieran muerto,
y es que suele morir la palabra calla
cuando ya no la necesitamos

jueves, 18 de septiembre de 2008

Emergiendo de tu cuerpo

Emergiendo de tu cuerpo

Deja amor amado
que mi boca te diga
todo lo que quiere decirte,
que mis manos corran
por el corazón libres!
Descalzas.

He imaginado escribir
sobre tu espalda,
sentir que las frases
el ritmo se acelera,
la voz se agita como tu cuerpo,
frases como paloma
aleteando sobre el plexo
los muslos descansados,
entonación en esta línea,
ritmo allá,
fuego, besos, fuerza,
cruzando el vientre
encendido de espera.

Ayy! la carne se agita,
te he soñado sumergiendo
de las hojas blancas.
imagino el goce,
tu gimiendo,
tu diciendo
precipitando todo el fuego,
entonces me convierto
en canto,
me diluyo en la sintonía
de tus movimientos,
hasta ser uno,
amor, amor.


No logro dormir
tengo tu cuerpo alojado en mis retinas

lunes, 15 de septiembre de 2008

Sentir tus labios en mi cuello

Sentir tus labios en mi piel
es como una suave briza
que eriza mi cuerpo,
tus labios recorren
y dejo que fluya el placer
nada de lo vivido es tan intenso
nada es mejor que ese momento
por eso varón sigue besando mi piel
sigue creciendo en mi pecho,
sigue las lunas, el plexo, el pubis
sigue la curvatura de los muslos
la redondez del ombligo
y toma de mi
todo cuanto puedas desear,
bébetelo bien!

martes, 9 de septiembre de 2008

Tomado del blog Vaivén


A Eliseo

Cuando nos separamos
creí que el invierno me desintegraría toda,
que los viejos buitres comerían mi cuerpo.

Quería comprar el hálito a alguien
para poder respirar pues me asfixiaba toda.
Quería poder comprarte como se compra
un amor de prostitutas, para recoger de ti
aunque sean migajas,
nada importaba, excepto tenerte.

Creí que vivir era nefasto, sacrificado, cruel!
pero ya vez imperceptiblemente
las hojas verdes crecieron dando paso a la primavera
entonces comprendí que el verdadero amor
nada pide, nada exige, nada espera,
que tu no eras
ni entendí que fuiste,
que tu no pudiste
porque no quisiste.
Que tu alma era pequeña,
tan pequeña que no podía caber en mi.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Este río incontenible



Ese hombre me inhibe sutilmente
pedazo a pedazo me agravia

Yo que no tengo tiempo de mirar al sol
y dejar que me ciegue
la potencia de miles de estrellas
que lo ayudan a girar,
alumbrar el universo .
Yo que no tengo tiempo
de amar y amar tu cuerpo
y oxigenar mi alma
de este caos planetario.

Voy a cerrar los ojos
verterme en tu cause
en la cadencia de tu cuerpo
en movimiento.

Cruzaré la línea de lo etéreo,
desataré un aluvión de pasiones,
ternuras y embelesos
lejos de la discordia,
del ordenador y estas teclas
que repiten tu nombre.

Lejos de los horarios,
las obligaciones, las críticas,
voy a sumergirme en ti,
beberé del río,
negaré cien veces
los nombres de la rutina
la costumbre y los fracasos,
tomaré tu cuerpo
me inundaré en tu vertiente.

Pero, mirando lo cotidiano
esto suena a utopía,
este río incontenible
no me baña, no me inunda,
no me come,
mi huracán etéreo
llega apenas a tu cause
como aquella estrella
que cayó como estampida
en el firmamento
destrozada en mil pedazos
por el lucero, que eres tu mismo.

viernes, 5 de septiembre de 2008

Todo es vacío execpto tu

Algo para creer que nada pasa
algo para pensar que todo es sueño
algo para sentir que todo es absurdo
feo, cruel, dañino.
Todo es oscuro
excepto tú!

miércoles, 3 de septiembre de 2008




Hola amig@s por una rara afección de la vida me encuentro enferma y no podré actualizar mi blog al menos en dos días, un favor no se olviden de pedirle a los dioses por mi

saludos

peca

lunes, 1 de septiembre de 2008

Ritual de otoño

Foto tomada del Blog negro color

Hoy sin saberlo
Sin saber que besarías mi cuerpo,
Hice un rito frente al espejo,
Coloqué el aroma de miel sobre los muslos,
Recorrí los brazos y la espalda.
Mi torso,
acaricié suavemente
la aureola de los senos,
Cubrí las
grietitas del pezón
toqué el
pubis de luna,
la redondez del ombligo,
la silueta toda,
Y más tarde, recorrí su cuerpo con pasión salvaje,
como queriendo emprender un viaje sin retorno
en el que me fundo cada vez que te amo.
Toqué la curvatura de los tobillos,
subí besando los muslos,
la pelvis, el torso…
Toqué su pecho que se abrió de pronto
como crisálida, sensitivo, cálido.
Volví a sus caderas y disfruté de su cuerpo
en movimiento.
Sentí su piel que se estremeció al rozar
pasar los labios, sentir la textura,
oler su perfume que huele bien
huele a miel.

Hoy he tocado su cuerpo con pasión extrema
como si fuera la última vez.
Como queriendo asirlo en el tiempo
lo besé tantas veces… hasta llegar a creer que nada más
existía en el mundo
Los sostuve entre mis manos y me estremecí toda.


viernes, 29 de agosto de 2008

Arena resbalando, arena encima del mundo


Ayer noche buscando tu cuerpo en otro cuerpo
inútilmente creyéndolo pude abismarme
en la ciénega profunda de sus muslos,
porque así de loco es este mundo de los sentidos
que convierte en varón lo incontenible,
me sumerge entre sus brazos
y aguas adentro navego en sus entrañas.

Qué locura adentrarme en ese cuerpo que no es el tuyo,
pero sabes?, es como un torbellino
cuando siento su cuerpo de arena marfil,
caliente junto al mío.

Qué bueno saber que la pasión
esa esclava cruel
me brinda otra razón para vibrar y saber que existo!
que acepta lo que la razón no entiende
que hace circular billletes falsos, sonriendo.

He visto frente a mí las aguas incontenibles
llegar hasta mi orilla,
la arena salpicando en mi regazo,
la arena cantando al oído,
arrasando con todos los recuerdos tuyos,
tapando las heridas, los abandonos
las miserias
y se abre su cuerpo como una caja…
avanza sobre la playa,
un pie como al descuido roza el mío,
arena estrepitosa se interna en mi piel
una mano se interna sobre la ingle
arena estrellándose,
arena tocando el pecho,
arena encima del mundo,
yo encima del mundo

es como una tempestad sobre los cuerpos.

Yo no haré nada amado para aquietarme,
porque esto es algo que me lleva, me inunda
me apacienta, me contiene,
es como una tempestad estrellándose sobre mi boca,
tiene algo de furia, de incontenible, de perverso,
es él con su
goce
yo junto al suyo.

Es como viento huracanado
que llega hasta a mi orilla
y no haré nada amado para aplacarlo,
cederé mi cuerpo como ofrenda,
como un rito de pies descalzos,
hubiera querido que no suceda,
pero ya vez,
borré de mi corazón
los vanos sueños
los inútiles sueños que me ataban
y no dejaré más abierta la ventana
sin estrellas,
sino que viviré maravillosamente
amando, amando, amando
cada cuerpo,
cada sal
cada rostro
porque esto es bueno y me sienta.

