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jueves, 15 de julio de 2010

El amante de la villa

... El es un hombre joven, tal vez 15 años menor que ella.
Su piel es de durazno... tersa. El cuerpo. El cuerpo es delgado, alto, tiene la fuerza en sus brazos, y un aire de pasión que la enternece. Su sexo es maravilloso. Ella se olvida por un momento que él es de una clase media baja. Lo toca, deja que él la toque. Que él la recorra toda entera, ella se transporta, viaja hacia esa travesía desconocida. A ese mundo hasta ahora desconocido para ella, un hombre simple, de barrio, de villa.
Ella no logra entender, qué es lo que la atrae de ese hombre, sin embargo ahí están juntos. Toca la dulzura de su sexo, se moja toda, acaricia el rostro moreno, la novedad desconocida. El está enloquecido, dice que quiere amarla ahora. Que está loco por ella. Y enloquecido la penetra. Primero hay dolor, y después ese dolor se asimila, se transforma en goce, el placer del goce, de estar penetrada, por ese hombre que ahora la transporta, la decanta y la enamora.
El estado de éxtasis es total. Ella sabe gozar de ese amor que ahora le da ese hombre. Ella sabe que el amor es la energía más maravillosa para sanar su alma sola. El no lo sabe, lo adivina. Le atrae esta mujer hermosa y madura, le enloquece estar en una cama con edredones de pluma, un cuarto perfecto, la amante perfecta.
Le dice que se acerque, que tienen que empezar de nuevo. Ella lo rechaza, dice que es demasiado pronto, que esperen unos minutos. El se queda en su regazo. El no tiene un perfume caro ni mucho menos, huele a calle, sí, huele a calle, a haber correteado todo el día, pero eso ahora es secundario. Le hablo de ese deseo loco de él que no deja de meter la mano por acá, por allá. Su sentimiento es torpe, desesperado, se arroja encima de mí, come el sexo, lo lame, ella dice que lo haga sutilmente, despacio, supremamente...vuelve a sentir placer, intenso, cierro los ojos a ese placer tan intenso...toca los senos, los aprieta... y desesperado sube y galopa y los dos explotamos en un sólo temblor...

martes, 13 de julio de 2010

Cabalgata de Roberto Carlos - Canción

Cabalgaré toda la noche
por una senda colorida
mis besos te daré en derroche
de una manera algo atrevida
por no caer de ese galope.
voy a tender a mi anhelos antes que el día nos sofoque.
Me perderé de madrugada
para encontrarte en mi abrazo
después de nuestra cabalgada
me acostaré en tu regazo
sin importarme si en ese instante soy dominado o si domino
me sentiré como un gigante
o tan pequeño como un niño...
Y las estrellas del lugar
se nos acercan para ver
que aún conservan su brillar después de nuestro amanecer
y en la grandeza de ese instante
mi amor cabalga sin saber
que en la belleza de esa hora
el sol espera por nacer...
y las estrellas del lugar
se nos acercan para ver
que aún conservan su brillar después de nuestro amanecer...

lunes, 12 de julio de 2010

Toma de mí

Tu boca que me aloca
que me decanta y enamora
tu boca que sabe
jugar con mi cuerpo...
Toma de mí, todo,
bébetelo bien...

viernes, 9 de julio de 2010

Me subiré

Me subiré a tu cuerpo cual zaeta
y con mis piernas rodearé tus caderas,
un beso mío partirá tus labios
y encenderá el día como un sol.

Vida, mi vida

Tu cuerpo es mi escudo
mi sol y mi refugio,
sólo al tocarlo me estremece,
palpita fuerte el corazón
y en las pupilas; las rosas dejaron su color.
Vida, mi vida, déjame entrar
y quedarme ahí por siempre.

Decir te amo...

Te amo, es una frase que sale a quemarropa

que atropella cualquier cosa,

lleva consigo el mantram del alma.

Decir te amo, es sutil, es suave, es casi un susurro

en estos días aciagos... en estos días que parecen noches

en estas noches que parecen murciélagos (Parra y Marras)

Es casi un milagro.

