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lunes, 19 de octubre de 2009

Voy a partirte la boca con un beso

voy a partirte los labios con un beso
para que sientas que el amor es más que una mirada
y que un beso vale más que una canción.

No me digas

Tocaré si quieres a ciegas tu piel,
pero no me digas que puedo dejar de amarte.

Sudor



Y he sido bañada por el agua que escapa de mi cuerpo,
el líquido que alimenta la sensación del deseo;
la química del deseo y tu cuerpo que me atrapa
me subyuga y me enloquece.

El deseo

El deseo: Es esa sensación no practicada, ha sido malinterpretado, manipulado;
echado a menos. Porque el deseo es sin duda, la sensación más satisfactoria que cualquier ser humano sea hombre o mujer ha sentido.
¿Qué es el deseo?
Es un herizarse de la piel, un sentirse desbocado, alucinado,
trae consigo sensaciones raras pero apacibles;
El deseo es esa substancia química que te envuelve
te roza la piel, te sube como adrenalina
te cambia y te subyuga.

miércoles, 14 de octubre de 2009

pablo neruda

Para mi corazón basta tu pecho,
para tu libertad bastan mis alas.
Pablo Neruda
Es la sangre que nos une y nos derrota.

No marca no mancha

Dejar partir digo egoistamente
ante tanto derrumbe y derrota.
Dejar partir a alguien que no dejó huellas
que no marca, no mancha.

Dejando huella

Como en la arena fui dejando mi huella en cada beso,
en cada piel y en cada alma

Pero el alma no!

Como aves de rapiña se pegaron a mi cuerpo
quise sacármelos y la carne se fue con ellos
pero el alma no.

Todo lo enciendes tú, todo lo enciendes

Foto de Bruno Bisang
Todo lo enciendes tú, todo lo enciendes.
Es como un torbellino cuando él besa mis senos,
cuando siento arder su cuerpo junto al mío.
Y avanzan desmedidas las palabras, las manos, las piernas,
crece su falo cual daga erguida
y los pechos se endurecen;
manos que siguen que marcan al ritmo de mis caderas de fuego
hecha para tus brazos, hecha para tí.
Una mano atrevida que se sube al vértice;
la mía que acaricia y te estremece;
agua corriendo, manos internándose,
agua mojándolas,
aguas chocándolas,
agua que se mete en tus sentidos...
Entonces tu boca bebe,
sacia la sed amado mío- sediento mío
de mis besos, sediento mío de placer...
yo me estremezco, giro, gimo, grito, muero,
me calmo, aletargo el éxtasis ad infinitum.
Es como una gran ola cuando el me besa
cuando siento sus labios subir hasta las lunas,
es algo que se agiganta y acrecienta,
es como un torbellino subiendo, subiendo al cielo
enrroscándose, girando, girando.
No se si tu te lo has preguntado alguna vez,
pero esto es como un viento desatado
que me arrastra y que me aloca,
que me lleva y me sube al cielo
cuando tu estás amado mío a mi lado!

Días que parecen noches

Foto de Phillis Pache
Días que parecen noches;
hombres que parecen murciélagos,
un alma se levanta: sólo sabe amar

lunes, 12 de octubre de 2009

Rozar tu espalda

Rozar tu espalda con mis cabellos
alentada con el aliento y mi boca,
subir lentamente desde el tobillo
la redondezdelosmuslos
lacurvaturadelacinturayascender
supremamentehastaelcuellorespirandodeseo
detucuerpoydetusexoamordetusexo,
diciendo me encanta, me gusta, me enloquece,
sintiendo que te encanta, te gusta, te enloquece,
emprender la travesía y zambullirme en el éxtasis de tu río;
sabiendo que tu pecho me contiene, me retiene en su corriente.
Ven! no te detengas ven!
que no nos agobie el invierno,
quiero la certeza de tu piel repleta de sensaciones,
el ir y venir de mi cuerpo tocándote,
rozando apenas,
tocando los hilos
y un silencio más fogoso que todas las miserias que pululan en el aire;
toda esa miseria que despiden los humanos: romperla, llenarla con amor.
Pasear con esta danza cadenciosa
tejiendo ráfagas, torbellinos
ir y venir de un huracán de fuego,
rozar de frente con mis cabellos,
bajar desde la boca hasta el dorso
y quedarme ahí donde te gusta
y en tu esfigie quedarme danzando
hasta el goce.

