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martes, 15 de junio de 2010


Tocaré mis pechos para sentir la suave sensación de tus amores
tocaré el pezón y enloquecida haré de cuenta que eres tu quien los toca

Tengo un infierno por dentro que camina cual gacela y me quema
tengo un hombre que pasea por mi mente
quisiera decirle que se marche
pero este hombre me quema y me besa

viernes, 11 de junio de 2010

jamás tan cerca arremetió lo lejos

Abrazáme

Abrázame con un abrazo intenso
ancho, profundo y largo
que envuelva todo mi ser.
Fúndete en mi carne,
erízate conmigo y expándete por cada rincón.

Cual gacela

Me tumbaré en tu cuerpo cual gacela,
voy a callar tu boca con mis besos
y que resbale tu cuerpo de pez en mi cintura.
Refugiate en mi cuerpo: asómbrame y prosigue,
toca, gime, come, multiplicate, deshazme!!
La gota sedienta tocó mi piel
y el calor fue sosegado
a fuerza de calor y calor
siento que muero

jueves, 27 de mayo de 2010

Hay cosas en la vida

Nikky de blue art nudes

Hay cosas en la vida, tan fuertes que a veces una quisiera arrancarse los ojos y comérselos! ó vomitar en la cara de un político.

Ocurren cosas tan horrendas que es como si Dios se empecinara en que las sufras,

son como la muerte o peor aún, son como yeguas apocalípticas que te manda la muerte!

No suceden siempre, pero suceden... son como un viento récio que se lleva todo

o como un temblor que te deja en la nada, con una simple palabra en la boca: se me heló la sanfre!

y... las mujer pobre... vuelve la mirada, como cuando una mano despeina las tristezas

y vuelve a confiar, y vuelve a creer. Hay cosas en la vida, que las entiendo, pero se que las tengo que pasar.



karma


... Y es de esta cosa tan triste que se alimenta el poeta? Si hubiera tenido la consciencia suficiente antes de encarnar nuevamente a este mundo, no lo hubiera hecho. Creo que hubiera elegido ser una mujer de su casa o una dama bien que lo tiene todo: marido, hijos y un hogar tradicional.
Pero mira qué cosas uno hace en otros estados de consciencia! Uno elige aprender estas lecciones tan duras para poder crecer; ¿pero no es acaso mejor aprender a través del amor y no del sufrimiento, a través del karma? La verdad, estoy a punto de gritarle a los dioses que ya no quiero más esto.

No voy

Nikki de blue art nudes
Como en sueños me despierto a vivir esta realidad que se se manifiesta cruel,
instalada en mi vida por un lapso ininterminable, tan largo que presiento a veces que no voy a poder seguir.


Tus manos, la dulzura son
Mi intimidad sin tí son sábanas sin arrugas

Te necesito

Necesito ese universo de estrellas
tu boca que me aloca
tu cuerpo que me da seguridad
tus boca que me da el aliento
te necesito para que seas mi contención.

Los tocaba

Con una ramita los tocaba, tocaba los senos como para que él adivine que lo deseaba
que quería que él la toque con sus manos fuertes.
El hombre, no lo sabía, pero ella tocaba la aureola frente al espejo,
y también sentía placer.

viernes, 7 de mayo de 2010


tus piernas


Tu cuerpo se ondula al tocarte, como un río
vibra como un pez y corro hacia él para apresarlo,
toco la flor... la hago saltar con mis labios,
tus piernas rodean mi cuello,
me aprisionan.
Tus manos recorren casi sin tocarme como un susurro...
luego ya no hablamos, estoy en tí y deseo quedarme para siempre,
ya no hablamos, somos un oleaje que azota la orilla.

El dorso ese universo

Mira, no pido mucho, solamente tu cabeza en mi pecho descansando
como un gato que duerme así cansado.
Necesito ese momento, ese tiempo para habitar contigo,
ese escenario de imágenes,
de pampa verde verde río.
Anda, prestame tu cabeza, tus manos y tus pensamientos,
ves, no pido mucho,
dame ese trocito de luna de azul sueño.
Quiero también el dorso, ese universo de innumerables cielos,
la palma de la mano, sedosa como durazno,
las yemas de los dedos, el azúcar de tu boca,
olor y sensaciones de tu piel,
tu boca que me aloca, que resbala, que roza apenas las aureolas de los senos,
que hace que mi cuerpo se convierta en serpiente: serpentea, contorsiona, se sacude, explosiona!
Todo eso quiero de vos,
porque te quiero.
Eso es casi nada, es apenas un trocito de ese cielo que inventamos.
Pero sabes, en realidad es todo!
porque mi amor es tan grande que abarca cielos, mar, árboles, color, sol, luna, tierra, todo!!
No se si te lo dije, pero quiero que mires dentro mío,
que me ames con locura,
con violenta ternura,
que el grito de tu boca se estrelle en la cara de un político,
y que el placer que juntos hacemos cda entrega sea nada más eso: éter que recorre por el espacio y se junta junto a otras substancias de amor y libertad.
En realidad lo que quiero de vos es tan poco y tan mucho,
comparado con tu cuerpo,
tus pensares, y esas cosas cotidianas que sólo vos tenés,
que vos sólo permitís que ocurran,
es tan poco, pero en el fondo es todo.

