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lunes, 25 de enero de 2010

Amo





Amo la intimidad que construyo, y la preservo

Tocaré todo de ti





Mi cuerpo a veces es una sutil serpiente que te persigue
otras, sólo busca placer en sí mismo,
entonces no te necesita. Sin embargo, tu piel parece mi segunda piel
y extraño que me toques...
Anda, déjate seducir esta noche,
lameré los lados que nunca nadie menciona,
los lugares extraños de tu cuerpo,
por ejemplo subiré y me asiré a tu cintura
y tomaré del árbol de la vida
beberé todo de tí.

Vuelve él


Con el rostro ansioso, vuelve la oscura noche del alma.
Vuelve como un viento helado.
Va a por ella- no me engaña- para llenar su vida de la suya.
Para vivir el paraíso y el infierno,
enredar su cuerpo con suyo y transportarlo a lugares insospechados
de misterio y amor.

Pedir clemencia





Dejarse amar, hasta que la piel pida clemencia.
Eso es la pasión.

Deja fluir el líquido que alimenta


Deja fluir el líquido que alimenta el placer.
Respira, huele, siente, no te desanimes, ¡ven!
descubre tus pies- no tengas miedo-
Ven abrázame y siente la noche, no te limites.
Ven gocemos la plenitud
Siente, huele, piérdete, confunde tu piel con la mía,
siente cada espasmo,
toca la textura y habrás comprendido como florece el amor.

Si casi muero





Una locura deseada y fortuita fue conocernos y luego irnos. Lo que pasó todavía lo recuerdo, en un momento me besaste desesperado por haberme encontrado y no querías dejarme ir. Si todavía lo recuerdo. Por un momento te tomé de las manos para tratar de conducirte, pero terminé arrastrada por esa avalancha que sos vos. Casi muero.

martes, 19 de enero de 2010

Decidí huir hacia adelante

3.
Te contaba que, muchas mujeres con talento se han escapado al espacio de sus hogares,
que yo en cambio, decidí huir hacia adelante y recogerme al espacio de las letras;
con el deliberado propósito de contar, de inventar y deleitar.
Lo cierto es que aquella que emprende tan magnífica travesía, no hace
otra cosa que escaparse de la muerte.
4.
Dos mitos poderosos nos han hecho creer que la escritura nos salvaría de la muerte;
y que el amor podía sublimarse en cada creación estética.
La escritura nos salva momentáneamente de la muerte
pero al escribir siempre mueres un poco;
en cada frase se desgarra el alma y dejas algo de vos a quienes te leen,
pero la muerte sigue ahí latente: esperándote a la vuelta de la esquina.
El amor puede sublimarse en cada escrito que haces
pero también puede no sublimar nada, no compensar nada.
Porque el ser que creo no es real, lo creé y lo recreé sin cesar a partir de mi capacidad de amor,
a partir de la necesidad que tengo de él;
el otro existe allí donde yo lo he creado, y él no viene, lo alucino: la escritura
se vuelve un delirio, un sufrimiento.
4.
No hay nada más maravilloso que escapar hacia adelante
volar en alas de mariposas como vuelo en sueños,
no hay nada mejor que crear y esconderse en el mundo de las letras;
puedes jugar; reir; llorar; amar y nadie, podrá nunca decirte nada,
excepto los críticos que deshacerán tus escritos- porque ellos no tienen la capacidad de crear,
nadie podrá ponerte un parámetro, una regla, ni nada
porque tu eres la soberana absoluta.
Puedes crear tu mundo de pesadilla, transitar y habitar un mundo de mentiras
que para otros puede ser real,
puedes, si quieres sangrar con cada escrito y dejar una parte de tí en cada frase.
En cada caso, tu morada, tu sino, tu universo, se reducen a las letras
a las patitas del ordenador y a la pantalla- que a veces se torna blanca-
todo se reduce a tu mundo; y quien lo habita ya no eres tu sola,
son también tus demonios.
¿Y qué decir de la profunda soledad, habitando el espacio de tus letras?
¿Qué elección es ésta? - una se pregunta siempre.
Las letras, una revelación mil veces escrita.

lunes, 18 de enero de 2010

1. Después del paréntesis

1.
Extrañamente la escritora, la que cuenta
la que dice lo que piensa, la escritora que contacta contigo,
la que te hace soñar y te enreda en pasiones,
en hilos sutiles que hacen un raz en tu corazón;
esta que está escribiendo, la que vive y sueña, la que imaginás arrebaratadoramente sexi
no tiene nada que ver con la que en verdad soy.
Pues la escritora solo se da en una realidad verdadera,
en fragmentos, instantes.
Es un relámpago que te sacude, y que, en el instante preciso,
te indica lo que debes decir:
Un momento, uno solo:
para habitar, para decir, para emocionar, para encantar-
tal es el espacio de mi cuerpo.

2. Pues existe un karma

2.
Pues existe un karma que yo debo cumplir,
en homenaje a las lecciones que vine a aprender en esta vida:
que aún a costas de renunciamientos,
amores inacesibles, y de interminables tormentos
he aprendido a decir adios, y a recogerme al espacio de mis escritos.
Y lo hice sabiendo que el castigo podría ser
una vida solitaria y admirada,
sin que me importen los decires y la condena
de una sociedad pacata e insensata.
Es de advertir que miles y miles de mujeres se recogen
tranquilamente al espacio de sus respectivas vidas,
yo en cambio; opté por recogerme al espacio de las letras
y aunque a ratos cambiaría un poco de este talento, por una cama
y un cuerpo de hombre,
pues en realidad, recogerse al espacio de las letras, es morir
y estar condenada a la soledad.
Pero aquí no se trata de morir
Aquí se trata de cumplir un karma; y por idéntica razón,
habrá que seguir viviendo.