El beso

1.
El beso es tocar tus labios con mis labios
es fundirse en un éxtasis supremo.
Es abismarse, cerrar los ojos y volar
hacia la geografía de tu cuerpo.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Doblegarlo

3.
Pero aún así amando con miedo he podido rendirme al amor
y doblegarlo.
Pues existe una realidad y es aquella que errando amorosamente bien
me alimento; es mi sino, mi karma; lo llevo como un estigma atado a mí.
Sin duda amar con miedo tiene sus ventajas
y es que te das cuenta que aquello que no era para tí se va de tu lado
para siempre; y es más fácil porque igual se puede seguir amando
más fuerte, más intenso, más profundo a otro;
porque si algo hay de cierto es que ningún cuerpo es igual al otro;
ninguno ama igual, ni siente, ni piensa igual;
todos son diferentes y hermosos en sus deleites, sus formas de hacer las cosas;
de sentirlas. Por ejemplo yo no se amar de otra manera que no sea con mi cuerpo;
hay otros que lo hacen con sus brazos; sus brazos son como garras que se aferran a tu cuerpo y no se desprenden de ti hasta el amanecer; y eso te produce una ternura suprema.
Los hay aquellos que aman con pasión; pero esa pasión debe ser mútua: atracción y miedo juntas! es el condimento esencial para hacer explotar el universo.
Pero también hay otros que aman con sus manos, sus manos suben, van, vienen, bajan, acarician... y también existen aquellos que aman con ternura; esos son los indispensables.

El abandono

2.
Pero el miedo más dañino, nefasto y absoluto
es el miedo al amor.
Cuando uno piensa en este miedo trata de darle una forma
un cuerpo, un aire, algo. Porque es un miedo poderoso y tenaz que se aferra cual tentáculo a tu alma y no es fácil sacárselo de encima.
Aunque en realidad no habría que sacárselo de encima, sino conocerlo
y aprender a vivir con él.
Cuando pienso en el miedo al amor; pienso indiscutiblemente
en el momento que se pegó a mi como una lacra.
Fue cuando descubrí que ese miedo se respiraba en mi
y se hacía latente cada vez que amaba a alguien.
Talvez nadie lo veía, pero en el etérico se respiraba;
como un fantasma irónico que asomaba cada vez que yo me aferraba a algún cuerpo
para amarlo, besarlo y arrastrarlo por caminos insospechados de amor y ternura.
Siempre él estaba ahí detrás como una sombra, con su sonrisa burlona
espantando a cuanto hombre se me acercaba.
Esa densidad etérica; esa efluvia oscura y tenebrosa
aún espanta a los hombres y no he podido amar de otra manera. No sé amar de otra manera.
Yo sé que esa es sola una forma de ser de mis miedos;
sé que el cuerpo denso que me habita no es sino la oscuridad de mi cuerpo;
y tal cosa se difunde bajo el signo de mi piel.
Y esto es algo que llama a la reflexión.
Este cuerpo mío hecho para todo el fuego, para todo el amor, para toda la ternura
me es ajeno, cerrado, tenebroso, secreto y vedado; este cuerpo, ajeno y temible.
Recién descubierto y presentido.
Es como una sombra:
sólo se deja sentir en lo sobrenatural, en el olor de mi piel, en el sabor de mis besos
en mis sentidos, a veces aparece como un resplandor, o como una alerta
y me deja en una absoluta soledad
es como algo que no me pertenece.
Y sólo se deja sentir con un pálpito, con un dolor que te dice
no te pertenece a ti.
Si algo me asombra, es la imagen del miedo ahuyentando a los hombres en la distancia;
el cuerpo del miedo me preocupa. El miedo al amor y el cuerpo del miedo son cosas que me preocupan sobremanera.
Y yo me pregunto:
¿Cómo hago para librarme de él?
¿Acaso amando sin descontrol
o haciéndome como si no existiera?
Pero ya lo hice muchas veces, nada de eso resultó
y en el fondo se ha sabido sobreponer
a todos las artimañas que inventé para poder amar.
Es por eso que escribo, para ver si un día puede alguien ayudarme a vencer
ese miedo tenaz al abandono.