6.Abismarse

6.
Podemos decir que los días que estoy viviendo son días aciagos,
porque me siento como "suspendida, colgada de algo", en "stand by"
"con las manos atadas"; entonces aprovecho los momentos más preciados para alimentar mi alma y consigo de esa manera la paz.
Pero existen otros, en que lo único que se me ocurre es abismarme.
El abismarse - según Barthes- es un ataque de anonadamiento, según yo,
no es más que un estado de desesperación y otras veces de plenitud...
Por eso, recurro a la escritura para que esta desesperación se convierta en plenitud
del goce.
Esta explosión de abismo suele venir de un no hacer- no tener qué hacer-,
pero también puede venir de un momento de hipnosis, una sugestión actúa de modo tal
que me empuja a desvanecerme, a dormirme de tristeza, pero sin matarme del todo.
Cuando esto me ocurre, es porque no encuentro más lugar en el universo para mí, ni siquiera en la muerte, entonces trato de convertir la pantalla en blanco y estas patitas del ordenador
en algo recurrente: la memoria de un pasado cercano.
Explorar, convertir esos momentos de anonadamiento, de nadaría, en algo. Conectarse con el alma; esa es la sencillez suprema de un artista.
Por un instante pensé que lo había olvidado, pero no,
estabas ahí en el registro etérico de mis células
como un elixir, como una gota de agua que rasguñó tu mar.
Olvidar la realidad y no escribirla, es negarla,
por ello, esta práctica actual de mis escritos tendrá el sello
de la simple y cruda realidad, el texto si es magnificado, engrandecido, provisto de esa suprema belleza que son los versos- tendrá que ver netamente con lo que mi alma me dice, y se las traspaso a ustedes.
Lo que invente, lo que escriba como ficción, será simplemente mi ego que me habla.

El espejo

Siempre fuiste mi reflejo,
es decir que para ver mis miserias tenía que mirarte,
cuando el espejo se empañaba
yo sabía que debía cambiar cosas en mí,
como por ejemplo: decir más seguido te amo
y sentirlo.

5. Seguimos, con el camino al goce

5. Seguimos con el camino al goce

Ese goce que uno cree que es el que mejor fue
el que mejor cabía dentro del pecho y el alma,
es apenas un goce tímido, llevado más por los instintos que por la pasión
madura de estos últimos años.
Ese goce inocente y a la vez lleno de misterio
que exploras al trasponer los primeros años de tu juventud;
cuando tienes la piel tersa y el cuerpo pequeño...
Si todavía lo recuerdo...
Fue algo desaforado y fortuito,
ambos lo buscamos porque nos atraíamos desde antes de la fundación del tiempo, sólo que fui cobarde
no quería repetir la historia, no. Ya hubo una catástrofe familiar por algo similar y no pude traspasar ese límite.
Volvimos en avión, en el último asiento,
tan pronto como pudo me partió los labios con un beso,
los tocaba con los dedos, miraba mis ojos los besaba,
nuevamente coloqué mi cuerpo hacia él, al principio todo era muy lento, temiendo que la azafata nos viera,
cerré los ojos ante ese goce infinito soportable,
la mano subía y bajaba suave, lento, supremamente lento,
se calmaba, luego arremetía con todo,
fueron varios minutos de alargar esa sensación lo más que se pudo, hasta que después algo sacudió mi cuerpo y una cálida oleada de ternura apretó su mano palpitando fuerte,
desbocadamente, finalmente la sacó
aún estaba tibia por el goce,
después besó mis ojos en un arranque de ternura.
El ruido del avión, las luces que se prenden, los pasajeros
que presurosos quieren bajar. Cochabamba nuevamente
en mis pupilas.
Después no lo volví a ver.
Simplemente lo dejé partir. No quise irme con él.

martes, 4 de mayo de 2010

Para que vos me encontrés

Para que vos me encontrés,
iré tirando margaritas por el camino a casa para que no te pierdas
para que no te pierdas.
Pondré luciérnagas en tules y organzas
para que alumbren tu paso,
y flores en el lecho para que tu las huelas.