Confesión a quemarropa

Dios!
desde mi caja mágica veo hundirse nuestros sueños,
la ciudad perdida en un caos planetario,
pero dentro de todas las formas te hallé.
No existe más el miedo, las sombras y el túnel
ni el bajo astral que antes visité y me estremeció para siempre.
Es de noche y nada me impide trascender, cerrar los ojos
y unirme a tu gloria.
Pero una pared me inhibe,
no me permite trasponer el umbral que nos separa
yo que no tengo miedo de bajar al abismo
y escuchar la siniestra furia de ondinas y salamandras,
agua y fuego juntos, la tierra sacudiéndose en un espasmódico orgasmo,
la tierra limpiándose de impurezas,
la tierra girando y subiendo hacia venus,
Gaia llorando y matando,
Gaia estremeciéndose y acomodándose a la polaridad femenina de los Andes.
Ven! haz que desgarre el velo,
quiero confesarte mis infamias,
mis oscuros sentimientos que un día nublaron mi vida,
del odio que anidó mi alma,
de la nefasta muerte astral de los hijos que no quise,
que ni siquiera engendré pero que siempre rechacé
También quiero contarte de las cosas buenas que hice,
por ejemplo que ya no mato a los sapos,
ni encierro a las hormigas, ni me como al Cepe culón,
que mi karma está quedando en cero y no sé que más inventarme
para que mi vida sea interesante.
que expié los pecados que se inventaron los infieles
para quitarnos el imaginario,
que amar como nadie fue la expiación y la cura,
que aún me queda la interminable boda de lujuria y vino,
que amé a los hombres equivocados
que me enseñaron del placer, el dolor, la risa, el llanto,
el fuego, la sangre y la derrota, la noche
pero en cada uno de ellos te hallé!
Dios no tardes tanto!

Este reagateo inútil

Si al menos pudiera sacarte de mi
decirte que te marches, pero no, tu imagen salta,
da batalla... viene a por mi, viene por sus fueros, se instala,
da vueltas por el cuarto; y de pronto se vuelve materia,
risa, beso, carne, ojos, sangre, sudor, ternura, pasión.
Podrías irte de aquí llevando tu fuerza,
el cinismo y todas esas cosas tontas que pensabas.
Podriamos ambos rendirnos,
acabar con esta guerra,
con esta nada que a otra nada nombra,
podríamos darnos una tregua...
Yo podría por ejemplo amarte con violenta ternura,
apaciguar el odio que aún perdura,
que es el otro lado de este dar y no dar,
ese regateo inútil, esquizofrénico que quema mi pecho,
que me arrastra y entristece.
Podrías irte del todo,
podría decirte que t evayas,
pero aún tu nombre me llena y me besa.

Díme a que sabe

¿Díme a qué sabe tu cuerpo?
sabe a pecado, a transgresión?
si sabe a miel, beberé suavemente aquel hilo que escurre por tu pecho,
si sabe a frutas, me deleitaré en tu torso y ahí mismo te haré estremecer;
si sabe a canela, haré un ritual para que tu me quieras:
con la miel, la fruta y la canela, para que tu me quieras bien-
para que tu me quieras amor amado- me quieras bien!

viernes, 15 de enero de 2010

Tres paréntesis

Ojalá que cuando tus manos recorran su piel
no sientas nada,
que al hacerle el amor sientas amargura y esa sensación de hastío,
melancolía y asco: sea tu sino.

lunes, 11 de enero de 2010

Paréntesis 2

Mi mano por descuido deslizaré abruptamente,
tocaré tu falo,
y nada me detendrá
porque tengo ganas de vos amor- tengo ganas.




Voy a morder tus nalgas como un durazno sedoso,
y gozaré con ese sentimiento,
como si de ello dependiera muchísimo el mundo;
las estaciones; el cantar de los pájaros; el amanecer.

5. El placer


5.
El placer: Es la continuación y el cultivo que el pensamiento hace de una percepción. Es aquello que el ser humano busca a cualquier costo. Existe el placer que se deriva de las posesiones, el placer que proviene de una capacidad o de un talento, el placer que experimentamos al dominar al otro, el placer de tener un poder tremendo ya sea económico, religioso, político, el placer del sexo -, y el placer del gran sentimiento de libertad que da la sensación del dinero. Hay múltiples formas de placer. En el placer hay un disfrute, y en el disfrute un éxtasis. El "éxtasis" significa estar más allá de uno mismo y en esto hay un deleite. Krishnamurti.

Comenzaré diciendo que el placer no es algo oscuro ni nefasto, más bien podría llamarse una de las sensaciones oscuramente guardadas en alguna parte de mí.
Uno de los demonios que asechan de tanto en tanto y sacan de mi alma la poesía y esas frases que gustan tanto.
Diré más; no tengo posesiones, no soy política, diría más bien que soy políticamente correcta en mis posiciones políticas; tengo tan poco, pero a la vez tanto, tengo por ejemplo el poder del placer del goce; y otros poderes ocultos que algún día comentaré. Mientras tanto, puedo decir que el placer del que hablo
es aquel en el cual más nos deleitamos.
¿Qué cosa es más importante que el placer de amar y ser amados? ¿Qué otro placer nos produce más deleite y más éxtasis? Creo que ninguno. A lo sumo, el placer del sexo por el sexo.
He ido descubriendo que el placer del texto también es otro de los placeres más maravillosos y no comentados. Escribir un texto y sentir éxtasis, excitación, evocar, tocar la cima del universo, y volver a sentirlo cuantas veces quieras, ese sí que es un placer tiernamente insuperable.