El miedo al amor

1.
El miedo es ese lugar desconocido y temido. Es un lugar inhóspito y delirante; donde todo lo nefasto se junta: oscuridad absoluta, palpitaciones intensas; negrura, efluvia gris y un derrumbarse por no saber cómo actuar frente a él.
Surrealistamente el miedo no significa nada. El miedo a lo desconocido es nada más un aferrarse a patrones antiguos, un no dejar ir- dejar partir- un temor que te anula y te hiela la sangre.
Acaso un monstruo que no te deja ser vos.
Un ir por la vida temiendo lo peor. Un ser abigarrado que sobrevive viviendo?
El miedo es eso que aleja a los otros de tí.
Yo por ejemplo tenía muchos miedos:
le temía a la muerte; a los hombres y a tí.
Aprendí a montar a caballo por miedo,
aprendí a nadar por miedo,
Aprendí a estudiar por miedo,
aprendí a ser lo que soy por miedo!.
Cuántas infinitas cosas aprendí por miedo.
Pero entonces yo no sabía cómo actuar sin miedo.
Un día cuando el miedo me dijo: soy tu aliado, no me temas;
ese día comprendí que no había que sufrir por miedo.
Pero no se si a todos les pasó igual. Pero al trasponer las mejores etapas de la vida
el miedo te acorrala, te estremece y es como un huracán que te eleva hacia las profundidades
más oscuras y tenebrosas; se vuelve macilenta y a veces viene como un dolor
agudo en la cabeza, o en el estómago; te hace temblar, y vomitar;
te interrumpe en la noche y sasltas de la cama como en pesadilla,
en fin, hay miles formas de miedo.
Pero no hay que temerle. Eso digo insensatamente ante tanto miedo;
si bien los he vencido todos, aún hay uno que me sobrecoge
me encarcela, me aniquila, me abisma:
el miedo al amor!.
Ese miedo; aún no lo puedo superar.
Díme entonces qué hago ante tanto derrumbe y derrota.
Si no puedes amar. Si no has vencido tu miedo al abandono? Cómo puedo yo entonces amar?

Solitariamente

Foto tomada del blog bunda
¿Qué puedo decir de la inmensa soledad, habitando el espacio de mi alma?
Es necesario acaso echar de menos la soledad cuando hay alguien a tu lado?
pero cuando no existe más ese cuerpo imaginado y sentido,
cuando se ha ido; entonces llega el duelo;
porque ya lo dijeron otros el acto del duelo no es sufrir por la pérdida
del objeto amado; sino comprobar un día sobre la piel de la relación
esa menuda mancha llegada allí como el síntoma de una muerte segura;
cuando ese cuerpo no está ya más a tu lado, cuando ya se ha ido.
Y de pronto la noche se hace infinita, se aletarga, se distancia
y es la propia soledad quien te habita;
porque es como si tu te hubieras ido en busca de alguien
de otro cuerpo que te gusta y te da calor
ese calor que no encuentras en el mío.
Entonces la soledad en el espacio que dejaste
ha de ser una soledad muy ancha, muy larga, muy infinita.
Como cuando era una niña y buscaba un sueño intenso,
en aquel cuarto oscuro donde nací a esta vida.

martes, 6 de octubre de 2009

ternura

Si algo extraño es la ternura de tu cuerpo
que al mío se enlaza y no me deja hasta el amanecer.
Si algo quiero es que vengas amor amado...
y me enlaces.