¿Qué es el goce'

5.
¿Que es el goce? uno casi nunca se lo pregunta, es algo vedado
a las mentes más obtusas.
El goce, acaso un cuerpo poderoso y tenaz, una revelación sentida
un descubrimiento casual,
quizá un cuerpo encontrado en la noche sola.
En realidad, es la geografía de otro cuerpo,
un espacio inimaginable, un sentimiento profundo, un éxtasis, una locura suprema.
Un descubrir el calor del otro,
un camino predecible pero inexplorado,
ese halo de ternura que atisva en los planos más sutiles,
esa elevada vibración que sólo los amadores podemos sentir.

jueves, 29 de abril de 2010

4. El camino al goce

4.
Resuena en el alma la letra
se suma a las emociones y sentimientos
es como un relámpago que te sacude, y que, en el momento preciso, te señala el momento para poder salir. Un instante, uno solo; para decir, para soltar las emociones, para darle forma a la palabra, para no ahogarte- tal es la travesía.
Si todavía lo recuerdo... en un momento nos dejamos llevar, sentí tu respiración muy fuerte; tomé tus manos para conducirte, pero terminé arrastrada por esa vorágine.
Debí haber crecido de prisa después de salir de la casa paterna, después de eliminar algunos miedos, los miedos más simples; porque una noche mientras viajaba en la ruta antigua de Cochabamba a Santa Cruz con un hombre (al cual yo sabía que le gustaba desde que éramos unos chiquillos), sucedió aquello que yo retracé durante años, porque nos unía una relación muy cercana, éramos casi hermanos porque nos criamos juntos y nacimos de dos hermanos. Esa noche, mientras viajábamos, charlamos de todo, me preguntó de la universidad, de cómo me iba, le conté que no me iba nada bien porque estudiaba una carrera sin ningún interés- que era feo tener que hacer materias que uno odia, o quedarte perpleja ante la pizarra: en blanco y no poder resolver ninguna ecuación de microeconomía o contabilidad, hablamos de él, de su flamante carrera, del frío que soportaba en las noches heladas de esa ciudad del Altiplano; agotamos casi todos los temas y terminé dormida por el largo traqueteo del bus.
Casi a las dos horas, sentí que mi cabeza descansaba en su hombro y de esa misma manera empezó todo, en ese mismo momento; pese a que años antes, cuando éramos niños él fue el primer hombre que agarró mi mano con gesto inocente y me dijo que me amaba. Entonces yo no entendía nada de esas cosas y aterrada dejé que mi mano se quede por varios momentos unida a la suya.
Pero te contaba, que esa noche del viaje, me dormí por el cansancio del camino, la noche era serena, una luna acompañaba el tránsito, todos los pasajeros dormían, menos él, me imagino que así sucedió todo, porque ee desperté con su mano dulce que rosaba mi cara, los labios; los palpaba, yo entreabría la boca para no gritar, en un minúsculo movimiento lo besé, nos besamos apasionadamente, luego su mano fue bajando a los pechos de niña, el los cogió y los besaba, primero uno, luego el otro, de rato en rato miraba a los vecinos de asiento por si ellos se hayan despertado; pero después seguía, la mano subía y bajaba a los caminos inexplorados, aún inexpertos;
yo agarraba su mano, la subía como al descuido, porque tenía miedo; me gustaba.
El camino al goce, simple y llanamente extraño, inexplorado para mí, acerqué mi cuerpo hacia él, las manos simplemente tocaban el vértice e inundada de fuego me estremecí toda.

martes, 27 de abril de 2010

3. La expiación

3.
LLegar al éxtasis que te produce esta expiación, es supremamente, infinitamente
llevadero. Porque describir los cuerpos así de esta manera, es llegar al nirvana pero en la tierra.
Por eso me recojo cada día al espacio de la noche, pero también al de mi cuerpo.
Cuando trato de huir hacia adelante, todo me recuerda, todos los caminos me conducen a escribir.
Lo cierto es que cada vez que cometo este desliz, tan alta aventura, no hago otra cosa
que ocultarme de la muerte.