Te amo, carece de censuras,

te amo con la madurez insensata de esta pasión que andaba dormida

Te amo porque eres simple

pero sobretodo porque me hacés vivir.

miércoles, 7 de julio de 2010

Pon tu mano aquí

Pon tu mano aquí amor amante
pon tu mano en mí,
y jugará conmigo la dulce sensación que recorre mi cuerpo
y en fracción de segundos sube esa cálida oleada de ternura
que recorre mi columna y juguetea, serpentea por mi cerebro.

lunes, 5 de julio de 2010

Ojo por ojo







Estos ojos que miran más allá del alma,



que son impúdicos y lascivos



siempre brillando, porque es mi mirada,



esa con la que nací.







y un pájaro volando vive en mis ojos



y viven también las pampas verdes, verde río...

los poemas que inventé y los vi primero en imágenes,

vive la noche y la bohemia,

los amigos que fueron que aún siguen siendo,

viven mi muertos que pululan en el astral y me sobrecogen con sus noticias.





En mis ojos vive ese hombre que me impactó sobremanera,

y ese otro que dejé de amar.

Guardo también en mis ojos todo este universo de estrellas:

son pétalos, son viento, son mar, son estrellas

es la luna,

fue el sol que lo miré de frente y lo atraje a mis pupilas para que nunca nunca nunca

deje de brillar.







miércoles, 30 de junio de 2010

Tocaré tu piel con la yema de mis dedos,
e iré avanzando al unísono de nuestras respiraciones,
voy a encenderme...
Cabalgaré toda la noche
y haré poemas con tu cuerpo.

miércoles, 23 de junio de 2010

Arroja de mi los demonios

¿Qué haré con el miedo?
¿Qué haré con el dolor?
¿No entiendo por qué no me arranco el útero y se lo doy de comer a los perros
o hago con él un avión que me lleve al otro lado del omniverso?
Pero mis ojos persisten en seguir viendo el mundo
tan supremamente tierno,
o doloroso, pero al fin, es el único sitio en el cual aprendo las lecciones
y las incorporo al alma.

Señor, si he tocado tu manto ¿por qué no me sanas como hiciste con la mujer que apenas tu manto tocó?

Señor

Arroja de mí sangre los demonios!!


Qué haré conmigo

Este cuerpo que siente el amor en cada trazo
a veces me traiciona y me hace sufrir,
el útero se alimenta del dolor y,
la nada
carcome mis huesos, me quita el aliento y me siento morir.
Este cuerpo que sabe de placeres y alucines
también sufre por la sangre que salta cada mes
como una herida tan profunda que pareciera que me arrancan una y otra vez el útero,
en una ceremonia espantosa- tenebrosa
que viví en otra vida.
Este cuerpo que me nutre y alimenta
que me mata y entristece...
qué haré conmigo?
qué haré conmigo?
si no quieres que me vaya aún
qué haré con el dolor que corroe mis huesos?
qué haré por Dios con esta sangre
que nos une y nos derrota!!

Que bestia


Qué bestia acorralada quiere escapar de mi cuerpo y quiere correr hacia adelante.

Insiste en amarme
se escapa tan pronto como lo amo,
no entiendo a los hombres
y sin embargo me encantan!

martes, 22 de junio de 2010





Alguien en mi dormido

me come y me bebe




Mi cuerpo mudo se abre

a la subersiva urgencia de tus besos



Señor


esta tremenda aventura de vivir me trajo todo y también no me trajo nada porque todo en la vida es ilusión.


he construido mi casa en alto invierno, tan alto que el soplo de las nubes se siente


y un pétalo de espanto queda aherida a la ciudad.


Señor,


he vivido medio siglo y aún soy una niña,

la niña que jugaba descalza por las calles pajolientas de San Ignacio de Moxos.


No he perdido la candidez y sin embargo a veces perdí la cordura


cuando me avasallaron la noche y la angustia...


Señor


mi cuerpo tiene 25 años, mis ojos tienen 50 porque han visto la vidas pasar y pasar


mi vida ha sido más bien tímida comparada con la de otras mujeres


pues sigo siendo la niña de provincia que miraba los aviones pasar y pasar


y quería volar en las alas del viento.


Señor


he bebido las mieles de aquel hombre que se fue y me quiso tanto, pero no quiso,


he sabido del hastío y de las sombras


y también supe de los placeres y el amor.


Señor


no existe más el candente fuego quemando mi cuerpo


ni el fin del mundo que me inculcaron de pequeña,


ni el bajo astral en que en algún momento visité en esta encarnación;


he dejado de temerle a la muerte y al silencio


y he aprendido a escuchar tu voz.