Por eso varón ven a mi puerta
que quiero!



miércoles, 27 de agosto de 2008

Foto del Blog Negro Color

Qué bueno es tenerte ahí
pegada a mi pecho
al borde de la noche
como un remanso,
unidos por lazos de acero y miel
los de acero nos atan,
los de miel nos dejan libres
para gozar, solo gozar.

No sé si te diste cuenta
ahora que pasó el tiempo
las estaciones, los años
me puse más seria,
más flaca, más libre
y plena.

Que gozo más el silencio
lo misterioso,
tu respiración, tu sombra
el sudor que destila tu cuerpo
y presiente el olfato la silueta
al borde del grito
que hubo que acallar
para que los demás
no sientan envidia
agonía o tristeza al ver
este enredo, estos cuerpos etéreos
que sueñan, viven, disfrutan, vibran!



martes, 26 de agosto de 2008


Para vos que entre brumas me leés.
Para vos porque te amo, por tus manos,
por tus ojos,
te deleito entre intersticios blancos
donde las luciérnagas no llegan.

Te arranco con ternura de la realidad,
voy poniéndote la piel erizada,
y en el cuerpo cenizas y relámpagos.
Quizá no logro el galope de potros desbocados
agitando el corazón,
pero halo las cintas que descolgaban
de las estrellas. No quiero más.

No necesito que tengas un cuerpo,
una forma, una raza, una especie,
quiero que seas precisamente ese
que viene detrás de tu pensamiento,
porque el hombre como hombre me ha matado,
porque existen aves que consideran la sangre
como alimento, y he sido alimento de buitres,
pero todo lo he disuelto en la miel de la fábula,
todo lo he convertido en piel, en pasión,
en sangre;
los gestos, las voces,
esa maquiavélica estructura de la nada.

Hoy como ayer y mañana
se convertirá en la página donde te invento
te dibujo, te acaricio,
y corres el riesgo de que te borre
porque así no eres, ni creí que fuiste,
no eres con esa cara de cínico,
esa sonrisa vengadora de tu pasado
que vuelve a castigarme aunque yo no tenga culpa.

Por eso busco el todo, la sumatoria
el borde del abismo donde la caída
hace tragar viento, solo viento y miedo,
busco en ti lo que no encuentro en nadie
ese vórtice que hace temblar a una mujer
y la estremece hasta los tuétanos
con solo mirarla
y no la daña, no la lastima
solo acaricia.

Por eso, a vos que te amo
desde antes de la fundación del tiempo,
este poema que te reclama,
te dice es otoño y hace frío,
varón pon tus pies en mi lecho
que deseo!

lunes, 25 de agosto de 2008

Desnudo tu cuerpo


Quiero amarte ahora dijiste
ven mujer toca mi cuerpo!
Voy hacia ti-
desnudo tu cuerpo
beso tu cuello
, llego a tus oídos y susurro:
que es bueno tenerte, darte placer y recibirlo
seguir besando mientras tus manos no dejan de recorrerme.

Tocan los codos, besan las manos, muerden la uñas
más tarde se posan en el ombligo.

Tócame niña, toca
Mientras tanto tus piernas se abren
van y vienen sobre las mías
resbalan tus manos el líquido
que alimenta el placer.

Dices que te gusta
mientras te inclinas y besas la flor
hasta hacerla saltar
Dices que es maravilloso sentirme
que nada es mejor a esto
que me coloque con las manos y las rodillas inclinadas
así tu subes y cabalgas, cabalgas en un cometa
La luna simplemente hermosa
contiene nuestras sombras
simplemente a nuestro alcance.

- Dices que quieres quedarte por siempre ahí
- Respondo- Quédate en mi
-quédate en mi, quédate más y más
-por siempre!
Me gusta estar en ti
me atrapas, me aprietas
me cautivas.

Me haces estallar,
soltamos al mundo el grito mágico
caemos amantes
mientras se extiende sobre la ciudad el crepúsculo.
Beso tus manos y te digo más.
15 de Agosto de 2001


Por habitaciones oscuras
los buhos aceleran la noche
una cita a ciegas, un beso sigiloso
un nombre y un teléfono
una mezcla de sueño y vigilia
no se si te llamo, o te dejo perdido
allá donde ya no te busco
sopocachi La Paz- Bolivia.

Yo veo la Cruz del Sur
tu respirás el frío de las laderas
y caminás como gato
en tejados dormidos
por esa grande La Paz
quizá la que más amo.

Me diste la caricia furtiva
el beso esquivo, intranquilo
el añejo sabor de tus labios
y una caricia en lejanía.

Me diste el otoño
la distancia, la derrota
la leve sombra de tu mano
acariciando mis caderas
el halo de misterio
la desazón, lo incierto
el invierno, la neblina
y el amor descarnizado.

Nadie nunca supo
que te amé a escondidas
que suspiré por ti
y que no tengo recuerdos
buenos ni malos
solo el silencio y la noche
este es el reino que inventé
que habito.

En fin, siempre sabré
que lo que de vos quisiera
es el olor de tu cuerpo
tu música ligera
las cosas que decís
y aquellas por las que no
decís nada.

Que me amés
con pasión violenta
y que el grito de tu magia
se estrelle
en la cara de un político

viernes, 22 de agosto de 2008

Amado hasta la orilla

Foto del blog El diario de los tacones rojos

Amado estoy a tu orilla
hermoso como árbol de mara
Fuerte como la palmera,
ningún viento la derriba
Resistes al sol y en ti anidan los pájaros.
tus muslos rosados como delfines
que juguetean en el río que es mi cuerpo.

En ti huelo el perfume
de los guayabos en flor
en tus pechos hay miel y en tus ojos las flores
de naranja y lima.

Pequeño-dulce- mi alto
hecho de romero y azafrán
tu piel es de limones.

Hoy me dije: Subiré al árbol del fruto del pan
a comer de sus amores
sea su calor como racimos de plátano
y sus besos como el líquido del cacao
dulce miel, jugo de lúcumas.

Haré una pausa en el camino y ahí me quedaré
en la mitad de ti,
tu ombligo cordón de plata
tu plexo el vientre,
más abajo la raíz fundamental.

Montaré en vilo cual amazona
y aferrada a tus cabellos
correré detrás de las garzas morenas
que se escapan a la pampa verde, verde río
Sean tus gemidos como música
y después no importa
que duermas así en mí,
quédate en mi
así,
así,
así.

Agosto 30 de Agosto de 2001

Cobijada en el ala de su pecho


Esta pasión mía y este abrazo
A quien dárselos bajo la lluvia
En las noches desiertas
Cuando todo se acaba
Y el sinsentido pasea por mis fueros.

Se callaron los gritos
Y la noche está desierta.
¿ A quién dárselos
Al alba tornada de niebla?
Y en medio de esa cosa
Tornada aquí en el pecho
Se agiganta al nombrarla
Oh ansiedad.
Abrir la puerta al cielo
A quién dárselas a quién?

La otra noche buscando
Tu cuerpo en otro cuerpo
Casi me lo creo, porque así de cruel
Es esta vida,
Así de egoísta es el olvido
Que nos arrastra por ríos sin cause
Que lo torna en varón
Sumergida al fin en otros brazos

Qué locura esta ternura,
Esta pasión destinada a ti,
Trascenderla,
Que ironía flotar en este río
Y sumergirme,
Nadar hasta el final
Sobre la orilla de sus muslos
Sabiendo que la pasión
Esa prostituta, me ha vencido
Y acepta dinero falso,
Lo atrapa,
Se cobra y se enardece.