Qué ocultas tu

Cuando pienso en lo maravilloso que es tu cuerpo
pienso en el misterio de tu vida.
Acaso un hombre que amó y lo amaron,
o un vil gusano que se arrastra en el piso;
o un cuerpo perdido en la noche sola.
Un lugar inimaginable
que oculta claves del infierno.

viernes, 2 de octubre de 2009

y siénteme dentro de tu corazón

¿Qué me pasa cuando te abrazo?
nunca nadie se lo ha preguntado,
pero yo tengo la suficiente edad como para hacerlo; como para darme cuenta que un abrazo
es mucho más que una cosa trivial, vacía y efímera.
El abrazo, es algo aún no revelado; acaso un fuego que cruza la piel y se funde;
quizá un lucero encendido y fugaz.
A lo mejor, una cosa profunda que te hace raz en la piel,
o una entidad sutil inimaginable
que vibra a la par que vibro yo.
Cuando pienso en el abrazo, pienso en el misterio de tu cuerpo,
que es la luz que me inunda,
me sobrecoge, y aún en la distancia me habita, me conmueve.
Por eso te pido que me abraces despacio lentamente y sin temor
Abrázame!
y siénteme dentro de tu corazón.
y vibra también como lo hago yo.

lunes, 28 de septiembre de 2009

2.
El espacio que tu cuerpo ocupa en el mío, es el perfecto,
en el que me fundo; me habita, me decanta, me enamora.
Tus brazos son mi morada, mi noche, mi ciudad y mi mundo;
todo esto se reduce al espacio de nuestros cuerpos.
¿Qué es el abrazo me pregunto siempre?
El abrazo, una energía que te sumerge en tu corriente
que te nutre y te alimenta;
por eso amor amado abrázame con un abrazo intenso
y dejate llevar por la pasión;
porque un abrazo vale más que una mirada
y mucho más que una canción

El abrazo

El abrazo
1.
Extrañamente el abrazo, el abrazo tierno que se da a diario
el abrazo que retiene en su corriente la energía del mundo;
el abrazo que se duerme y que se sueña;
ese abrazo que te enlaza, te sumerge y te decanta
en el que me pierdo,
ese es el espacio para habitarte, para morir- si fuera posible- a tu lado
como si de ello dependiera el olor de las flores,
el canto de los pájaros
y el mundo!
En ese abrazo quisiera quedarme.
Me dejaré arrastrar por tu respiración-tu aliento
dejaré que sacies tu pasión antes dormida
y sobre un lecho de rosas y algodones
emprenderé la travesía

Como una fresa


Comeré tu piel como una fruta
y degustaré la miel que escapa
de tu cuerpo como si fuera una fresa.

Me inquieta tu mirada,
me inquietan tus ojos
necesito que me llames
para que vengas a inquietarme!

lunes, 14 de septiembre de 2009

No significa nada

En resumen el amor no significa nada!
Porque el estar enamorada es una sensación esquiva que se escapa subrepticiamente
tiene alas y se va, perdiéndose, rompiendo corazones
y anhelando tener el objeto del deseo;
(el otro de quien estoy enamorado no aparece)
tiene miedo, se va.
Entonces el amor no significa nada.
Ayer por ejemplo, me coloqué la crema de jazmines al cuerp
me puse las medias oscuras, los tacones altos
la ropa divina para esperarlo, y nada;
De pronto sentí cuando la luz estaba apagada
su respiración su aliento besando el cuello lamiendo,
comiendo la miel, el fruto jugoso;
me estremecí toda
giré, di vueltas y gemí despacito
como en un susurro
para que te quedes quieto dentro mío
para no perderte, para no dejarte
para inmortalizarte
mientras yo alcanzaba el cielo
tú, acariciabas el seno de otra mujer;
por eso el amor
en resumen no significa nada!!