He escrito de todo y he liberado los miedos


por tener que decir lo que siento


aunque sólo sea un escrito y una sublimación de eros y thanatos


No creo más en la vil mentira y los juicios sucios de aquellos que temen vivir su sexualidad,


que quisieron volver esto en un clishé,


el pecado es una invención de los humanos


para quitarnos el imaginario,


por eso te escribo para decirte de mis pasiones mundanas,


de los hombres que amé y me amaron,


del desasociego que me causó la vida a ratos


y de las alegrías que ahora pronuncio.


Señor


no soy esa que en el amanecer te alaba,


ni la que te unge los pies con aceite,


sin embargo te amo, como a ningún humano amé,


con ese amor que sobrepasa todo lo entendible,


que te buscó en todas partes,


y en todas las formas te hallé;


incluso en estos versos que alaban


el cuerpo y la piel.


Señor...






miércoles, 16 de junio de 2010

Alejandra Pizarnik

Alejandra Pizarnik
Pero la noche ha de conocer las miserias
que bebe de nuestra sangre y nuestras ideas-
Ella sabe arrojar odio a nuestras miradas
sabiéndolas llenas de nuestro intereses, de nuestros desencuentros-
Pero sucede que oigo llorar a la noche en mis huesos...
su lágrima inmensa delira
y grita que algo se fue para siempre.
Alguna vez volveremos a ser.

la hermosa se decanta


Días en que una palabra obscena se apodera de mí. Ando por estos días sonámbula y trémula
aceptando el sino que los Dioses legaron para mí. La bella comprende, roxana comprende que tiene que ser tolerante, aceptar por merecimiento aquello que te llega en la vida ¿cómo transgredir el dictado de los Dioses? si otrora lo hiciste y te fulminó un rayo, te arrastró la muerte y te volvió como para decirte que ellos pueden más que vos, si antes lo hiciste y te arrastró el dolor por los caminos indescisfrabeles de tortura y horror, ohh si ese dolor llegó hasta la escala del infinito. Creí morir. Y ya ves, los días son así: demasiado tranquilos, la hermosa autómata se enamora, se decanta, se hace milagros en su cabeza y no deja de pensar.

Estos ojos

Estos ojos brillando en la noche
las palabras que dejan revolotear en mi cerebro
esta cabeza que no descansa nunca, no descansa,
estas palabras escritas al viento que vuelan como pájaros petrificados
que hacen un nudo en mi garganta,
esta color violeta que me calma,
este verde que viene de a poco como poco viene la abundancia,
este corazón callado, solo y misterioso.

He dado el salto

He dado el salto de mi cuerpo mientras dormía
y he percibido la tristeza que lo inundaba.
Estas son las emociones que me mostró:
tristeza, nostalgias de lo que pude haber sido y no fue
un agujero en el corazón, un hijo en el astral que espera
un convenio que no cumplí, que no quise, porque tuve miedo.
Un cuarto, libros y la noche que tiembla...
Solo la sombras y la noche
ningún encuentro
ningún hombre vino a buscarme
solo el recuerdo y las sombras
cuidate niña mía
cuida mi cuerpo que ya vuelvo

Es pues una leona que escribe


1. Es pues una leona que escribe
Un clavel se abre bien cerca de la noche
mi cuerpo loco
se abre a la urgencia de tus besos

martes, 15 de junio de 2010


Tocaré mis pechos para sentir la suave sensación de tus amores
tocaré el pezón y enloquecida haré de cuenta que eres tu quien los toca

Tengo un infierno por dentro que camina cual gacela y me quema
tengo un hombre que pasea por mi mente
quisiera decirle que se marche
pero este hombre me quema y me besa

viernes, 11 de junio de 2010

jamás tan cerca arremetió lo lejos

Abrazáme

Abrázame con un abrazo intenso
ancho, profundo y largo
que envuelva todo mi ser.
Fúndete en mi carne,
erízate conmigo y expándete por cada rincón.

Cual gacela

Me tumbaré en tu cuerpo cual gacela,
voy a callar tu boca con mis besos
y que resbale tu cuerpo de pez en mi cintura.
Refugiate en mi cuerpo: asómbrame y prosigue,
toca, gime, come, multiplicate, deshazme!!
La gota sedienta tocó mi piel
y el calor fue sosegado
a fuerza de calor y calor
siento que muero

jueves, 27 de mayo de 2010

Hay cosas en la vida

Nikky de blue art nudes

Hay cosas en la vida, tan fuertes que a veces una quisiera arrancarse los ojos y comérselos! ó vomitar en la cara de un político.

Ocurren cosas tan horrendas que es como si Dios se empecinara en que las sufras,

son como la muerte o peor aún, son como yeguas apocalípticas que te manda la muerte!