Una vez tuve 12 años, a esa edad era apenas una niña, era en mi pueblo, allá en San Ignacio,
yo siempre llevaba vestidos cortos y floridos- era la época de la naciente minifalda, también llevaba los pies desnudos con las sandalias típicas de allá, el sopor del sol calenturiento hacía que todos en casa durmieran, me salí a tomar el fresco a la vereda de mi casa y de pronto, como algo fatigado llegaron los primeros esbozos: torpes, ridículos, pero llenos de una insesante sazón.

Yo la verdad es que no quería eso para mi vida,
no me veía como una pobre poeta largada de la mano de quién sabe qué dioses. Pero soporté esa revelación como un secreto...

Muchos años pasaron para que esa realidad que me laceraba el cuerpo, pudiera dar rienda suelta

y ver la luz, salir al aire y explotar.

2. La realidad que llegó lacerante



2.

Esa realidad que llegó lacerante desde el fondo de mi alma

que me hizo descubrir el por qué yo había venido

me hizo recogerme al espacio de la noche, al espacio de mi cuerpo,

y lo hice sin importar la condena de la sociedad pacata en donde vivo,

una sociedad callada e inconforme, que no dice nada ante el atropello

ni reacciona ante las cosas bellas; es como dice Daher: una sociedad inconmobible.

Pero hay que advertir que miles y miles de mortales escriben para los lectores,

debo admitir que escribo porque es mi sino, porque es el mandato que vine a cumplir,

porque es necesario, lo hago a diario, casi para no morir.

Porque escribir es un oficio al que no me acostumbro y no lo veo como tal,

lo veo como un escape a las emociones del alma,

pues en realidad recogerse al espacio de la noche y del cuerpo, es morir,

pero hablo de esa expiación profunda de la nada, el asombro ante el papel en blanco

y las patitas del ordenador que ruegan que teclees algo;

de esta muerte es de la que te hablaba, porque no se trata de abandonar el cuerpo;

se trata más bien de traspasar el cuerpo,

y poder percibir esas sutiles emociones que en otra situación no percibes;

se trata de cumplir el karma; la expiación; y por idéntica razón,

habrá que vivir.

lunes, 26 de abril de 2010

Aprendiendo a vivir






1.

Extrañamente, la muerte, la muerte doméstica, la muerte común:

ese ir y dejar al alma escaparse porque ya no puede sostenerse en el cuerpo físico;

esa a la que se le teme y se le repudia,

la que se manifiesta dejando la nada y el horror, no tiene nada que ver con la muerte real.



Pues esta muerte de la que te hablo, se da a diario, convivimos con ella, pero no todos la percibimos como tal.



Es un rayo que te sacude, un terremoto que arrasa con todo,

la desazón y el corazón a pedazitos, y que en el instante preciso, te ubica y te llega.



Tal es el espacio que tienes que habitar.


Pero, lo que no te han dicho es que morir no es el final,

es sólo un cambio de ropajes,

un descanso en la ruta del camino;

nuevos aprendizajes,

pues existe un pacto, que vos viniste a cumplir al volver,

en homenaje a la realidad de la muerte, que es la tuya propia;

aun a costa de regateos y suplicios, sólo vos deberías descubrirlo,

sin quejarte de nada, porque sólo vos elegiste ese camino

para tu aprendizaje y tu evolución.



Yo por ejemplo elegí un camino difícil pero sensato

dentro de lo que cabe en la sensatez humana,

enrollarme con cada una de las almas que amé y me amaron

con ese amor mezquino y destructivo,

con el único, absoluto fin de sentir con fuerza

con esa fuerza arrolladora que te da el impulso para escribir,

con la sensibilidad a flor de piel y con la dureza de las rocas

para no morir,

con el hilo de acero y miel

con la fuerza de las tormentas

y la ternura de los gatos.



Tarde, muy tarde en la vida lo descubrí,

(eso de elegí a esas personas para un propósito)

entonces mi alma descansó un poco y supe llevar aquello

con dignidad. Ya no con esa locura arrolladora que te carcome cuando alguien se marcha,

de esa manera convertí esa tristeza, melancolía y saudade

en versos que cobran vida cuando los leés.

martes, 20 de abril de 2010

Me llena y me besa

Nikki de Blue Art Nudes
Tengo un hombre que pasea por mi mente y mi cuerpo
quisiera decirle que se marche,
pero este hombre; me llena y me besa!!