4. Las ganas de matar

4.
Las ganas de matar: Es ese sentimiento que te da cuando el sol es muy fuerte y el calor muy seco. Cuando la luna ha influido de tal modo en tu carácter que simplemente tienes ganas de matar. ¿A quién? a quien sea, con tal de salir de ese instante terrible de esquizofrenia y temblor.

Hay obsenos limbos escondidos en la mente de alguien. Hay terribles sentimientos que aparecen de la nada- aunque deben aparecer del inconsciente- y simplemente las ganas de matar a alguien son muy fuertes. Diré más, esta etapa se dio muy pocas veces, pero fue una sensación de querer matar a alguien, por ejemplo a un político cínico, a un dirigente sindical, a un senador, a un diputado. Sacarle los ojos y dárselo a los perros callejeros. Es idea nefasta, pero nada despreciable, me sucedió al trasponer los 28 años.

Siempre atribuí la culpa de este sentimiento; al sol, al calor sofocante y seco de Cochabamba y al período pre menstrual. Pero es cierto que también, a las múltiples formas de hostigamiento y cansancio que te producen estos seres miserables que he nombrado0, tristes hombres públicos que a lo lejos los ves perderse en la nada, en la miseria.

Aunque ahora la cosa está peor, ya he trasmutado ese sentimiento y ahora no los quiero matar, simplemente me son indiferentes, los veo pasar como absurdos seres inútiles, destruyendo todo a su paso, como un vendaval, como un mal sueño, una sombra una ficción. Y entonces ya no quiero que mueran, sino quiero abismarme yo. Sucumbir y morir yo, ante tanta baja vibración.

Las ganas de matar son peligrosas, sobre todo si la persona se deja llevar por ese submundo oscuro. Pero, cómo cambia la vida y cómo deja una de preocuparse de cosas vanas y de sentir ese bajo astral. Cómo el amor puede cambiar, cohesionar cada átomo, cada partícula de tu ser, tus sentimientos y emociones, que la vida se vuelve fácil, liviana, llevadera. El amor me transformó en un ser adorable, un ángel caído, y ahora esos sentimientos horribles, forman parte de mi pasado. De mi túnel, negro y ancho.

jueves, 7 de enero de 2010

Los demonios

3.
... Y cuando Jashua le dijo al hato de cerdos en los cuales se habían refugiado los demonios ¿Quién sois? ellos respondieron, nos llamamos legión, pues somos muchos.

Diré que otro demonio que habita mi cuerpo es el lenguaje- que arrastra mi lenguaje hacia el mal- que puedo hacerme a mí misma: el régimen motor de mi discurso es el erotismo: el lenguaje actúa como un gigante- sin ningún pensamiento táctico de la realidad.
Me hago daño sufriendo por pasadas relaciones sobre todo una sola- que me dejó marcas en el alma- entonces me exploro a mí misma, me saco de mi paraíso, de mi éxtasis, de mi armonía, afanándome por suscitar, revivir en mí las imágenes que me hieren: celos, abandonos, humillación, verguenza, desamor, incertidumbre, molestia; y la herida abierta ç, la mantengo y la alimento.
Si el demonio- lo nefasto en mí es plural: "Mi nombre es legión porque somos muchos" (Lucas verso 8, cap. 30) va saliendo y ha sido trasmutado, vencido, alquimizado, hay otro demonio que se levanta y por lo cual hay que dar guerra. Por ejemplo el demonio del miedo al abandono;
es un demonio jodido,
pero los demonios más ingratos son los del lenguaje;
esos se deben combatir con el lenguaje;
y de que otro modo se podría lidiar con ellos?

Lo oscuro, lo nefasto en mi

2.
Celos. "Sentimiento que nace en el amor y que es producida por la creencia de que la persona amada prefiere a otro"
Ayer hablaba de los celos, de ese oscuro sentimiento de inseguridad que te carcome y te hace imaginar historias, pero al final termina dañándote solo a ti.
Hablé también de la venganza y todos esos sentimientos nefastos que hacían de mi una persona
intolerable.
Todo lo negro, lo absolutamente oscuro en mi ha ido cediendo poco a poco,
desde que me di cuenta que aquello que siembras cosechas,
que la ley de causa y efecto indefectiblemente te cobra en vida- en ésta-
todo lo que haces.
Tarde, muy tarde en mi vida me di cuenta de que aquellas pasiones secretas
ocultas y a veces hasta inconscientes eran el reflejo de lo que yo emitía a través de mis sentimientos, pensamientos y emociones.
Muchas facetas ocultas fueron saliendo a medida que me iba descubriendo,
ya que ante el mundo yo era la mujer alegre. inteligente y de carácter maravilloso;
yo era la niña bien que esperaba una vida de ensueño,
yo era la niña bien que soñaba con un amor en serio.
Pero mi mundo se fue cayendo a medida que la efluvia venenosa que emanaba de mi alma
fue cargando y cargando toneladas de peso que me agobiaban y no me dejaban vivir;
todo se fue descubriendo de a poquito, como en filigranas, como una aguja que tejía y tejía en mi universo para armar y descubrir, todo aquello que encerraba mi alma.
Qué alma tan oscura y tan limpida a la vez;
todas las culpas expiadas fueron sanando las heridas de ésta y anteriores vidas
y así me rehice, me reinventé, me deleité en formar a una mujer adulta
interesante y espiritual.
Que no por eso deja de tener su lado oscuro,
del que en algún momento seguiré contando.

¿Qué es la vida?