Perdonarás esta confesión insólita,
Esta fuga mía,
Teniendo en cuenta
Que estaba sola
Que necesito dar esta pasión mentida,
Cobijarme en el ala caliente
De su pecho,
Que me arropa ahora que llueve,
Ahora que la soledad me arremete
Y no te tengo.

Creo que te darás cuenta
Que ocurren estas cosas,
Porque si bien tu rostro está
En mis pensamientos como sombra
Como yo presiento también que vos
Besarás otra boca
Y es como si besaras la boca mía
Con la diferencia aquella
Que la piel no miente,
Y cuando sentís que tu cuerpo se electriza todo
Te das cuenta que se puede sentir igual de fuerte
Igual de gigante, de inenarrable.

Sabrás que esto se hace
Un poco por soledad,
Otro poco por tristeza,
Porque es necesario
Porque es justo
Porque es bueno
Que sintamos eso
Y mucho más
Porque estamos vivos!!

Olvídame


Olvídame
borra de ti toda imagen
recuerdo o vestigio
que yo te di mi aliento,
mi universo.
No des tregua a tu mente
no me perdones nunca
que cada cosa cruel que pienses
sea yo muriendo en tu consciente.
Borra la sensación de tu pecho
al recordar esa mano que subía
y bajaba dibujando los labios,
la miel que escapa de los senos
y esa delicia cuando disfrutaba
la cálida oleada de ternura,
que recorría el camino
y era como un estruendo
como una explosión,
como si mil potros
corrieran por la sabana.
La sublimación de eros
ya no cabe en nosotros,
los engranajes cambiaron,
los cuerpos son otros
las sábanas arrugadas
ocupadas por otras pieles
saben de besos ajenos
cada uno por su lado,
cambiados por completo
ya no desnudos para el otro
sino desnudos para otros cuerpos
ya no te amo mi amor
por eso no me perdones nunca!
no me des descanso,
no me des ternura,
no me des tregua,
córtame con gillette,
extírpame como un cáncer
entonces recobraré mi reino
y me iré a dormir
tranquila al fin en otro abismo.

jueves, 21 de agosto de 2008

La lujuria y la pasión


Por la sombra y el perfume que te nombran,
por la mortal herida que dejaste,
por el sinsabor,
por la lujuria y la pasión,
el embeleso,
el desencanto y la ternura.

Nomás que por la sombra
que te nombra y te resume,
nomás por ti, por tenerte
volvería a mirarme
en los espejos del espanto,
volvería a ensayar tu nombre junto a l mío,
nomás por sentir tu piel
tu cuerpo claro, tus ojos,
tu silueta, tu sal, tu boca,
volvería probar el turbio trueque,
volvería a probar el horror
que un día nos consumió.

Pero vamos!
fue un horror supremamente bueno
apasionado, cruel, tierno
fue un infierno amable.

Nomás por unos minutos
me jugaría entra,
compraría tu cuerpo
te daría los billetes,
te prostituiría…
y andaría a la par que una callejera
besando la miel,
consiguiendo el cielo
a través de esa espasmódica
sensación de vuelo.

Hoy, con la madurez a flor y a flote
me daría el lujo de ceder a tu fantasma
y anegarme en tu lecho,
en tus brazos y en tu fuego
en lugar de estar en esta nada
que a otra nada nombra.
A Isabella

No me importa tu voz ni tus desdenes
ni lo que abrigues en esa mirada astuta,
sólo quiero perderme, hundirme en la ciénaga
profunda de tus aguas.
Bella eres Isabella mía...como potranca
que se encabrita,
que relincha en la noche cuando es penetrada,
que rompe el silencio de la noche
Cabalgas altiva e imponente, junto a mil hombres
y persistes, siempre persistes.
La miel que escapa del higo jugoso de tu sexo
elixir es para mi cuerpo sediento de tus besos,
tus pezones negros cual uvas...se endurecen
al suave roce de mis manos.
Tus ojos no miran, sólo sueñan,
tu boca se entreabre y dices palabras indelebles...
tus dientes son como marfil...
ohh! potranca mía, astuta mía cual paloma,
con la fuerza del león y la dulzura de los pájaros,
soy el jinete que cabalgará en tus ancas
y juntos recorreremos los caminos del mundo...
embriagados de amor y de poesía.
La noche será nuestra aliada,
engendraremos locuras y pariremos alegrías,
aguantarás mi galope
mis espermas recorrerán tu vientre,
buscando tal vez algo imposible...
yo no sé!
Isabella mía, quién pudiera predecir tanta locura,
confundir mi aliento con el tuyo
y despertar cada día
con el roce de tu pelo...
te daré mi silencio de hombre en las mañanas
un alelí para que adornes tus cabellos
y alas de mariposa para que te lances a volar en el espacio.


Sacado del cuento Las Hijas de Dyango de Roxana Sélum
Me diste la ternura
la pasión el embeleso
las noches coloridas
el terrón de azúcar- miel,
el sueño del alba,
el sentir de la piel.
Las manos- el dorso desnudo,
pero también la tristeza del domingo,
la mano endeble perdiéndose,
el café frío en la noche de invierno.

Ahora me doy cuenta
que acercando mis sentidos a ti
Tu me envuelves…
te fundes como la hiel en un fruto amargo,
y el olor de la selva que te nombra.
Un atardecer en la moxitania,
el sol perdiéndose en la noche,
los nombres de otros nombres
que te nombran
un silbido de pájaros.
Ay! Amor
todo sobre ti vuelve a tocarme…
vuelvo a sentir el galope
de mil potros
correteando en la pampa verde
verde río.
Ven! Líbrame de la noche insomne
de la muerte…
Sumérgeme en tu caricia,
retiéneme en tu pecho.
Haz un hueco en tu corazón,
guárdame, guárdame en ti
como la niebla.

martes, 19 de agosto de 2008

Y se muy bien


Y se muy bien que no traspasarás
este río que te retiene en su corriente
no lograrás penetrar la materia
ni convertir el éter de los recuerdos
en cuerpo, ni en abrazos, ni en los sinsabores.
Ni en el gesto de desvestir cada noche
el cuerpo que te reclama.
Ni estarás en la sonrisa que alivia
la soledad que me desborda.
Ni en la línea que suena y trae tu voz
del otro lado de la ciudad,
ni en las mañanas al despertar
sonámbulos de encanto.

No, no estarás y me ensombreceré toda
me molestaré yo misma
al no encontrarte recitaré un mantra
para sostenerme en pie,
para decir que el aliento viene de otra parte
no solo de ti.
Me enojaré amor mío
sin que tu lo sepas,
y cocinaré el plato que te gustaba
y escucharé la música que guarda tu aliento,
pero todo ello no será para ti,
porque ambos sabemos
que la danza que inicio no te llegará.
Y diré las cosas que puedo decir
cuando se precede al amor
cuando la cálida oleada recorra mi cuerpo
me estremeceré niño mío
aunque no estés en esta ciudad llena de escombros.
No estarás para nada
no serás nada
y cuando piense en ti
lo haré con una idea obscena
que oscuramente me vuelve a ti.

La lujuria y la pasión


Por la sombra y el perfume que te nombran,
por la mortal herida que dejaste,
por el sinsabor,
por la lujuria y la pasión,
el embeleso,
el desencanto y la ternura.

Nomás que por la sombra
que te nombra y te resume,
nomás por ti, por tenerte
volvería a mirarme
en los espejos del espanto,
volvería a ensayar tu nombre junto a l mío,
nomás por sentir tu piel
tu cuerpo claro, tus ojos,
tu silueta, tu sal, tu boca,
volvería probar el turbio trueque,
volvería a probar el horror
que un día nos consumió.