Cuando decís

Nikki de bue art nude
Lo que quiero de vos, es un universo,
diré por ejemplo una simple cosa:
un hombre que duerme enlazado a mi cuerpo,
una caminata agarrados de la mano,
una llamada a media tarde,
esas cosas de nada,
que son como terrones de azúcar morena
que endulza mi alma
y da cabida a mi mundo.
Pero también quiero
las palabras blasfemas
sucias cuando decís, cuando hablás
cuando murmuras en pleno éxtasis
y me las gritás
y es como una subida de tono
que alimenta la caricia
el goce al extremo de mí y de tí.

Subiré tu cuerpo

Me subiré de madrugada en tu cuerpo
y viajaré supremamente hacia el goce,
me aferraré de tus cabellos por no caer de ese galope
voy a tender a mis anhelos, antes que el día nos oprima.
Llegaré como un huracán y será sublime
como cuando beso tus ojos, tu ombligo, o la redondez del tobillo.

Puedo trepar por tus muslos

Nikki de Blue art nude
Quiero encontrar en tu pecho
la pasión y el sociego,
quiero encontrar en tus manos
la caricia y lo sublime.
Puedo llegar a tu boca y sobornarte con caricias
todas llenas de encantos y lujuria,
con besos caprichosos y aleteos de mariposa.
Puedo ser tu luz de luciérnaga en la noche,
trepar por tus muslos y hacerte cosquillas,
también puedo ser un gigante sacudiéndose por el placer
que da tu lengua mágica en mí.
Puedo ser un hilo de acero y miel
que baja desde tus labios,
va por el dorso, las piernas, la pelvis y se queda ahí
en tu miel que escapa por el goce.
Puedo desvanecerme
como un terrón de azúcar
en el café de la tarde,
pero puedo también ser ajenjo amargo en tu garganta.
Pero sobretodo puedo volvar ininterrumpidamente
por tu universo que es tu piel
la geografía de tu cuerpo.

Piérdete así, así...

Déjame sentir el aroma de almendro en tu piel,
recina blanca, leche, sabia que alimenta el amor,
vida del árbol- que derramas cuando hago un tajo sobre el tallo
cuando bebo de tu tallo-tu falo
y recibo en mi boca,
pese a que es amarga, envenena y alimenta.
Recibo en tinajas-vagina-útero,
nace el fruto- fuerte dura cáscara
que partes, aparece la nuez-cl clítoris que se abre como un pétalo
cuando lo tocas, lo rozas con tu lengua y me haces estremecer
ayyy! de mi amor, ayy! de mi así, así, así.
Deja lamer la herida
que hice para extraer la sabia
almendro, hombre almendro mío- tu cuerpo es mi estancia
mi estación del tiempo, mi contensión, mi almohada, mi universo.
Deja que el sol seque en la tarde las heridas que hice en tu cuerpo
hombre almendro mío, y queden marcadas para siempre en tu piel
los trazos severos del silex que corta y deja señales.
Un aleteo de pájaros pasó por el infinito
tu cuerpo de árbol mío
se estremeció con el sol- soledad
déjame sentirte así,
atado a mi, a la tierra y al sol.
Piérdete en mi,
ay de mi así, así
así.
Por la sombra y el perfume que te nombran,
por la mortal herida que dejaste,
por el sinsabor,
la lujuria y la pasión,
el embeleso,
el desencanto y la ternura.
Nomás que por la sombra que te nombra y te resume,
nomás por ti, por tenerte
volvería a mirarme
en los espejos del espanto,
volvería a ensayar tu nombre junto al mío,
nomás por sentir tu piel
tu cuerpo claro, tus ojos
tu silueta, tu sal, tu boca, tu perfume
volvría probar el turbio trueque,
volvería a probar el horror y el sabor
que un día nos consumió.
Pero vamos!!!
fue un horror supremamente bueno,
apasionado, cruel, tierno,
fue un infierno amable.
Nomás por unos minutos me jugaría entera,
por revolcarme contigo,
compraría tu cuerpo, y después te daría los billetes sonriendo
te prostituiría...
y andaría a la par que una callejera
besando la miel, consiguiendo el cielo
a través de esa espasmódica sensación d vuelo.
Volando en tu pecho me iría a explorar
los caminos del cielo
y allá en el cénit en lo infinito del placer
diría: no me perdones nunca, no me des descanso, hostígame en la sangre
no me pierdas como agua que escapa entre los dedos
no me dejes ir como música fácil,
destruye tus mitos, olvídate de tus taras
explora mi mundo y subamos juntos
hagamos explotar el mundo
con nuestros besos.

jueves, 15 de abril de 2010


Voy a partirte los labios con un beso
y comer tu cuerpo como una fruta
para que no digas que soy poeta, poetita, soñadora
voy a perderme en tu cuerpo en movimiento.