1.
¿Qué es la vida? ¿Por qué morimos? uno se pregunta siempre,
pero nunca nos detenemos a pensar en lo que hacemos en la vida
a qué vinimos, por qué estamos aquí habitando un planeta con tantos problemas,
vinimos acá con un propósito específico, nada más no lo conocemos
porque no lo hemos descubierto. No hemos querido descubrirlo.
A mí por ejemplo se me ocurrió hace mucho descubrir a que he venido,
y gran parte de mi vida se alineó y se puso maravillosa,
pero existe ese lado oscuro, tenebroso que todos tenemos guardado en un rincón del alma infinita
y nos gusta placenteramente explorarlo.
Mi lado oscuro, contrariamente a lo que se piense- no es apasionante y no tiene nada que ver con los placeres de la vida,
mi lado oscuro tiene que ver con cosas más simples, más ingenuas,
por ejemplo dormir mucho, desaprovechar la vida que se me va minuto a minuto,
pero yo amo dormir en las tardes nubladas o con lluvia,
también me encanta comer y dejar que pasen las horas inexorablemente,
me gusta perder el tiempo viendo estúpidos programas de chimento,
me conozco de memoria la vida de las celebridades y me encanta leer revistas de moda.
También me gusta soñar e idealizar,
por ejemplo cuando escribo siempre idealizo y sueño,
ese es mi otro lado oscuro.
Después los otros, los más nefastos, horripilantes y dañinos
los he ido trasmutanto lentamente,
por ejemplo: la venganza;
que era como un murciélago que me chupaba la sangre y me envenenaba,
también dejé de lado los celos; eran tan negros, tan profundos, tan firmes;
ahh!! los celos, que bien que los he dejado partir!



jueves, 31 de diciembre de 2009

Un poquito de todo en el 2010

Mis amad@s hay muchas cosas que se desean al inicio de un nuevo año,
esta humilde servidora inspirada por las musas y los musos, les desea:
un poquito de la ternura de los niñ@s,
un destello de estrellas para alumbrar su universo,
una pizca de dulzura sacada de los terrones de azúcar miel
para que endulcen sus días tristes,
la alegría de los pájaros al amanecer;
las alas de mariposas para que se atrevan a volar;
y harta paz y fuerza interna
Yo no sé, afuera ocurren cosas terribles
el agua se está acabando y sin embargo llueve todo el tiempo,
las guerras siempre ocurren en algún alejado lugar del planeta,
se matan todo el tiempo y nacen sin cesar otras almas,
asesinan y violan todo el tiempo
y todos nos morimos por tenerlo todo.

Tu cuerpo es mi estancia


Tu cuerpo no es solo la piel que lo envuelve
color de ojos, boca que me aloca,
manos que distraen, que pasean,
que se estacionan en mis caderas de fuego.
Tu cuerpo es movimiento, sentimiento y forma:
Es mi estancia,
el sitio predilecto donde derramo mieles,
aroma de flores y guacanquis
¿Quiénes saben que es esto?
sólo nosotros.
Pero quiero ir hacia el monte
recorrer la selva
entrar, permanecer
y encontrarte como antes,
como entonces
Como cuando decías que era mucho el amor
que era muy grande para nosotros dos,
que era necesario regalar un poco
a esos pobres que andan sueltos,
y soltábamos palomas que viajaban
se posaban en los otros
y éramos nosotros dos y el mundo.
Tu cuerpo amor amante es mi tierra
no es sólo un paisaje, una ilusión
es mi casa, mi estación.
No entiendo cómo ni cuándo antes amé.
Es algo que me llena y me besa
que me quita los sueños
y me invade en la noche.
Es como una ola que se abalanza sobre mí.
Es una mano inquieta que pasea por mis piernas
mano buscándome
mano internándose
agua mojando
río desbordado
mar... inundando.

Tocaré la luna si quieres

Tocaré si quieres la luna,
y me dejaré llevar por su embeleso.
Pero no me pidas
que deje de tocarte a tí.

Morir lentamente de amor


El hombre dijo que la amaba toda,
la mujer se dejó amar.
Desde ese día sólo existía un ritual
dos cuerpos enalzados.
La mujer dijo que quería escapar
a tanto amor,
renunciar a tanto placer
porque después de todo
el final siempre le producía
un derrumbe, una muerte.
El hombre dijo que sí,
que él siempre moría un poco,
que cada vez ambos morían un poco,
que había que inventar otra forma de amar
menos exterminadora.
Entonces ensayaron con la ternura,
pero ella se daba cuenta que se debilitaba más
y de tan débil que estaba
murió un atadecer, desmadejada.
Desde ese día el hombre,
piensa que él es un murciélago,
un chupa sangre, que tiene que pagar
el hecho de seguir viviendo
sobre la sangre de la otra.
Lo que ambos nunca supieron
es que los anuló el pecado.


lunes, 14 de diciembre de 2009

Que quedó de tí

... y limpié de mis manos el polvo que quedó de tí

En otros brazos

Olvídate de mí
borra toda imagen, recuerdo o vestigio mío.
Olvida que yo te dí mi aliento, mi universo.
No des tregua a tu mente,
no me perdones nunca!
que cda cosa cruel que pienses
sea yo muriendo en tu inconsciente.
Borra mi sensación de tu pecho,
al recordar esa mano que subía y bajaba
dibujando tus labios,
la miel que escapaba de tus mis senos
y esa delicia cuando disfrutábamos
la cálida oleada de ternura
que recorría la espina dorsal,
el plexo solar, el corazón que se llenaba
y era como un estruendo,
un estallido, una explosión,
éramos vos y yo amor,
éramos nosotros.
La sublimación de eros
ya no cabe en mí
los lenguajes cambiaron,
los cuerpos son otros,
las ´sabanas arrugadas
ocupadas por otras pieles
saben de besos distintos,
cada uno por su lado,
cambiados por completo;
ya no desnudos para el otro
sino desnudos
para otros cuerpos.
Ya no te amo mi amor,
por eso no me perdones nunca!
no me des descanso
no me des ternura,
extírpame como un cáncer
entonces encontraré mi reino
y me iré a dormir
tranquila al fin
en otros brazos.