Cuando escribo
mis palabras migran hacia tus manos
acarician tu cuerpo
lo enardecen, lo enloquecen.
Yo me vuelvo loca al provocar esta vorágine;
por eso escribo,
porque sé que es un guante,
la medida exacta que calza en ti.
Trato de arrancarte de lo imaginario amoroso; pero lo imaginario arde alentado por las salamandras que con su fuego incendian todo; se inflama de nuevo; arde en mi la pasión; lo que había abandonado resurge; de aquella tumba mal cerrada resuena casi como un susurro un fuerte grito.
Mi deseo amoroso arde por todas partes; lo siento en las páginas, en el lenguaje,
en el texto; en mi cuerpo; en mi boca que se aloca, que te besa que te toca,
en mis manos que te recorren entero como queriendo asirse, aferrarse, estrechar una última vez, con locura, a alguien ya ido. Ya es tarde, ya te has ido, ya amanece.

El duelo


El acto verdadero del duelo no es sufrir por la pérdida de la persona amada, es comprobar un día, sobre la piel de la relación, esa menuda mancha, llegada allí como un síntoma de una muerte segura: por primera vez hago mal a quien amo; sin quererlo, es cierto, pero sin volverme loco. Roland Barthes.

Demonios

1.
Una fuerza precisa arrastra mi lenguaje hacia el mal que puedo hacerme yo misma: el motor que alimenta mi discurso amoroso es la libertad de poder jugar y decir lo que siento
lo que pienso, lo que evoco; el lenguaje actúa como una gigantesca bola de nieve, a veces
sin ningún pensamiento importante de la realidad.
Trato en lo posible por deshacerme de mis demonios, afanándome por suscitar en mí las imágenes de abandono, de dolor, de humillación que puedan herirme; y la herida sangra
la mantengo, la alimento con otras imágenes, hasta que brota en mí la saudade
y produce un efecto mayúsculo que es la inspiración.
Saltan los alados demonios, saltan a las teclas del ordenador, saltan a borbotones
y los tengo que detener un poco para que no atropellen, no denigren,
entonces los sublimo, los rechazo con el propio lenguaje,
porque son nada más que eso; demonios del lenguaje; qué otros demonios
podría tener un alma como la mía?.
Luego cuando se escriben, cuando saltan a las páginas en blanco,
van saciando, va saliendo el desasosiego; no ceso de agitarme en el pensamiento, el deseo, la ternura, la pasión, el embeleso, y antes de agitarme y odiarte,
más bien convierto esta fábula de la vida
en letras de sangre, pasión y suprema ternura.
Es un estremecimiento del demonio que ha muerto!

No puedo pues darte


No puedo pues darte lo que he creído escribir pra ti; a ello debo rendirme: la dedicatoria amorosa es imposible en este blog (no me contentaría con un encabezado mudnano, perezoso de dedicarte una obra que se nos escapa a los dos)

jueves, 10 de septiembre de 2009

Las palabras que acarician tu cuerpo

Escribir trae sus mitos, el primero es creer que el autor/a escribe sus cosas más íntimas. el mito romántico; creer que quien escribe hará una obra inmortal de su pasión. El mito clishé; o enfrascar al autor/a por lo que escribe.
Lo que escribo no es otra cosa que la utopía del lenguaje;
lenguaje sensual y acariciador porque todos los espíritus conversan entre ellos,
se dan la mano, se besan o se rozan la piel; no tienen necesidad de otro tipo
de caricias.
Escribir para mi se volvió un arte,
una escapatoria, una fuga ad infinitum;
donde he sublimado y engrandecido un amor que al final no vale nada, no compensa nada; es como dice Sade: un orgasmo perverso
que no marca, no mancha, no deja huellas.
Sin embargo cuando te nombro mi lenguaje tiembla de deseo
porque te toca; va y pasa, se acuesta contigo, te besa,
te decanta y te enamora.
Es ahí donde mis palabras juegan porque están hechas de una sustancia química
que permite operar diferentes alteraciones en mi, en tí y en los otros.
Mis palabras están hechas
de una envoltura lisa perfumada, candente; alucinógena;
pueden producir en vos los más intensos deseos
o los más sublimes.
En mí producen ese jugueteo amoroso
que llena mis horas, me enciende, me llena y me besa;
aunque a veces te quiero aquí conmigo
quisiera comprar tu cuerpo como se compra a una prostituta;
revolcarme contigo y hacer de tu cuerpo una mariposa.
Por eso varón ven a mi lecho: que quiero!!