Pero vamos!
fue un horror supremamente bueno
apasionado, cruel, tierno
fue un infierno amable.

Nomás por unos minutos
me jugaría entra,
compraría tu cuerpo
te daría los billetes,
te prostituiría…
y andaría a la par que una callejera
besando la miel,
consiguiendo el cielo
a través de esa espasmódica
sensación de vuelo.

Hoy, con la madurez a flor y a flote
me daría el lujo de ceder a tu fantasma
y anegarme en tu lecho,
en tus brazos y en tu fuego
en lugar de estar en esta nada
que a otra nada nombra.

El sudor que destila tu cuerpo


Cuando pasa el día,
qué bueno es tenerte
pegado a mi pecho
al borde de la noche.
Créeme que es un remanso,
estar unidos por lazos de acero y miel;
los de acero nos atan,
los de miel nos dejan libres
para sentir aquello que desborda
mis sentidos.

No sé si te diste cuenta
ahora que pasó el tiempo
las estaciones, la primavera
me volví tierna, pero también
volcánica e intensa.
Que gozo más el silencio,
lo misterioso, lo oculto,
tu respiración, tu sombra,
o el sudor que destila tu cuerpo
y presiente el olfato tu silueta
al borde del grito
que hubo que callar
para que los demás
no sientan rabia, agonía o tristeza
al notar este enredo de cuerpos sutiles
que viven que viajan que vuelan.
Que sienten que están vivos.

Creo que nada de lo andado
vale más que este momento,
Nada vale contra esta ternura abrasadora
que sube por tu piel y por mis sienes
ni la soledad, ese huracán
que desata sueños e inventa ilusiones.

Esta sangre que nos une y nos derrota


Ayer vi tu cuerpo acongojado,
nublado de luna y vacío,
como cuando nos atraviesa una estampida
o una ráfaga hace estallar el corazón,
nos calla el asombro y
la soberbia...
nuestros cuerpos se abrazan desnudos
vulnerables,
escondidos de miedo,
de espanto.

Luego emerge tu voz
volviéndome firmemente a la razón
me impulsa a no callar, a no caer,
como si saliéramos de la ciénaga
malheridos,
entre las piedras, sirenas, escombros
la nada....
Ayyy! amor amante
aún duele el alma y los ojos,
no puedo digo
Pero siempre emerge tu voz
gritando,
amor amante vamos!
levantémonos,
la realidad nos golpea,
nos golpea duro,
el carmesí de las calles nos reclama
el escarlata en los hospitales nos grita,
entonces algo se inflama en mi pecho
y me doy cuenta que no solo somos pasión amor,
sueño, ternura,
también somos llanto y sangre
esta sangre que nos une y nos derrota,
somos rabia, espanto y miedo.

Somos dos para hacer el fuego
para soplar e incendiar lo nauseabundo
lo que apesta, lo que corroe
y que se atreva el mundo a matar
dos voces,
cuatro manos que aún pueden decir y hacer lo que sienten.

La Paz, 18 de febrero de 2003

Alto Invierno- cuento


Este año las cosas se pusieron medio feas por aquí. Tuve que desalojar el cuartito que tenía en el barrio central por falta de dinero para el maldito alquiler. Fui a parar a un lugar alejado y habitado por el invierno; perenne el invierno en este lugar, aunque sea verano, pero aquí en Alto Invierno, siempre, pero siempre hace frío.

Una noche salí con un hombre ya maduro, amigo de ocasiones. Salí para hablar de situaciones... de conseguir un trabajo y demás cuestiones... ¿Qué cómo iba a imaginar que este hombre tan serio quisiera tener un romance conmigo?. Caí como quien dice " como tontita". Lo raro es que no opuse resistencia, claro, cómo iba yo a hacerme la cortita, si andaba con tanta hambre, comiendo cualquier cosa, durmiendo mal y por lo menos una noche quería sentir calor.

Fue una noche de locura imparable, si hasta temblé, grité y luego lloré de rabia de saberme como piruja barata haciendo el amor con aquel hombre. Y lo peor de todo fue que me gustó sentirme amarrada por lo menos unos instantes a su piel, a sus escasos cabellos y a sus manos que como durazno sedoso se asían a las mías.

Pero de todo aquello lo que más me asombró fue su ternura. Era innegable su ternura. Era más fuerte que todo... si hasta luego de los afanes esos propios de la pasión, se recostó quedito en mi pecho y me dijo:
- hola!, y lo dijo tan bonito!.

Sus manos recorrieron mi cuerpo haciéndome retorcer no de placer, pero si de ternura. El no me dió placer, pero sí esa dulzura extrema que jamás yo había sentido. Y lo peor de todo es que yo sabía que aquello no debía ser. Podía ser, claro, porque todo es posible. Pero no debió ser, de eso estoy segura.

Por mucho tiempo no lo volví a ver. Me escondí en el horizonte gris de mis pensamientos, en esa extraña forma de vivir, comiendo cualquier cosa y tratando de olvidar a aquel hombre.

Después de un tiempo lo encontré en la calle, se me acercó diciendo:

- Venga mi muchachita, echémonos a perder niña linda!.
Y era la misma voz risueña, pegajosa, excitante de la noche aquella cuando quedito al oido me repetía:

- Ven!, ven!, no te me escapes ven!
- chica, ven!, ven!
- Chica, ven!
- Chica!


Las cosas andaron retemal para mi desde entonces. Porque sigo pensando que aquello no puede ser y lo volví a hacer, porque puede ser claro!, pero no debió ser.





2..//

A veces pienso que el mundo está al revés y no entiendo los límites de la infidelidad humana. Si hace unos días, semanas tal vez, yo lo ví de la mano de aquella señora gordita de ojos profundos. Los ví tan juntitos que pensé, Dios mío, él no necesita otro cariño!.

La infidelidad es la madre de las soledades- pensé. Y es tan fácil sentirla como hacerla, tiene dentro esa picardía de lo indecible, esa malicia de la carne que lucha contra el espíritu. Es insinuante, coqueta, risueña, tiene los ojos verdes como la esperanza que yo siento aquí muy dentro, cuando pienso que él me quiere y sé que no es cierto.

Por eso digo que las cosas andan rete mal aquí en Alto Invierno. Con esto de las heladas contínuas del verano, las constantes lluvias, se me ponen fríos los pies y el alma, y no duermo en las noches, ando divagando y pensando, cómo es que pude ser tan tonta! meterme con un hombre casado!- vaya con el adagio, casado pero no castrado.

Pero eso sí, todo el tiempo me anda trastabillando en la cabeza ese manantial de ternura que gastó en mí. A lo mejor lo hizo por lástima, por placer al verme tan bonita, tan sola y con tanta hambre.