Cuando pasa el día

Cuando pasa el día que bueno es tenerte pegado a mi pecho,
al borde de la noche.
Créeme que es un remanso,
estar unidos por lazos de acero y miel;
los de acero nos atan,
los de miel nos dejan libres
para sentir aquello que desborda mis sentidos.
No sé si te diste cuenta, ahora que pasó el tiempo, las estaciones,
me volví más intensa.
Que gozo más el silencio, lo misterioso, lo oculto,
tu respiración, tu sombra
y el sudor que destila tu cuerpo.
Y presiento tu silueta al borde del grito
que hubo que callar para que los demás
no sientan rabia, agonía o tristeza
al notar este enredo de cuerpos sutiles
que viven, que viajan, que vuelan, que sienten y están vivos.
Creo que nada de lo andado
vale más que este momento.
Nada vale contra esta ternura abrasadoraçque sube por tu piel y por tus sienes,
ni la soledad, ese huracán que desata sueños e inventa ilusiones.

Diciembre

Existen días como éstos, en los que contemplo la página signada solamente por una figura maravillosa, una fotografía- de un cuerpo de mujer- porque de hombres hay muy poco- y me cuesta escribir, no se si por la horrenda desazón del desamor, por la falta de coraje, por los miedos y las dualidades, o simplemente porque se acercan las navidades y otro espíritu adormece la ciudad. Las caras ajetreadas de la gente que se agolpa por las calles caóticas de La Paz, la gente en las oficinas que se alocan, yo misma con mi parsimonia, mi pasmosa tranquilidad y mi mente que no descansa.

Es extraño, diciembre en la ciudad tiene mística. Diciembre que transcurre como aviones de piel seca que se van acumulando en el rostro. Es rápido. Pero el diciembre que festejamos no tiene nada que ver con el festejo real de lo que ocurrió. Y eso a esta altura de la evolución del planeta ya lo deberíamos saber.
Diciembre siempre me dice que hay que hacer balances, pero estoy harta de balances estúpidos, cuando cada año prometo que conseguiré tantas cosas, sin embargo, no siempre se cumplen, porque no está en nuestra decisión hacerlo, o le tiramos poca bola o no le ponemos el empeño. Sin embargo, considero que cumplí con la meta más importante: ser cada día mejor, amarme, evolucionar y hacer las cosas con mucho amor. Todavía no pude cumplir con lo más importante y es amar a los demás como a mí misma. Y eso ha sido imposible. Espero poder cumplir antes del 2012.

Vengo de tus manos... no sé hacia dónde voy.

martes, 8 de diciembre de 2009

Articulo- La erótica

Definir la erótica en mi obra literaria no es tarea fácil, porque nunca escribí pensando en la definición misma del concepto, sino que fui guiada por una suerte de Yo interno superior que me exigía y obligaba a sacar los potros que correteaban en mi mente, algo recóndito, no explorado. Algo que estaba ahí aflorando de a poco y que muchas veces intenté acallar debido a los tabúes y esas taras pueblerinas que se inventa la cultura patriarcal y la iglesia cristiana para hacernos sentir culpables y quitarnos el imaginario.
Escribo desde la perspectiva de mi propio cuerpo y el cuerpo del otro. Este oficio implica donar los órganos y donar los órganos en el sentido figurado; donar la piel, los pechos, el pubis, los labios, las manos, el ombligo, el dorso y los muslos, los ojos, en fin, donarse toda. Es describir la geografía de los cuerpos y plasmarlos en la hoja en blanco. Es donar los sentimientos y los pensamientos. Es transmutar todo el miedo a nuestra sexualidad y poder ejercerla sin tabúes, sin mitos, es algo divino y supremamente placentero. Es saber que lo que se transmite a través del lenguaje puede causar un raz en el corazón de alguien y erizar la piel de alguna persona que amaste, acelerar los sentidos de un lector y hacer sentir vivas a las lectoras.
La erótica tiene que ver con la recuperación del cuerpo, de ese cuerpo silenciado, del cuerpo trasgresor, de ese cuerpo que era quien reunía dentro de si todo lo "pecaminoso". Las mujeres escribimos en la medida que descubrimos nuestro cuerpo, por lo menos en mi caso pasa eso. Nuestro cuerpo archivo de traumas, desde donde vamos sacando, pariendo fantasías que tienen que ver con nuestros deseos, nuestros goces, aquello que deseamos y que pocas veces podemos transmitirlo. En ses sentido, no solo se trata de parirnos a nosotras mismas, sino de contribuir a la transformación de la mirada de los lectores y lectoras, de lograr que ellos y ellas descubran, por qué no el placer de un texto de mujer.
Escribir par mi es un espacio de liberación. El no hacerlo es castrante. Necesito contar y transmitir las fantasías que alborotan mi cabeza, necesito ser trascendida por el texto, palabras marcadas por mi propio jadeo de mujer que se niega a callar, a quedar sumisa. Escribo en celo y así esa urgencia se multiplica, soy un cuerpo de mujer que se abre como un manantial de aguas cristalinas, que se desbordan en papel y corren fugitivas, son como estelas aguamarinas que bajan al jardín de los mortales.
De este modo soy mujer sujeto y no objeto, mujer deseante de su propio texto, es como la práctica de un cuerpo que se escribe y por lo tanto sobrevive en la letra... de ese modo la palabra será la herramienta, aprendo a construir, pueblo los espacios vacíos, libero el grito, necesito poner al descubierto todas esas sensaciones de los personajes que me habitan, que dialoguen entre ellos, que digan palabras cotidianas, con crudeza, con impudicia, con ternura, con malicia, con deseo, con fuerza, con sutileza, que ellas expresen todo lo que sienten, que digan lo que quieran decir.
Escribir desde la erótica, implica rescatar la afectividad y reivindicar la ternura, apostando por un ser humano integrado, en lo cual lo femenino y masculino no sean territorios excluyentes y privados. Lo mismo ocurre con el deseo, hablar del deseo, del placer y del goce, es romper los antiguos paradigmas. Es reafirmar la capacidad de amar que tenemos las mujeres y los hombres, de poder transmitir las cosas que sienten en sus entrañas, en su piel, en su alma, es construir desde la poesía y la narrativa un mundo más humano, más real y más seguro
No escribir para mi es castrante, carcelario, cruel, es un mundo absurdo, lleno de majaderías, de caretas e inhibiciones y de miedos. No escribir es como dejar que los viejos buitres coman mi carne. En cambio hacerlo, es donar mis órganos, mis caderas, mis muslos, que los lectores y lectoras imaginen y hagan lo que creen entender de mi obra. Cuando digo donar implica que ellos han agarrado el concepto , lo han internalizado y en algunos casos por qué no, lo han aplicado a su vida.