Si me retienes en tus brazos

podrás algún día retenerme en tus pupilas

en tus ansias de amar

y en tu aliento

miércoles, 14 de abril de 2010

La cruel ceremonia de la nada


No te quedes quieto ante tanto avasallamiento
no tengas miedo, no escapes
no seas frágil como un gusano
no seas caricia ni guante (Cortázar)
tampoco cobarde y mentiroso.
Prefiero mil veces el escupitajo
las frases certeras
que la cruel ceremonia de la nada
la recurrente caricia que engaña, miente, miente
para no decir, para no hablar, para escapar.
Por eso varón!
hostígame en la sangre,
dime lo que quieras
pero no me mientas!!

Yo te pido


Yo te pido
No me pierdas como agua que se resbala en tus manos,
No me digas que me quieres, inventa frases nuevas
no seas miel y ajenjo,
Guarda tu amor humano. Regálalos.
Ven a mi como un león rugiendo.
Grita. vomítame fuego en el rostro.
No me importa amarte en pleno día,
saber que juegas de cara al sol y a las mujeres,
anda, compártelas.
Yo te pido la rarísima ceremonia del descaro,
lo que nadie te pide: los tuétanos, hasta el hueso.
Arráncame el pellejo si quieres,
oblígame a mostrar mi rostro verdadero.

No te quedes calmo

No te quedes quieto esperando el invierno,
no seas calmo ni hiriente, yo te pido
la cruel ceremonia de lujuria y vino,
lo que nadie te pide: Ven! aquiétame, sorpréndeme y prosigue.
Despierta en vos las pasiones dormidas
descubre tu mundo, tu dios, tu ser varón.
Anda: No seas mano ni guante,
despierta, asómbrame y prosigue!!

jueves, 8 de abril de 2010

Ven que espero

Coquetamente, distraidamente pienso en tí,
pero no eres el hombre que amé hasta los tuétanos, ni mucho menos,
eres, ese que entre líneas me lee, que le encanto y enamoro.
Por eso varón, ven a mi lecho, que espero!


Levantaré el vestido sultilmente y haré que el viento te traiga a mi memoria

pero será un viento frágil o un huracán desaforado?

de cualquier manera, si eres tú, bienvenido seas!


Evocar el extasis que produce tu cuerpo anlazado al mío,
provocar la locura de sentir el goce,
produce placer, sí, pero lo malo son las noches que mojan mi mano.

martes, 30 de marzo de 2010

Mis ojos


Mis ojos no sólo miran ese cuerpo que amo,
sino también tu alma... que se avejenta con los años,
pero que tiene más y más sabiduría.

Salimos del submundo


Los cabellos rozan los labios, tapan los ojos
y los siento vivos como todo tú.
Amo tus ojos cuando miran,
tu boca cuando habla,
tus oidos cuando escuchas,
tu cuerpo cuando siento encenderse
esa chispa divina que me hace estremecer.
Tus manos cuando estrujan, suben y bajan
por el vértice mío-que es tuyo.

jueves, 25 de marzo de 2010

karma

4.
El amor que te hace sentir una planta al crecer, el contemplar las hojas de otoño que tiñen la tierra con colores cafés, beige, naranjas; el amor que te da un niño cuando lo besas, y ver en cada cosa pequeña o grande la creación, eso te cambia la vida y el modo de ver el mundo.
De esta manera el karma se torna llevadero, sutil, casi imperceptible. Pero como toda alma que está aprendiendo a crecer, la impaciencia llega y quiero que el karma es el desencadenamiento desastroso de las acciones, de sus causas y sus efectos; se vaya del todo y pronto.
Yo como el budista quiero retirarme del karma; quiero transmutarlo, suspender for ever el juego de la causalidad; quiero alejar los signos, eliminar y llegar lo más pronto al nirvana.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Ninguna surge hacia ningún bien