Todo anda de mal en peor aquí en Alto Invierno. El es casado. Pero de su ternura y de sus ojos, no puedo olvidarme. No quiero olvidarme.

lunes, 18 de agosto de 2008

Volví

…del viaje de aquella pesadilla
que ni tu ni yo entendíamos.
Volví de las sombras de la muerte.
del sinsentido, la miseria,
el infierno.
Nadie sabe estas cosas,
ni el más cruel que lo causaba,
el cuerpo mío comiéndome en vida,
el cuerpo mío viajando
hacia la nada.
No es necesario que lo digas,
no lo entiendes,
nadie sabe estas cosas,
solo se siente el aguijón
pero volver a la vida trae consigo
el olor de la flor que se desgrana,
la patria que se muere y resucita,
la sangre polvorienta
de las mujeres perdidas en la nada,
el olor de la tierra adormecida,
la fuerza de los árboles que reclaman
no ser más sangre y destrucción,
sonido de fusil, metrallas,
galope de excluidos,
el sol en sus miradas.
Ay! Amor todo de la tierra
vuelve a mi
con tanta fuerza,
vuelve mi piel,
vuelve mi cuerpo
y vuelvo a ser una solo contigo,
con los hombres y mujeres,
vuelvo a saber quién soy,
qué quiero
para qué estoy aquí
y por qué lucho.
vuelvo a saber en ti como revivo.

Un poema al que antes fue


Mucho más allá del plano físico
en un laberinto mental, etéreo
donde es posible ser sutilmente feliz
sin sábanas arrugadas, ni muslos.

Todo sucede en un reflejo de la nada
tus ojos tu olor tu saliva
y allí donde antes fue
en medio de la noche te poseo
mientras tu juegas con otro cuerpo
los juegos nocturnos las pasiones.

De veras que poco me interesa
que tus muslos se duerman
enroscados a la geometría de otro cuerpo.
Yo los hubiera hollado
rozando apenas con las respiración
y te hubiera gustado disfrutar
que mis labios entreabiertos pudieran
seguir la travesía
en un viaje a la cadencia de los cuerpos.

Conozco muy bien lo que ganas
cuando te duermes en el goce.
Porque es exactamente lo que yo
habría hecho.

Este es el increíble juego
de las compensaciones
con que consuelo esta ruptura.
Continua entonces estrujando
tu cuerpo en el espejo de otro cuerpo
después de haber dormido
otra noche más sin mi.

lunes, 11 de agosto de 2008

Balance hipócrita


En este día nublado de espanto
de fantasmas rondando mi cuarto
del mísero rostro del deseo,
de crisis latentes que no cesan
que no terminan de cerrar el círculo,
de amenazas, de gritos, de golpes
de poder, de hartazgo, de miseria.

Serás por siempre un imán amarillento
que en la caliente sombra de la noche
vigile mis actos y mis sueños,
donde la más turbia sombra
se haga nítida
y deslumbre en la fiel ironía de mi cuerpo
donde te llevo cautivo y sin resguardos.

Mientras puedo encender un cigarrillo
y hartarme del humo y la miseria.

Creo que nada vale tanto,
como la imagen tuya cayendo
sobre la oscuridad de mi cuerpo,
ni esta tierna caricia abrasadora
que sube por la geografía de mi cuerpo.

Que sucumbe ante el espanto
ante la soledad y el silencio,
ese torbellino que desata sueños.

Perdonarás este balance hipócrita
entre cigarrillos y queja de crisis,
teniendo en cuenta que el invierno parte,
hace calor, y en mis sábanas
no hay arrugas
mientras la soledad alisa sus patitas de araña.
Sabrás que pienso en ti obstinadamente,
como el mantrams que repite
interminablemente tu nombre,
como el ciego que queriendo ver
dibuja en el cielo la silueta
la acaricia minuto a minuto,
hasta hacerla explotar
en una miga de dulzura.

jueves, 7 de agosto de 2008

Hombre-almendro-cuerpo mío


Déjame sentir el aroma de almendro en tu piel,
resina blanca-leche, sabia
vida del árbol que derramas
cuando hago un tajo sobre el tallo
recibo en mi boca
amarga leche,
envenena y alimenta.

Recibo en tinajas-vagina-útero
nace el fruto, fuerte cáscara
que partes y aparece la nuez que comes
Ayy de mi ayy de mi así
Así
Así
Así
Deja lamer la herida
que hice para extraer la sabia
almendro mío tu cuerpo
dejar que el sol la seque en la tarde
Y queden marcadas para siempre
las señales.
un aleteo de pájaros pasó por el infinito
tu cuerpo-árbol-mío
se estremeció con el sol-soledad
déjame sentirte así
atado a la naturaleza
piérdete en mi
Ayyy de mi
Ay de mi así
así
así

Ven a mi lecho varón que quiero

Mi cuerpo duerme
buscando a qué asirse
el miedo empieza a salpicarlo
me desnuda la mirada de dos perdidos.
Seres que presiento desde lo denso
queriendo arrancarme el corazón
qué locura!
Comerme, habitar mi alma
cobrarme el alquiler… vos ya entendés.
Los veo pasar silenciosa los observo…
uno me produjo naúseas,
el otro ni siquiera lástima.
Son apenas cascarones pétreos
pasaron por mi lado,
y sentí la necesidad de exprimir mi alma
como una toalla de la cual salen
sórdidos líquidos.
Quise abismarme, morir
(no ser poeta, poetita)
y desgarrarme en cada línea.
Pero ya ves la soledad va pintando
uno a uno los versos, estos
que escribo para vos
que comprendés
que sos otro.
Que vas tallando con tus dedos
mi silueta de mujer
dibujando en cada vórtice
danzando en mi cuerpo
cabalgando al ritmo
de nuestros cuerpos en movimientos
marea que sube
marea que va y viene
marea que baña
mil bocas en mis pechos
succionan estremecen desdibujan
en mi cuerpo las marcas
de las vidas.
Van borrando lo que rasguñó
el olvido.
Hoy ese otro amor
exacerba mis sentidos
de pronto no soy de uno
ni de vos ni de nadie
soy de todos
por eso varón ven a mi lecho
que te espero!!


viernes, 1 de agosto de 2008

Tengo un hombre en mis sentidos

Las fotos son sacadaTengo un hombre en mis sentidos

Tengo un hombre en mis sentidos
un nombre que repiquetea en mis sienes,
quisiera saber cuándo se marcha
para creer que de verdad estoy sola,
que solo habita mi mundo
mis sensaciones
pero este hombre pasea por mi cuerpo,
se da el lujo de tocarme
de sembrar besos de hacerme estremecer,
yo le digo que siga….
la línea del cuello, baje a los pechos,
que beba las lunas.
que no descanse nunca,
que no se canse nunca.
y este hombre da vueltas
me envuelve, baja al vértice…
me estremezco
me retuerzo
los muslos son dos pájaros que cantan
con la dulce melodía de sus movimientos.
este hombre me ataca con ternura
con violenta paciencia
con profunda pasión
con desasosiego…
Se embriaga de mi
y viene
lo toco, lo presiento,
lo dejo hacer….
El dice que quiere ahora o nunca
que quiere morir en mi!
que ha trascendido los límites
de mis sentidos físicos
yo le respondo que es así,
así es como lo quiero,
él responde que ya no puede más…
y somos fantasmas que vuelan
en las alas del placer desenfrenado
ambos sabemos que nadie nos puede parar
nunca!
ni separar!
ni el tiempo, ni la noche lo harán.

Tengo un hombre
que pasea por mi cuerpo,
quisiera decirle que se marche
pero este hombre me llena y me besa!!!


la muy triste y maravillosa Marilyn

Cadencias-caderas, mi profundo río-cuerpo-mío



No digas nada
Solo siente el sonido de nuestros cuerpos
Que se mueven al ritmo del viento
Al viajar en cometas,
Chocar contra la luna,
Explosionar en la esfera etérica del universo.
Siente como palpita el silencio
Cómo alumbra tu Áurea mi piel
Hecha de mieles.
Hombre de mil estrellas
De una sola ahora. Mío de mi.
Huele, come, bebe, toma de mi
La leche cristalina
La carne, muslos, piel, yemas,
Dedos, manos, codos, pies,
músculos, pelvis, nalgas, manos
codos, pies, cuello boca.
No digas nada
Me basta con saber que existes
Toca, vibra con la sintonía de manantial de río
Cadencias-caderas
Río turbio como el Mamoré
Mi ancho, mi caudaloso
Mi profundo río-cuerpo mío
Mis entrelazadas piernas
Morenas tuyas.
La pampa verde-mis cabellos
Que te enlazan, te calientan
Mi sol- sol de Moxos
Que quema mi piel.
Suda, llora, gime.