Como dice Sade



Como rayas negras se han escrito en la piel
los besos candentes de una noche oscura del alma.
Como fuego, como fango, como finas hebras
quedaron en mi las caricias,
pero eso solo es lo imaginario,
porque como dice Sade han quedado marcas
como un orgasmo perverso
que no deja huellas, no marca, no mancha
porque es fácil borrarlas
con las marcas de otros besos.

sábado, 28 de noviembre de 2009

Y me estremecí toda...

Hoy sin saberlo sin saber que besarías mi cuerpo,
hice un rito frente al espejo,
coloqué el aroma de miel sobre los muslos,
recorrí los brazos y la espalda.
Toqué mi torso.
Acaricié suavemente la aureola de los senos,
cubrí las grietitas del pezón toqué el pubis de luna,
la redondez del ombligo,
la silueta toda,
y más tarde recorrí su cuerpo con pasión salvaje como queriendo emprender un viaje sin retorno -en el que me fundo cada vez que lo amo.
Toqué la curvatura de los tobillos,
subí besando los muslos la pelvis el torso…toqué su pecho que se abrió de pronto como crisálida, sensitivo, cálido.
Volví a sus caderas y disfruté de su cuerpo en movimiento.
Sentí su piel que se estremeció al rozar- pasar los labios, sentir la textura, oler su perfume que huele bien- huele a miel.
Hoy he tocado su cuerpo con pasión extrema como si fuera la última vez.
Como queriendo asirlo en el tiempo, lo besé tantas veces… hasta llegar a creer que nada más existía en el mundo, lo sostuve entre mis manos y me estremecí toda.

Como dice Sade

Como rayas negras se han escrito en la piel
los besos candentes de una noche oscura del alma.
Como fuego, como fango, como finas hebras
quedaron en mi
las caricias, pero eso solo es lo imaginario,
porque como dice Sade han quedado marcas
como orgasmo perverso
que no deja huellas, no marca, no mancha
porque es fácil borrarlas
con las marcas de otros besos.


Como ladrón en la noche

Sutilmente, el amor llega como ladrón en la noche,

sin pedir permiso se apropia de tu cuerpo y de tu alma, de tu corazón;

y el corazón que es el órgano del deseo puede henchirse, engrandecer ese amor.

A veces le tememos como si fuera algo malo, nos escapamos y nos adelantamos

a ese paisaje solitario desmotivado, sin emociones. Pero el amor sólo llega fatigado

de tanto huir hacia adelante y es ahí donde deberíamos hacer una pausa y detenernos

disfrutarlo y vivirlo intensamente.

Cuando tu mano por descuido se adentra
siento que no hay nada más delicioso que sentirla.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Decir te amo

Fragmentos de un discurso -amo-roso

Te amo carece de empleos. Es una palabra como la de un niño, no está aprisionada por niguna restricción social; puede ser una expresión sublime, solemne, liegera o bien erótica. Es una expresión socialmente móvi. Roland Barthes.

Pero decir Te amo, me gusta.
Decirlo cuando estoy enamorada
No se si a todos les pasa lo mismo,
pero yo siento que Te amo carece de otro lugar,
no es metáfora de nada, no tiene deformidades.
Te-amo, no está en ningún diccionario;
tampoco es una frase;
no transmite un sentido, sino un sentimiento
porque se aferra a una situación extrema.
Decir Te-amo, no es cualquier cosa;
yo siento que lo digo mejor- y lo siento-
cuando estoy en estado de vigilia o semisueño;
porque transmite lo que el sentimiento en el momento que el subconsciente aflora;
porque cuando ya empieza tu alma a desprenderse para viajar a otros planos
implica que te estás despidiendo del otro (al que adoras)
porque dormir también es morir un poco a este plano de consciencia
jamás adivinado ni pensado.
Y eso es algo que todos debiéramos saber
para decir más a menudo Te-amo.

jueves, 19 de noviembre de 2009

De vuelta

De vuelta a la vida cotidiana de La Paz
a sus calles onduladas, sinuosas, al
ruido ensordecedor de los autos
que agotan cualquier paciencia.
De vuelta a mi hábitat, mi mundo, mi hogar
aunque ahora medio esquivo
puedo encontrar en él, la calma y el sociego
que no encuentro en mi casa de la infancia
nada más y nada menos porque el calor me hostiga y me aniquila.