viernes, 4 de septiembre de 2009

El lenguaje

El lenguaje es una piel: yo froto mi lenguaje contra el otro. Es como si tuviera palabras a guisa de dedos, o dedos en la punta de mis palabras (Barthes).
Cuando escribo, mi lenguaje tiembla de deseo; pero es un deseo recurrente,
latente, la emoción se da en dos sentidos: por una parte, toda la actividad de contar,
de hablar del discurso amoroso viene a destacar sutilmente, un único significado, que es "yo te amo", "yo deseo tu cuerpo" y lo libera y lo alimenta, lo engrandece, lo sublima, lo hace estallar.
El lenguaje se toca con tu piel, goza: por otra parte, envuelvo al otro en mis palabras,
ylo alimenta; me desvivo por hacer durar este contacto; al que someto la relación.
Escribir así amorosamente es desvivirse sin límites, sin crisis; es practicar
una relación sin orgasmo. Existe tal vez una forma literaria de este
coitus reservatus: es el galanteo amoroso.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Escribir


Escribir. Señuelos, debates y callejones sin salida a los que da lugar el deseo de "expresar" el sentimiento amoroso en una "creación" especialmente de escritura). Roland Barthes.
No sé escribir, no sé escribir decía cuando sentía en mi pecho
un cúmulo de ideas que salían a borbotones y no las podía ordenar
y se acumulaban oraciones, frases, situaciones y lloraba porque no sabía escribir
y quería hacerlo porque las palabras cuando están presas lloran.
Porque las palabras cuando se callan; es como si se murieran;
y yo cada que no escribía me moría un poco.
Después me salieron frases como aquellas "cuánta palabra me recorre por adentro,
como recios caballos que galopan en la pampa".
Querer escribir el amor es afrontar el embrollo del lenguaje; esa región enloquecida por si sola, donde el lenguaje es mucho y también es muy poco. Surge a veces esa sensación de querer
escribirme me hería; y cuando escribía ficción era más fácil;
pero escribir ficción es sacarle la pasión a las letras,
porque no puede ser amado ni sentido un poema si no se sabe amar,
o no has amado por ejemplo;
escribir porque sí, sin ánimo de hacerlo, sin pasión, es como besar a un muerto;
pero escribir ficción imaginando, recreando, recordando, agigantando los momentos
que viviste de amor; eso es otra cosa. Entonces el texto deja de ser vano y se le encuentra el
placer al texto.
Saber que no se escribe para el otro, saber que esas cosas que voy a escribir no me harán
jamás amar por quien amo, saber que la escritura no compensa nada, que es precisamente ahí donde no estás: tal es el comienzo de la escritura (Barthes)