Mis pechos oscuros
Como garzas morenas
Que besas, que comes, sientes volar
Cuando cazas los pezones…
Chillo al sentir-vuela al pasar
Tu lengua.

Más tarde un delfín rosado
Se escapó hacia mi cuerpo
Zambulló en mi… jugueteó.


No digas nada…solo siente
Me vasta tu sonrisa.
Después de la travesía
Puedo morir en ti
Puedo morir así!

Ahora escribo mariposas


Ahora escribo mariposas
que saltan en las teclas del ordenador
calculando que es la acequia
el charco en el camino asoleado.

Se engañan a si mismas
creyendo que es verano,
hace frío, igual ellas descienden
y lograron con sus aleteos
aquello que parecía impensable;
que les des calor, sol, azúcar, miel
y estos terrones de luna menguante.
Están aquí golpeando el pecho,
sitiándose en las letras,
deletreando la palabra amor.
Ellas saben como yo
que las esperas,
que sus alas de colores
van cayendo en tus párpados.

Ah! pero casi lo olvido,
tengo para darte un jazmín y dos claveles,
dejaré que se asienten
que rocen la suave tersura de tus muslos,
el jardín de tu dorso al descubierto,
aleteo en tus labios,
las zonas de tu piel, la geografía,
o ese territorio azul casi dormido,
deja que aniden mis mariposas,
deja que toquen cual sueño tus cabellos
deshojando el placer en cada tramo.

Sin equipaje, sin recodos, sin traumas,
simplemente acariciando el corazón
con su fino aleteo, sin espanto.



jueves, 31 de julio de 2008

Una burda idea


Vuelvo a mentir como si nada,
a jugar con el espacio en blanco,
a teñir de gris y dibujar tu silueta
en cada trazo.

No se quién sos
ni por quién suspirás,
no se nada de ti solo te invento.
Pero mirá vos cómo son las cosas
una idea loquísima se me vino esta mañana
una idea convertida en sensaciones,
una idea y una mujer cobarde
que vacila entre la nada y la miseria
que tiembla tras el brillo de tus ojos,
que se encandila
solo al susurro de tu nombre
que se oculta tras la miserable,
burda idea de otro nombre.

Una idea que cobró fuerza esta mañana
de mirarte a los ojos
y quitarme la máscara que oculta
este rostro, estos ojos y estos labios
de gritar mis emociones
y volverme alquimista del placer
del goce y la ternura.

de palabras que no escondan nada!
ni el gesto de sentir
que hundes tu rostro en mi pubis
que navegas en ese mar
que es tan sublime
tan supremamente dulce,
de poder soportarte
después del grito, la derrota
y el derrumbe del goce.

Volver a hundirme en tu piel
y no sentir luego el vacío
que precede al amor.

Una loca idea ronda en mis sentidos,
como por ejemplo reventar el planeta
con mis versos
que ellos te cuenten
cómo cae el viento helado
aquí en mi rostro.

Una sola idea, una palabra
como tantas que he tenido,
Pero soy cobarde.

sin valor y sin aliados me he quedado…
a ratos pienso que la fe me ha abandonado,
ya es tarde,
ya amanece
ya te fuiste!


Olor a lluvia


Las pléyades se ocultan,
astrea viaja en el firmamento,
es febrero
es de noche
y voy a acostarme sola.

Llueve, siempre llueve
lavando el asfalto
la mugre, nuestras ondinas.

Miro mi piel
veo mis ojos
toco mi piel sedosa
como un durazno.

Toco la redondez de mis senos
el botón se endurece,
hago un intento
de querer amar
amar hasta los tuétanos,
pero llega el cansancio
es extremo,
el cuerpo que calienta no llega,
y las manos no responden,
el placer no quiere,
el cuerpo no dice nada.

Entonces retorno a lo real,
a otros pies desnudos,
a tus cadencias,
tus caderas de fuego,
tu boca salvaje,
y es ahí donde me hundo,
es en ti en quien me inundo
es en ti el mundo.

Como un orgasmo perverso


Diría que no me importas tanto
como para verte todo el tiempo,
que no necesito tus susurros
en las noches.

Ni esas cosas raras de verte al alba
con cara de sueño y ropajes de lana.
Diría sin embargo que amo tu voz
cuando embriaga el silencio,
pero también cuando sonás reflexivo
o triste,
cuando pensás en el país
tan hermoso, sombrío y perdido.

Diría que quiero eso de ti,
las cosas simples,
las complejas, las cotidianas.
La diferencia entre vos y esos hombres
es que pasaron sin dejar huella
como un
orgasmo perverso
que no deja huella, no marca, no mancha.

En cambio tu, pequeño
eres latitud, espacio, contenido.
Pero fíjate que apegando mis sentidos a ti
consideré prudente decirte esto:
amo tu cabeza porque piensa
tus desaires de gato engreído y escurridizo,
tu sintonía en mi cuerpo,
el aleteo de pájaros
volando cada vez que te toco,
tu voz y hasta tus descuidos caseros.


miércoles, 30 de julio de 2008

Salida de madre


Señor
he sentido tu presencia
cubriendo las incontables
horas de apego físico,
Cuando el cuerpo de aquella
que amé y me amó
no podía partir.
Mientras yo, llorando en su pecho
creía que le podía dar un halo de
vida, mi aliento.

Solo pude darle esa corriente
que alimentó mi cuerpo cuando
apenas me formaba en el útero.

Sangre mía de derrota
Sangre suya de muerte!
corrientes de vida uniéndose,
aún más allá de lo terreno.

Señor
pude sentir que no eres tu
ni tu voluntad, ni la mía, el partir,
es solo el alma buscando
escape a esto que llamamos vida.
No existe más la expiación en fuego
y azufre, ni el castigo ni las miserias,
los dogmas reinventados.

Solo existes tu y el amor
que es la fuerza cohesiva del universo,
el aire, el fuego, el éter, tierra y agua,
unidos para dar y nosotros ignorándolo.
Contigo viajé más allá de los límites
de mis sentidos físicos,
en la dimensión del misterio fue.
Hoy veo las diminutas
luces de la gran ciudad.
Me siento un punto de luz.
Habito un mundo distinto
cargado de éxtasis, de locura,
pero una locura supremamente buena,
un infierno de placer, lujuria y fuego
que yo misma elegí, que ya también purgué.
Salida de madre, salida del vientre
volveré si es preciso, una y mil veces
a la tierra, a la materia
para aprender a amar!!!