No suceden siempre, pero suceden... son como un viento récio que se lleva todo

o como un temblor que te deja en la nada, con una simple palabra en la boca: se me heló la sanfre!

y... las mujer pobre... vuelve la mirada, como cuando una mano despeina las tristezas

y vuelve a confiar, y vuelve a creer. Hay cosas en la vida, que las entiendo, pero se que las tengo que pasar.



karma


... Y es de esta cosa tan triste que se alimenta el poeta? Si hubiera tenido la consciencia suficiente antes de encarnar nuevamente a este mundo, no lo hubiera hecho. Creo que hubiera elegido ser una mujer de su casa o una dama bien que lo tiene todo: marido, hijos y un hogar tradicional.
Pero mira qué cosas uno hace en otros estados de consciencia! Uno elige aprender estas lecciones tan duras para poder crecer; ¿pero no es acaso mejor aprender a través del amor y no del sufrimiento, a través del karma? La verdad, estoy a punto de gritarle a los dioses que ya no quiero más esto.

No voy

Nikki de blue art nudes
Como en sueños me despierto a vivir esta realidad que se se manifiesta cruel,
instalada en mi vida por un lapso ininterminable, tan largo que presiento a veces que no voy a poder seguir.


Tus manos, la dulzura son
Mi intimidad sin tí son sábanas sin arrugas

Te necesito

Necesito ese universo de estrellas
tu boca que me aloca
tu cuerpo que me da seguridad
tus boca que me da el aliento
te necesito para que seas mi contención.

Los tocaba

Con una ramita los tocaba, tocaba los senos como para que él adivine que lo deseaba
que quería que él la toque con sus manos fuertes.
El hombre, no lo sabía, pero ella tocaba la aureola frente al espejo,
y también sentía placer.

viernes, 7 de mayo de 2010


tus piernas


Tu cuerpo se ondula al tocarte, como un río
vibra como un pez y corro hacia él para apresarlo,
toco la flor... la hago saltar con mis labios,
tus piernas rodean mi cuello,
me aprisionan.
Tus manos recorren casi sin tocarme como un susurro...
luego ya no hablamos, estoy en tí y deseo quedarme para siempre,
ya no hablamos, somos un oleaje que azota la orilla.

El dorso ese universo

Mira, no pido mucho, solamente tu cabeza en mi pecho descansando
como un gato que duerme así cansado.
Necesito ese momento, ese tiempo para habitar contigo,
ese escenario de imágenes,
de pampa verde verde río.
Anda, prestame tu cabeza, tus manos y tus pensamientos,
ves, no pido mucho,
dame ese trocito de luna de azul sueño.
Quiero también el dorso, ese universo de innumerables cielos,
la palma de la mano, sedosa como durazno,
las yemas de los dedos, el azúcar de tu boca,
olor y sensaciones de tu piel,
tu boca que me aloca, que resbala, que roza apenas las aureolas de los senos,
que hace que mi cuerpo se convierta en serpiente: serpentea, contorsiona, se sacude, explosiona!
Todo eso quiero de vos,
porque te quiero.
Eso es casi nada, es apenas un trocito de ese cielo que inventamos.
Pero sabes, en realidad es todo!
porque mi amor es tan grande que abarca cielos, mar, árboles, color, sol, luna, tierra, todo!!
No se si te lo dije, pero quiero que mires dentro mío,
que me ames con locura,
con violenta ternura,
que el grito de tu boca se estrelle en la cara de un político,
y que el placer que juntos hacemos cda entrega sea nada más eso: éter que recorre por el espacio y se junta junto a otras substancias de amor y libertad.
En realidad lo que quiero de vos es tan poco y tan mucho,
comparado con tu cuerpo,
tus pensares, y esas cosas cotidianas que sólo vos tenés,
que vos sólo permitís que ocurran,
es tan poco, pero en el fondo es todo.