martes, 17 de noviembre de 2009

Cuento corto


Un viento huracanado levantó las cortinas del cuarto,la tenue luz de las velas apenas resistían dejando entrever la escena.
El hombre acostado en la hamaca, el torso maravilloso como un Dios,
los muslos color canela, los brazos largos y musculosos; sus manos hurgaban todo, subían , bajaban.
La mujer se columpiaba como una niña, arqueaba la pelvis, balanceaba, daba saltos al ritmo de un tenue grito. De pronto el viento desplegó la cortinas hasta las velas e incendió el cuarto ahogándolo todo.

sábado, 14 de noviembre de 2009

Amantes

Un viento huracanado abrió las puertas y vimos dos amantes en el lecho. La mujer seductora, el pubis al descubierto. Las rodillas entreabiertas, los senos frescos como jazmines en flor. El cabello largo, de un solo tamaño. El hombre la recorría toda. Subía desde los pies hasta el cuello. Más tarde; desplegó su falo cual arma firme, arqueaba el pecho, sacaba y metía las nalgas, gemía, besaba, lamía. Ella en un momento se incorporó y felina se lanzó sobre él moviendo su cuerpo. Su cabello la cubría la espalda como una cascada... nosotros vimos esa escena estupefactos y de pronto, los dos amantes se estremecieron en un solo temblor!

Monólogo para tres- cuento

A Juan Eliseo que en vida no fue
y que en algún sitio aún me espera

Por amor Eliseo, por amor sigo contigo y no es lo que aparento. Sólo quiero el olor de este tu cuerpo bienamadoybienpensante que se quedó impregnado en mí desde aquella mañana en que fue viviendo lentamente la unión de nuestras almas para trascender en un nuevo ser. el olor tuyo me recuerda otro olor que estuvo en mí cuando la vida se le pegaba a mi vientre. el mismo olor que me recuerda a otros brazos que no crecieron, y es absurdo constatarlo ahora cuando la realidad pega y pega tan fuerte, ahora que él se fue lenta y tan violentamente.
Queda poco tiempo, y este tiempo hay que vivirlo. aunque fuera un mes, un día, un instante, es poco lo que nos queda en estos momentos en que la muerte nos junta por todos lados.
No sé cómo expresarlo, por eso lo escribo. Hoy sólo quedan las líneas, ya no puedo llorar, sólo quiero estar a tu lado, quererte y estar siempre. hemos envejecido mil años, se han dormido los sueños que parecían reales, lo cotidiano de este mundo que los demás no entienden ni conocen.
La piel se te fue hijo, se quedó en mi, en las cosas que tus ojos no vieron, en los pechos que no mamaste y tú Eliseo crees que otro sueño puede ser válido; eso es sólo una carnada para que lo absoluto de nuestro amor perdure, ambos sabemos que es un truco y una carnada para que la vida pique.
La muerte se lo llevó. ahora sólo queda un juego aquí dentro y cada día tú diciendo... reclamando. De pronto adviertes que sigo viva, nuestros ojos se miran aún enamorados, se abrazan sobre el aire de los otros. Quiero que aceptes tu error- tu ausencia- Nuestras miradas se cruzan- sé que puedes hacerlo- mientras la noche pasa y engendra la tierra margaritas.
Quiero que vivas hijo, me toco el vientre, te canto canciones que invento, sé que ya me escuchas y sientes el dolor que yo siento, te doy calor con mi mano derecha mientras la otras sostiene el hielo que paso por mi cabeza para paliar el dolor; voy hacia ti y muero junto contigo hoy, te dejo tibio un rato y luego ya no te canto, sólo grito, gimo, muero, duermo.
Mientras escribo Eliseo, tu voz en el teléfono dice que no lo haga porque soy muy triste; yo me abismo, sucumbo, porque no hay nada aquí en este mundo, este es el modo de evadirme, de permanecer, de dar, de quitar. Toda la gente llama a eso divagar, otros lo llaman literatura, para mí es el modo de liberar los demonios que llevo dentro. antes cuando era niña y lo hacía junto a los árboles, o me encerraba en un cuarto a oscuras, el abismarse no tenía nombre, era sólo pensar que era diferente a mis hermanas, no tenía nombre ni conocimiento, sólo eran extrañas sensaciones que me invadían y luchaban por salir al trote como los caballos que montaba Bauty y Carlitos en las pampas lejanas del Cuberene, entonces yo me evadía por los corrales, por el río para imaginar, para que no me dijeran: loca, poetita, triste, poetita, como lo haces tú ahora. Abismarme es la palabra precisa, sucumbir, morir un poco. Es también otros olores, texturas, sueños de un mundo mejor y menos cruel, un mundo donde yo ya te esperaba desde la fundación del tiempo, éramos y tú estas lejano, aún no te conocía y ya tú eras en mí y yo en ti, era un tiempo de utopías, donde no existía el poder del más fuerte, ni luchas, ni traición ni mentiras. Yo ya te amaba Eliseo desde antes de la fundación del tiempo.
Continuará....

Ahora sucumbo por la muerte del hijo en este invierno que se aleja, que se va contigo. a ti hijo sólo puedo darte mi canto " estás creciendo mi niño en tu nido de lecho y miel, están creciendo tus huesos en mi vientre de terciopelo y flor/ estás comiendo mi niño también todo mi dolor/ estás comiendo mi niño también esta soledad.

Aquella noche tuve miedo y pregunté como Pablo el apóstol ¿dónde está oh! muerte tu aguijón? me respondió con dolor. Sabía que estaba pasando lo sabía porque lo soñé y tampoco quería evitarlo, quería pero no quería, sé que se acercaba cada minuto y ¡oh! hijo la muerte nos rondaba a ambos, tu cuerpo indefenso y diminuto, el mío casi inerte por el dolor de cabeza, luchaba porque se fuera de nuestro lado, este era un viaje para dos, pero te dejé partir solito, aún no estaba lista para enfrentar mi muerte.