Oda a la noche


Dios! desde todos los puntos
veo la ciudad dormida
en un caos planetario.
Dentro de todas las formas
te hallé.
No existe más el miedo,
las sombras, el túnel
ni el bajo mundo que antes
percibí.
Es de noche y nada me impide
cerrar los ojos y unirme a tu ensueño.
Todo es fácil al trasponer
el umbral que nos separa
ya que no tengo miedo
de bajar al abismo
y escuchar la siniestra furia
de ondinas y salamandras,
agua y fuego juntos
la tierra sacudiéndose
en un espasmódico orgasmo
girando el eje y acomodándose
a la polaridad de los Andes.
Ven! haz que desgarre el velo!
quiero confesarte mis infamias!
De la interminable boda de lujuria y deseo,
del vino, de los hombres que nunca tuve
pero que amé,
su elixir.
Del mal que me atrae,
me envuelve, me domina,
que ya expié al amar como nadie.
Que pagué la pasión, el placer
la locura, la interminable boda
de lujuria y fuego.
Amé a los hombres que pude
quienes me enseñaron del dolor
el llanto, la sangre, la noche
y un alma pequeña oculta,
dormida aún en sus corazones
y sin embargo en cada uno de ellos te hallé!

jueves, 24 de julio de 2008

Artículo la erótica en mi obra literaria

MONÓLOGO PARA TRES Y OTROS RELATOS



Definir la erótica en mi obra no es tarea fácil, porque nunca escribí pensando en la definición misma del concepto, sino que fui guiada por una suerte de Yo Superior, algo recóndito dentro mío y no explorado. Algo que estaba ahí aflorando de a poco y que muchas veces lo callé por los tabúes y esos daños que se inventa la cultura patriarcal y la Iglesia para restringirnos, hacernos sentir culpables y callarnos.

Escribo desde la perspectiva de mi propio cuerpo y el cuerpo del otro. Este oficio implica donar el cuerpo y donar los órganos en sentido figurado. Donar la piel, los pechos, el pubis, los labios, las manos, el ombligo, el dorso y los muslos. Es describir la geografía de los cuerpos y plasmarlos en la hoja en blanco. Es donar los sentimientos y los pensamientos. Es transmutar todo el miedo a nuestra sexualidad y poder ejercerla sin tabúes, es algo divino y supremamente placentero. Es saber que lo que se transmite a través del lenguaje puede causar un ras en el corazón y erizar la piel, acelerar los sentidos, sentirse vivo.

La erótica tiene que ver con la recuperación del cuerpo, de ese cuerpo silenciado, del cuerpo trasgresor, de ese cuerpo que era quien reunía dentro de si todo lo “pecaminoso”. Las mujeres escribimos en la medida que descubrimos nuestro cuerpo, por lo menos en mi caso pasa eso, nuestro cuerpo archivo de traumas, desde donde vamos sacando, pariendo fantasías, que tienen que ver con nuestros deseos, nuestros goces, aquello que deseamos y que pocas veces podemos transmitirlo. En este sentido no solo se trata de parirnos a nosotras mismas, sino de contribuir a la transformación de la mirada de los lectores y lectoras, de lograr que ellos descubran, por qué no, el placer de un texto de mujer.

Escribir para mi es un espacio de liberación. El no hacerlo es castrante. Necesito contar y transmitir las fantasías que alborotan mi cabeza, necesito ser trascendida por el texto, palabras marcadas por mi propio jadeo de mujer que se niega a callar, a quedar sumisa. Escribo en celo y así esa urgencia se multiplica, soy un cuerpo de mujer que se abre como un manantial de aguas cristalinas, que se desbordan en papel y corren fugitivas, son como estelas aguamarinas que bajan al jardín de los mortales.

De este modo soy mujer sujeto y no objeto, mujer escritora deseante de su propio texto, es como la práctica de un cuerpo que se escribe y por lo tanto sobrevive en la letra... de ese modo la palabra será la herramienta, aprendo a construir, pueblo los espacios, libero el grito, necesito poner al descubierto todas esas sensaciones de los personajes que me habitan, que dialoguen entre ellos, que digan palabras cotidianas, con crudeza, con impudicia, con ternura, con malicia, con deseo, con fuerza, con sutileza, que ellas expresen todo lo que sienten que digan lo que quieran decir.

Escribir desde la erótica, implica rescatar la afectividad y reivindicar la ternura, apostando por un ser humano integrado, en lo cual lo femenino y lo masculino sean territorios excluyentes y privados. Lo mismo ocurre con el deseo, hablar del deseo, del placer y del goce, es romper los antiguos paradigmas, es reafirmar la capacidad de amar que tenemos los hombres y mujeres, de poder transmitir las cosas que sientan en sus entrañas, su piel, su alma, es construir desde la poesía y la narrativa un mundo más humano, más real y más seguro.

No escribir para mi es castrante, carcelario, cruel, es un mundo absurdo, lleno de majaderías, de caretas, de inhibiciones y de miedos. No escribir es como dejar que los buitres coman mi carne. En cambio hacerlo, es donar mis órganos, mis caderas, mis muslos, que ellos imaginen y hagan lo que creen entender de mi obra. Cuando digo donar”, implica que ellos han agarrado el concepto, lo han internalizado y en algunos casos porqué no, lo han aplicado a su vida.

Cómo sopla el viento helado


Por qué te escondes
en el olvido?
Por qué vas cruel
a otros brazos?
Te conté entre líneas
de mis noches sola,
de la cruel ceremonia del olvido,
de los nombres que inventé
los amantes que fui,
que no fueron.

También te expliqué
cómo sopla el viento helado
en este otoño.

Cómo rompe el grito kundalini
sofocando la sensación de goce.
Pero ya ves… esto que queda
es el simple regateo de la nada,
pero resulta necio
decir que no te siento.

Ven! Rasga el velo!
tómame como una fiera,
que las marcas en mi piel
queden guardadas.
Recorre el camino a casa
inúndame con tu pasión oculta.
Navega en este río
de aguas peligrosas,
sin prisa, sin miedo
sin espanto. Tómame.

Conoce mis secretos
Has de mis caricias tu sino
y después que me ames
no podrás ya nunca sobrevivir
a tanta pasión
ni serás el mismo.



martes, 22 de julio de 2008

Arena resbalando, agua tocándome


Ayer noche buscando tu cuerpo en otro cuerpo
inútilmente creyéndolo pude abismarme
en la ciénega profunda de sus muslos,
porque así de loco es este mundo de los sentidos
que convierte en varón lo incontenible,
me sumerge entre sus
brazos
y aguas adentro navego en sus entrañas.

Qué locura adentrarme en ese cuerpo que no es el tuyo,
pero sabes?, es como un torbellino
cuando siento su cuerpo de arena marfil,
caliente junto al mío.

Qué bueno saber que la pasión
esa esclava cruel
me brinda otra razón para vibrar y saber que existo!
que acepta lo que la razón no entiende
que hace circular billletes falsos, sonriendo.

He visto frente a mí las aguas incontenibles
llegar hasta mi orilla,
la arena salpicando en mi regazo,
la arena cantando al oído,
arrasando con todos los recuerdos tuyos,
tapando las heridas, los abandonos
las miserias
y se abre su cuerpo como una caja…
avanza sobre la playa,
un pie como al descuido roza el mío,
arena estrepitosa se interna en mi piel
una mano se interna sobre la ingle
arena estrellándose,
arena tocando el pecho,
arena encima del mundo,
yo encima del mundo
es como una tempestad sobre los cuerpos.

Yo no haré nada amado, para aquietarme,
porque esto es algo que me lleva, me inunda
me apacienta, me contiene,
es como una tempestad estrellándose sobre mi boca,
tiene algo de furia, de incontenible, de perverso,
es él con su goce
yo junto al suyo.