3.
Ninguna escena surge hacia ningún bien, todo parece estático, dormido, como en un túnel sin fin
nada progresa hacia nada, todo parece conducir a un abismo insondable, oscuro, tenebroso, como en los mejores tiempos del No tiempo. Como si de pronto, los dioses me hubiesen abandonado,
me hubiesen dicho que no sirvo, que no soy, que no puedo.
Como si los dioses no supieran de estas cosas, de estos sublimes, supremamente maravillosos deseos físicos que la carne nos legó, (hablo por supuesto de los dioses terrenos que ascendieron), no hablo de aquellos que tienen otro tipo de iluminación.
Es como para querer morirse- de pronto- me entran esas ganas- y se vuelve un deseo recurrente- un querer morirse para no estar, para no sentir, para no padecer. El deseo recurrente de la muerte- de escapar hacia adelante, de que el alma ande buscando salir del cuerpo del todo, y dejar esta envoltura física que me hace padecer, es pues una tortura.
La tortura se convierte en una insensatez, porque una ve el sol que aparece en las mañanas y no quiere verlo, no quiere descorrer las cortinas porque ese sol no me baña, no me envuelve, no me alegra.
Entonces una piensa en el amor, no el amor corriente del cual padecen todas las personas, no el amor que a diario se da y se toma. No, hablo de otro tipo de amor, ese amor que cohesiona el universo, que es la fuerza cohesiva del omniverso que une los átomos y las cosas. Ese amor envolvente que es superior a todo cuanto se ha escrito sobre el amor. Ese amor, de sólo pensarlo, te acaricia, te sublima y te enternece.
De pronto la idea recurrente de abandonar el cuerpo, (esta envoltura física que te han prestado para que tu vengas a sanar y dejar partir todas las deudas contraídas) este cuerpo maravilloso que le permite al alma poder evolucionar y crecer, se enternece cuando piensa en ese otro tipo de amor, del que hablo. Ese amor se nota en un gato que se tira al piso para que lo acaricies, que se presenta cuando ves el infinito en las noches y ves los milagros en cada cosa, en el aire que respiras, en las luces que se encienden y se apagan en la gran ciudad caótica, dormida, taciturna...
es entonces cuando tu mundo va cambiando de vibración, vas agigantándote y eres otra persona que sólo quiere crecer y evolucionar.

No lo tengo

2.
Y esta puta faceta que no conocías, afloró hoy día para que te des cuenta que soy sólo eso, una mujer que siente, piensa y dice. Una mujer que ama, pero que también sabe odiar. Sólo que hace años, estos dos sentimientos se han ido de mí, estoy pensando que a veces soy un fantasma que de tanto expiar ha quedado sin nada. Porque resulta que ahora ando en una nadería, ninguna escena surge y si surge algo, no tiene un sentido, ninguna progresa hacia un esclarecimiento o una transformación. La escena de mi vida actual es ociosa: inconsecuente como un orgasmo perverso- no marca- no mancha (Sade) no progresa hacia ningún fin.
Insignificante, la escena de esta vida lucha sin embargo con la insignificancia (Barthes). Todo participante de una escena- de una vida- sueña con tener una vida digna, y si bien mi vida es excesivamente digna- sueño con tener un sentido y ahora, en este momento siento que no lo tengo.

El túnel

Retomamos con las crónicas, reflexiones y especulaciones de esta su humilde servidora