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Te amo


Te amo. La figura no remite a la delcaración de amor, a la confesión, sino a lo proferición repetida del grito de amor. Roland Barthes.
1.
Supremamente dulce la declaración de amor, "te amo" no quiere decir nada.
Te amo es una frase que transmite un sentido, una situación extrema: de apasionamiento, pues la persona está en una relación con el otro.
Te amo, hoy me resulta insulso, sin sentido; pues asume fuerza
cuando lo digo en la noche casi dormida y acaricio su espalda
y siento la tibieza de su ser;
Te amo se dice en un espacio-tiempo de éxtasis supremo,
sale de adentro, sin ningún ritual; las situaciones en que digo Te amo
no pueden ser clasificadas; son pues irrepetibles e imprevisibles.
Decir te amo, no es cualquier cosa; por ejemplo me gusta decir Te amo
cuando en el extremo del éxtasis sale como un susurro,
como un grito apagado, profundo, extremo, de un corazón que acelerado
palpita y se agita.
Te amo, suena a música, a río que te lleva de espaldas
vogando aguas abajo.
Al vuelo de un ágila remontando la montaña
que te eleva y espera una respuesta.

martes, 1 de septiembre de 2009

Volvemos a las viejas andadas y a mi especialidad: cambié de idea, ahora irán sólo monólogos
que me encantan hacerlos y se los dedico con mucho amor a todos y todas mis lectoras.
Atte
Pk sélum

El amor

1.
Supremamente el amor, el amor que coeciona, que nutre
y que es la fuerza que une los átomos con la piel,
es desconocido; el amor pasional que se cierne por el mundo,
no tiene nada que ver con el amor verdadero.
Pues el amor sólo se da en un instante supremo,
con el diálogo amoroso; y no todos lo perciben.
Es algo que te inunda, te llena y te besa,
te acaricia como fino pétalo de gloria; y que te hace sentir
hasta en los tuétanos
esa energía vital jamás imaginada;
nunca sentida; ese amor te señala un lugar en el mundo.

lunes, 31 de agosto de 2009

7.

7.
Causalmente, uno llora la muerte del cuerpo;
porque el ser material se ha convertido en algo helado, mustio, arrebatadoramente aterrador;
un sentimiento de pena, una daga en el corazón que cruza sin asco;
un aguijón que sofoca el grito que se pierde en la noche;
otra vez la noche que se cierne sobre la ciudad; la noche que no se duerme,
la noche que te pide que pase el duelo; la noche en que se observa
las tinieblas, la nada el vacío; y el túnel;
nuevamente el túnel para ser succionado pero esta vez en vida
y tratar de dormir y al despertar encontrarte con el shock.
Es un rayo que te sacude; y que, en el instante preciso;
te señala un proceso, uno solo; el más doloroso;
comprender que estás viva, para seguir, para habitar y reir- y tal es el momento que te toca afrontar.
8.
Pero si te das cuenta que la evolución del ser que se fue necesita descanso
al fin de cuentas ha vivido mucho, o poco, pero intenso;
entonces tienes que pensar que no puedes, no debes sufrir porque el alma también sufre
y acosada por la angustia de los otros que la lloran vuelve;
pero vuelve y sufre; queda atrapada en el astral, en un submundo que no merece estar;
Por eso, date tu tiempo; pero que ese tiempo no sea tenazmente largo,
Ni tan corto, que no logres desahogar tu llanto.
Pero recuerda: quien se marchó está mejor,
sí mejor; ha pasado a vivir toda su muerte que en realidad es una evolución,
un ascender maravilloso al plano de la consciencia.

viernes, 28 de agosto de 2009



A Bauty

6.

Pero la muerte más certera es tener la certeza
de que el cuerpo que habitabas ya no te sirve;
ya no está más.
Pero permanece todo el tiempo en el olor de las flores
y aunque huele a velas de cementerio,
me parece escuchar aún su respiración en la frescura del ocaso
como un adiós sin ganas de irse, todavía quedo.