A ratos te aprisionaba, te rozaba con mis manos, ver si aún estabas con aliento. Del ombligoalpubisdelpubisalombligo, me tocaba los pechos para saber si ahí había una señal, un sigon vital; despertar para que me ayudes a no morirnos, me olvidé que somos mortales y que como tales debemos de partir. tu Eliseo- no estabas- creías que era frase,¿pero has visto? no era farsa. De todas partes emergió el dolor, torpemente, vino del mundo, de la transgresión, del karma. el dolor me arrebató, no reconocía nada, ni oraciones, ni respiración, dejé de existir salvo por el dolor. No sabía cuál dolor, si el haber perdido al hijo del matrimonio unos años antes, o si se trataba de algo nuevo, al hijo muerto no lo conocí sólo lo sentí crecer y entonces no me quería morir como lo quiero ahora.

Ambos nos equivocamos. Por todas partes se dispersó el amor, nos creíamos inmortales, pensamos que el amor duraría para siempre; la inmortalidad de ese amor estaba encubierta por el cuerpo de ese hijo mientras vivió y no lo comprendimos, no entendimos que era en aquel cuerpo donde vivía la inmortalidad de nuestro amor, pues tarde nos dimos cuenta que había muerto junto con él. Así anda ahora nuestra vida privada de aquel cuerpo.

A partir de la muerte del hijo, todo debía morir después, y por él la muerte del amor partía con él. Nada supo ese cuerpo de los sucesos que causaría. No supo de la inmortalidad que abrigó durante sus diez semanas de vida. Nadie, excepto y lo sabía. A partir de ese conocimiento tan absoluto, que el cuerpo de él era el pretexto de la muerte del amor, también yo debía morir y morí.
Habría que prevenir a las mujeres del mundo sobre esas cosas (aunque muchas lo manejan como el pan diario), que la muerte de un hijo hace mortal el amor y que, al contrario, su inmortalidad retiene, detiene al amor, aunque sea un amor desmitificado, desmerecido, desvalorizado, depreciado, que no se muestra como es, que ha ocurrido y sigue ocurriendo, sino mírame- sin su cuerpo- sin el cuerpo del hijo; la inmortalidad de amor no se detuvo, pasó por mi vientre, lo esquivó. Ahora sé que se trataba de un dolor nuevo, porque al perder a él te perdía a ti, mi amor por ti era más ancho que todos los ríos del mundo, alto como los árboles de la amazonía- el tuyo- era tan frágil - el dolor llegó a la escala de Dios.

La muerte invadió todo: el cuarto, la sala, el baño, la cocina ¿Te das cuenta? yo la mujer segura de si, la que nunca necesitó a nadie para afrontar la vida. la de las palabras precisas y la mente ágil; ahora era una simple marioneta ante la muerte que me zarandeó del todo. ¡Ay! hijo! la que nunca te acunó en sus brazos, la que te soñó hermoso y paseándonos por el parque con María y Samantha, la que no sabe tejer chambritas, ni te dio más el buenos días hijo, ya salió el sol, despiértate que viene papá e iremos a caminar por las calles, ni te contó del primer abandono, ni de la primera desilusión cuanto tú te alojabas en el útero. No estaba lista hijo, tal vez eso me hizo que yo prefiera morir contigo. Ya paso los treinta y aún no estoy lista. No dejé pasar tanta sangre de mis venas a tus venas. Deja correr ahora Eliseo, la sangre, es la sangre que nos une y nos derrota.
Aprender a morir, siempre lo pienso y hasta lo he ensayado. Es apenas un viaje, un camino de ropajes; eso quiero egoístamente ante tanta derrota. Repito incansable las preguntas ¿qué color tendrá tu piel? ¿Serías hombre o mujer? Aunque para mí siempre serás mi Juan Eliseo. Es cuestión de minutos..¿Cuántas respiraciones doctor?- ayude, ayude- y yo ayudé, dí todo de mí para que la noche pase, luego el día llegue para que nos de el último estacazo; aquí en mi cama esperando que el día llegue. Denisse ora, nos cuida; la muerte rondándonos, guiñándonos el ojo para que te vayas triste y secretamente.
Ahora podrá ser, te escuchaba repetir- ten paciencia, yo te amo. pero la realidad es nunca y nunca es siempre y siempre es jamás. Aquí se da la realidad, soy sólo una marioneta que se lleva el viento, un gorrión queriendo encontrar nido, soy incapaz de dártelo porque yo ni siquiera lo tengo,- pero estoy hasta el final contigo hijo- Muriéndome contigo y muriendo al amor, caminando paso a paso, lentamente, tan violentamente, hasta el final. Duerme pequeño, duerme amor.
No sé hijo cómo es tu muerte. La imagino durísima. Pienso en ti también Eliseo, tan cruel, tan cobarde, con toda esa crueldad carcomiéndote por dentro, con toda esta muerte para ti solito.
No sé cómo respiro luego de haber sentido tu muerte cada minuto, cada bocanada de aire mío te quitaba un poco del tuyo, se asfixiaba- déjame si puedes una sonrisa en la lejanía, una flor para que adorne mis cabellos, una esperanza.
Aprendo a dejarte ahora Eliseo, amordazado- exigiendo promesas no cumplidas, abandonos, presencias, besos y ausencias.
De ti hijo aprendo a vivir toda tu muerte, pero amordazándote como lo hicieron todos. Fue ella, fue él, fueron las mentiras y el engaño, fue el dolor y la derrota. Perdóname hijo, perdóname tanta muerte y tan violenta!!!