1. El túnel
Hace años, cuando tenía 28 creí llegar al submundo de lo indecible,
pasé el oscuro y temido túnel, después me esperaban como en un tribunal kármico
varias personas que me decían que mi infierno y el dolor que desgarraba mi cuerpo pronto pasarían, pero no pasaban, habrán sido pocos segundos, minutos... no lo sé, sólo se que fueron interminables, infernales, nefastos y duros de creer.
Es imagen y ese dolor, me heló la sangre y el cuerpo por algunos minutos, y desde entonces le temí a la muerte, más que a mis propios fantasmas.
Alguna plegaria, algun grito desesperado que emití hizo que aquel tribunal de sentencia me diera otra oportunidad para volver, entonces volví a esta vida que ahora disfruto. Porque irme en ese estado de consciencia, y en esas circunstancias no hubiera sido tan bueno para mi, que vengo purgando ya bastante.
A partir de entonces, la vida actual, tenía que ser cambiada, los malos patrones, las malas costumbres, las malas pasiones, todo tenía que ser expiado, transmutado y los transmuté a fuerza de pagar una a una las propias injusticias que yo misma creé.
Qué manera de costarme esto de la expiación! válgame! si hasta ahora he pagado una a una las deudas que contraje.
Las que nunca pude saldar fueron estas, el crear las frases necesarias para hacer explotar el mundo con mis versos. Debo confesar que muchas veces me vi tentada a dejar de escribir,
pero después pensé que era totalmente ilógico que hubiera decidido venir a esta vida para escribir, y sin embargo abandonar la travesía. Escojí un camino duro sin embargo, porque todas las cosas que se dieron en mi vida, mi entorno, mi contexto; hicieron el clima necesario y suficiente para hacerme hoy una escritora loca, apasionada, mentirosa a veces, cruel otras, y siempre, siempre erótica. Se imaginan! qué inutil camino recorrido para después abandonarlo. No era posible, que después de aquellos momentos de amor absoluto que viví, aquellos sufrimientos que pasé, hubieran sido innecesarios si yo los guardara en mi alma, como se guarda un trapo viejo. No era justo, así que dejé tales ideas, decidí escribir y a lo mejor en otra vida, pueda yo ser un alma menos rebelde, menos egoica y más tranquila.
Fue una época distinta, un transitar por caminos de miedo y horror, ahora a la distancia, veo aquello como una revelación, como un síntoma seguro de que has venido a pagar y a sanar, que no existe un infierno ardiente, sino es aquí en esta vida donde venimos a purgar las anteriores malas calificaciones de la energía que nos dieron.
Y es difícil vivir en la dualidad, muy difícil, por ejemplo tener una vida tan espiritual y a la par tener estos deseos del cuerpo del otro, no es fácil.
Tampoco es fácil perdonar a tu enemigo, no es fácil dejar partir lo que has amado, así como si nada, no no es fácil.
Yo por ejemplo sabía odiar con tanto ímpetu como amo, como río, como escribo, y mi odio tenía el mismo grado de vibración que lo que pudo tener mi amor. Yo odié muchas veces, hasta el extremo de deshacer una ciudad con aquella efluvia que salía de mis pensamientos. No puedo decir que soy una odiadora por excelencia, no se piense así, pero claro que odié y fue a los hombres que amé.
Porque odiar, es igual de fuerte, de profundo, de sentido que el amor. Porque odiar es fácil cuando alguien te hizo daño, te hizo sentir verguenza, te abandonó porque no encajabas, porque no eras la mujer que no piensa, no cuestiona, no opina, no dice.
En fin, odiar no cuesta nada...
continuará...

Multiplícame


Pero de pronto mis manos tocan tu piel
y mi cuerpo se ha vuelto gigante,
resbala tu cuerpo de pez por mi cintura,
resbalan tus labios en mis pechos
tu falo pasea por mi ingle,
por el vértice que espera y lo llena,
mis manos rodean
la suave curvatura de tu espalda
en la pasión hemos crecido, nos volvimos gigantes
y ambos ponemos nuestro cuerpos en movimientos,
esto es como un río sin cauce
que desborda todo, que lo inunda todo.
Amor amante refúgiate en mi cuerpo
en esta noche sola,
asómbrame y prosigue:
toca, gime, lame, come,
multiplícame, deshazme!!!

Emprender el viaje

De pronto te has vuelto gigante
y alas suaves revolotean por mi cuello
bésame, bésame, bésame hasta viajar
bésame, bésame, bésame hasta emprender el viaje, la travesía.
De pronto un beso se escurrió por tus muslos
y corrió hasta la pelvis,
un beso mojado que sobrevivió a tu piel.
Ayy! amor me dices, ayy! amor amante!
mientras yo pienso que mis dedos son un bichito
el ciempiés que camina por tu cuerpo...
son mis dedos que acarician,
es mi respiración apenas rozando
como para no ahuyentar al deseo,
así subo y bajo sin torpezas, sutilmente
supremamente,
transformando las caricias en un juego
en el juego de la ternura.

domingo, 14 de marzo de 2010

Déjame entrar en tu infierno


En el corazón d ela noche descansa tu cabeza en mi pecho
taciturno, silencioso, durmiente.
De pronto un viento gigante atravezó la esquina
zarandeó las ventanas.
Pero tu y yo permanecimos juntos
como naúfragos asidos a la única tabla
sobreviviendo a las tormentas
a fantasmas anónimos del alma
que asomaban cada vez con más fuerza.
Ayy amor amante, los fantasmas dle pasado
no han podido robarnos nada.
Déjame destejer la mañana acariciar tus pies
que recorrieron tanto camino hasta encontrarme..
Déjame entrar en tu infierno,
quemarme en la hoguera de tu cuerpo.

Nos volveremos a ver

Tengo esta noche el corazón rendido
después de luchar en combate a muerte con el humo del cigarrillo,
todo ha quedado en mi cama tirado: las libretitas donde escribo mil poemas de amor
de ese amor diferente que busco, busco y sólo lo encuentro en Dios.
En una de ellas dice: reunión con el Maestro,
pero no sé siquiera si allá me quieren
si esperan verme
porque no logro conectarme del todo,
y sólo espero lo que no llega
una nada que a otra nada nombra!