Ayy! hermano, aún me duelen tus tardes
tan solitarias y veo tus ojos tristes sumidos en la nada,
y yo viendo irse tu luz de pronto no podía hacer nada,
quería comprar a alguien, a Dios un hálito de vida para darte,
quería robarle a alguien el soplo divino para regalarte,
quería verte volver sonriendo;
y aunque ambos sabíamos que ya no era posible
por todas partes resonó el dolor, subió por las venas,
hirió el corazón, dejó un nudo en el laringeo,
explotó en la cabeza y salió a borbotones con lágrimas.
Después te rodearon las flores que cantaban
y te fuiste al lugar que soñaste meses antes,
tu alma escapó de aquel cuerpo cansado
y fuiste libre
y yo también fui libre!



martes, 25 de agosto de 2009

4. seguimos con la muerte

4.
Extrañamente, la muerte del cuerpo, la muerte común
esa que más tememos:
es la muerte que se cierne sobre el mundo;
la del aguijón; la que se sueña y te desvela; la muerte que se sufre,
no tiene nada que ver con la muerte real.
Pues la muerte real, la muerte como fin de la vida que todos creen;
que no todos perciben. ¡No existe!
Ese aguijón que te sacude, y que, en el instante perfecto, a la hora que elegiste irte,
te señala un espacio en el omniverso:
para habitar y vivir toda tu muerte- y ese es el espacio de tu muerte.
El fin de un ciclo para dar inicio a otro; por lo tanto, debes aprender bien en la escuela
de la vida, porque allá, no podrás arreglar ya nada de lo que hiciste acá.
Pues existe un registro akásico, un mandato, que tu deberías haber cumplido
en homenaje a tu vuelta a la vida; aún a costa de renunciamientos imposibles,
y de incontables tormentos, deberías haber podido decir adiós a las cosas que te dañan, que te vuelven dual, sinsentido y sin consciencia,
y recogerte al espacio único, absoluto del crecimiento de tu alma.
Es innegable, que las pasiones nos atan y los egos nos traicionan
y es difícil darse cuenta a que viniste,
pero deberías hacer un esfuerzo en recordar a qué viniste
a este preciso espacio en este momento perfecto en que decidiste venir.
Hay que advertir que muchos seres han despertado ya a su consciencia
y reconocen el espacio que su cuerpo ocupa en la tierra
y la condena de un mundo a veces no tan amable,
por eso vive amable, sin juzgar, sin condenar, sin amargarte.
Explora el misterio de tu vida
viaja hacia tu interior y camina con paso firme,
solo entonces cuando descubras las maravillas que guardas
podrás reconocerte y la muerte ya no será una pérdida,
sino un cambio de ropajes.

lunes, 24 de agosto de 2009

Sin cargas ni equipaje

3.
Morir, acaso es nada más que un cambio de ropaje,
cumplir un ciclo, un descanso a una evolución mayor;
el cuerpo necesita descansar y evolucionar.
Pero antes no lo sabía; por eso fui a un lugar realmente negro.
Sin embargo, esa oportunidad que tuve de volver me enseñó años más tarde
lecciones que jamás me hubiera dado cuenta de no haber sido por eso.
La muerte es por lo tanto ese transitar por la vida
para descubrir nuevas formas de amar, crecer, mejorar.
Los muertos no se van de ti; siguen ahí;
los sigues viendo en sueños, yo siempre los veo en sueños,
me visitan para alertarme de cosas y he aprendio a vivir con ellos.
Pero solo son los muertos de casa, de mi familia kármica,
papá y mamá, mi hermana Gaby y ahora Bauty se ha incorporado
casi instantáneamente a esas imágenes de sueño.
Carlos, era mi hermano pero no se sangre,
sin embargo no aparece casi nunca en estos viajes de encuentro.
No se si a todos les pasa igual,
pero pese a todo la muerte del cuerpo me sigue afectando;
pero otras veces me es algo tan natural
que la gente piensa que soy muy desprendida,
sin embargo creo que cada cual debe sobrellevarla con naturalidad.
Por ahora me he acercado más a mi cuerpo
atiendo sus necesidades y lo cuido como templo,
y si toca a la puerta algún rato
serena, haré el tránsito porque hace mucho
que mis antiguos egos se fueron,
los odios, resentimientos y esconmbros marcharon
y mi vida es liviana, al extremo que siempre vuelo
sin cargas ni equipaje.