Es como viento huracanado
que llega hasta a mi orilla
y no haré nada amado para aplacarlo,
cederé mi cuerpo como ofrenda,
como un rito de pies descalzos,
hubiera querido que no suceda,
pero ya vez,
borré de mi corazón
los vanos sueños
los inútiles sueños que me ataban
y no dejaré más abierta la ventana
sin estrellas,
sino que viviré maravillosamente
amando, amando, amando
cada cuerpo,
cada sal
cada rostro
porque esto es bueno y me sienta.

Por eso varón ven a mi puerta
que quiero!



lunes, 21 de julio de 2008

Yo que duermo a la orilla de tu cuerpo



Yo que duermo a la orilla de tus brazos
he soñado amor caer en el abismo,
en un sinsentido,
mi cuerpo desarticulándose
la boca comiendo viento y asombro.

¿Quién sos que solo al recordarte siento?
¿Con qué hilos tejes las sensaciones
que comiendo viento y asombro
aun en el vacío te pienso?

Yo que duermo a la orilla de tu abismo
tengo miedo amor caer en el vacío.
¡Ven! Quiero enredarme en tus brazos,
comer el lobulodelaorejalapiellosojoslamiel
que escapa- elixirdelapasión- tu sabia
comerloslabiosbajaraltoraxapenasrozarlapelvis
y que roces con tu cuerpo la redondez de las nalgas
la curvatura de mi cintura y subas luego hasta la espalda
los hombros, bajando y subiendo
enloqueciéndonos- enloqueciendo- los sentidos,
no caer nunca al vacío y si caigo arrastrarte conmigo
para comer estrellas caídas para comerte.
Pues si eres vacío, si eres sinsentido
yo también soy vacío e infinito
más sinsentido enloquecida!

¡Ven que quiero amarte ahora!
que no me falte tu cuerpo que no!
que no me falte la noche en que te vea,
que por ti muero, que me muero si no te veo si no te tengo.
Yo que duermo a la orilla d este hombre
tengo miedo amor de caerme en el abismo

viernes, 18 de julio de 2008

Donde cuelgo mi piel

Foto tomada del blog de speranza

De tus piernas largas como la noche
quisiera hacer un collar,
y atarlo por siempre a mi cuerpo,
enlazado a mis caderas,
pero no, creo que sería bueno
cambiar de imagen y hacer
de tus dorso un closet
y encerrarme por días
besándome tu y besándote yo,
alcanzar la cima del mundo
esa que recién acabamos
de descubrir.

De tu amor recién nacido
quiero darle a beber
leche y miel de mis pezones,
rozar tu cintura, tu espalda,
dar vuelta y subir, subir al cuello
y volver a bajar
y bajar
y dar la vuelta
y volver al pecho y abrir
tu corazón
y morder la pelvis
y clavarme en la efigie
empinada de tu cuerpo.

Ayy! Amor tu que naces
en mi... deja germinar
esto que me atrapa,
me humedece,
me decanta, me enamora
.





















































Debo dejar pronto esta ciudad en la que no nací pero que amo profundamente, en la que ha pasado feliz e infelizmente los últimos 21 años y me duele confesar que no quiero irme de acá por nada del mundo. Inventaré algo para quedarme.

Debo decir que cuando llegué dormía todos las tardes por el frío y no me acostumbraba a este pétalo de espanto que es la altura. La Paz con sus calles sinuosas me recibió de brazos abiertos, me acaparó en su pecho y me hizo suya. Con sus tenues lucecitas que se encienden o se apagan como un gran árbol de navidad. Con su infernal ruido de marchas, su caos, su magia, sus raíces, las subidas y bajadas que agigantan la presión y quitan el aliento. Debo confesar que no quiero irme.

Vivir en La Paz es descubrirla, para amarla y ya nunca dejar de sentir ese nexo, esa constante creencia de que habitarla es un ascenso al cielo. Para conocerla hay que tomar valor y descanso, pues llegar a todos sus barrios es imposible en pocos días. Mientras tanto habrá que aprovechar su extraña estructura de subidas y bajadas, respirar profundo por la nariz llevar el oxígeno hasta el estómago y luego exhalarlo suavemente y seguir sus ondulaciones como se sigue un cuerpo de mujer, perseguirla en sus nombres: Tembladerani, San Pedro, Sopocachi, San Jorge, Obrajes, Rosazani, Calacoto, San Miguel, Achumani, Cota-cota, Ovejuyo y sus Villas… villa Fátima, Villa Copacabana, Villa San Antonio, Kupini, Chasquipampa … viajar entre tantos nombres es emprender una travesía.

Esta ciudad que no es mía, al ser tan alta uno tiene que tomar aliento en cada tramo porque es un pétalo de espanto adherido a la ciudad. Tiene magia, encanto y transparencia por su cielo azul en invierno que cambia de color en la noche. Ayy! Que noche la noche paceña, es un universo de estrellas que la ilumina, por donde se mire se ven lucecitas intermitentes, fosforescentes, blancas, amarillas y opacas, que semejan luciérnagas y estrellas luminosas que asoman por todas partes, desde las casas de los cerros, los edificios, de todas partes salieron las luciérnagas y comienzan a arder entre las montañas como un gran camino de luz, agitada, rumorosa, chillona.

La Paz es también caótica, sinuosa y bulliciosa. Debe ser que la habitan tantas voces, personalidades y razas, por su corazón abatido de tanto auto, bullicio y energía, por las rabias ocultas que la habitan, por el sinsentido, el abandono y la miseria. Entonces La Paz parece cansada, se sacude como un elefante, se derrumba, agoniza y muere. Sus heridas no sangran, pero su piel va cayendo de a poquito como su tierra, ahogándolo todo. Es como un río revuelto que busca cambiar de cauce dejando a su paso miseria y abandono.

Esta ciudad que no es mía, la conocí cuando vine de Cochabamba en un intercambio de colegios, fue causalidad y a primera vista la sentí mía. Cuando me vaya echaré de menos tantos momentos y a lo mejor la reemplazaré por otra ciudad más gris, más monótona y huraña. Pensaré en Gatúbela pegando a Júpiter, a Nancy limpiando la pequeña alfombra, las noches de soledad y un vino añejo que quedó sin terminar porque no me gusta el vino, el humo del cigarrillo, el poema en las patitas del ordenador y los versos que no escribí porque no tuve valor y sentimiento. Las velas de colores que encendí en el angelódromo, los cuadros que compré a fuerza de trabajo, los domingos callados escuchando a Chavela Vargas, el olor a api, el humo del anticucho, el amor que perdí y los besos que se fueron por el sacudón de las almohadas, las noches de encantamiento y magia, las terapias de la Ruth hurgando en mi inconsciente y tejiendo historias no cerradas para volverlas a desarmar, las charlas con Gary Daher y Juan Carlos Ramiro Quiroga, sus risas escribiendo poemas, el café sin ajenjo que nunca tomamos, la mirada cómplice del amor que no fue porque no pudo ser. El hijo que no deseé y dejé partir, las ganas de arrancarme el alma o los ojos y comérmelos en un acto chamánico y de psicomagia, las ganas de abismarme, sucumbir, tirarme al vacío y comer viento. La Paz, que a empujones me retiene la lágrima del dolor que llevo aquí dentro, que suena a rebeldía, el dolor de mi cuerpo que me retiene en su corriente, que no sana, que no hay cuando alivie. Y esta casa que no es mía, de la que tendrán que sacarme arrastrándome como un gusano y a lo mejor con la fuerza pública.

En el aire se escucha un canto añejo de mi Sopocachi querido y sus notas dibujan la ciudad de La Paz que se deshoja como una margarita, o que se abre como una kantuta virgen que reparte generosa los colores fuertes de su naturaleza muerta