6.Abismarse

6.
Podemos decir que los días que estoy viviendo son días aciagos,
porque me siento como "suspendida, colgada de algo", en "stand by"
"con las manos atadas"; entonces aprovecho los momentos más preciados para alimentar mi alma y consigo de esa manera la paz.
Pero existen otros, en que lo único que se me ocurre es abismarme.
El abismarse - según Barthes- es un ataque de anonadamiento, según yo,
no es más que un estado de desesperación y otras veces de plenitud...
Por eso, recurro a la escritura para que esta desesperación se convierta en plenitud
del goce.
Esta explosión de abismo suele venir de un no hacer- no tener qué hacer-,
pero también puede venir de un momento de hipnosis, una sugestión actúa de modo tal
que me empuja a desvanecerme, a dormirme de tristeza, pero sin matarme del todo.
Cuando esto me ocurre, es porque no encuentro más lugar en el universo para mí, ni siquiera en la muerte, entonces trato de convertir la pantalla en blanco y estas patitas del ordenador
en algo recurrente: la memoria de un pasado cercano.
Explorar, convertir esos momentos de anonadamiento, de nadaría, en algo. Conectarse con el alma; esa es la sencillez suprema de un artista.
Por un instante pensé que lo había olvidado, pero no,
estabas ahí en el registro etérico de mis células
como un elixir, como una gota de agua que rasguñó tu mar.
Olvidar la realidad y no escribirla, es negarla,
por ello, esta práctica actual de mis escritos tendrá el sello
de la simple y cruda realidad, el texto si es magnificado, engrandecido, provisto de esa suprema belleza que son los versos- tendrá que ver netamente con lo que mi alma me dice, y se las traspaso a ustedes.
Lo que invente, lo que escriba como ficción, será simplemente mi ego que me habla.

El espejo

Siempre fuiste mi reflejo,
es decir que para ver mis miserias tenía que mirarte,
cuando el espejo se empañaba
yo sabía que debía cambiar cosas en mí,
como por ejemplo: decir más seguido te amo
y sentirlo.

5. Seguimos, con el camino al goce

5. Seguimos con el camino al goce

Ese goce que uno cree que es el que mejor fue
el que mejor cabía dentro del pecho y el alma,
es apenas un goce tímido, llevado más por los instintos que por la pasión
madura de estos últimos años.
Ese goce inocente y a la vez lleno de misterio
que exploras al trasponer los primeros años de tu juventud;
cuando tienes la piel tersa y el cuerpo pequeño...
Si todavía lo recuerdo...
Fue algo desaforado y fortuito,
ambos lo buscamos porque nos atraíamos desde antes de la fundación del tiempo, sólo que fui cobarde
no quería repetir la historia, no. Ya hubo una catástrofe familiar por algo similar y no pude traspasar ese límite.
Volvimos en avión, en el último asiento,
tan pronto como pudo me partió los labios con un beso,
los tocaba con los dedos, miraba mis ojos los besaba,
nuevamente coloqué mi cuerpo hacia él, al principio todo era muy lento, temiendo que la azafata nos viera,
cerré los ojos ante ese goce infinito soportable,
la mano subía y bajaba suave, lento, supremamente lento,
se calmaba, luego arremetía con todo,
fueron varios minutos de alargar esa sensación lo más que se pudo, hasta que después algo sacudió mi cuerpo y una cálida oleada de ternura apretó su mano palpitando fuerte,
desbocadamente, finalmente la sacó
aún estaba tibia por el goce,
después besó mis ojos en un arranque de ternura.
El ruido del avión, las luces que se prenden, los pasajeros
que presurosos quieren bajar. Cochabamba nuevamente
en mis pupilas.
Después no lo volví a ver.
Simplemente lo dejé partir. No quise irme con él.

martes, 4 de mayo de 2010

Para que vos me encontrés

Para que vos me encontrés,
iré tirando margaritas por el camino a casa para que no te pierdas
para que no te pierdas.
Pondré luciérnagas en tules y organzas
para que alumbren tu paso,
y flores en el lecho para que tu las huelas.

¿Qué es el goce'

5.
¿Que es el goce? uno casi nunca se lo pregunta, es algo vedado
a las mentes más obtusas.
El goce, acaso un cuerpo poderoso y tenaz, una revelación sentida
un descubrimiento casual,
quizá un cuerpo encontrado en la noche sola.
En realidad, es la geografía de otro cuerpo,
un espacio inimaginable, un sentimiento profundo, un éxtasis, una locura suprema.
Un descubrir el calor del otro,
un camino predecible pero inexplorado,
ese halo de ternura que atisva en los planos más sutiles,
esa elevada vibración que sólo los amadores podemos sentir.

jueves, 29 de abril de 2010

4. El camino al goce

4.
Resuena en el alma la letra
se suma a las emociones y sentimientos
es como un relámpago que te sacude, y que, en el momento preciso, te señala el momento para poder salir. Un instante, uno solo; para decir, para soltar las emociones, para darle forma a la palabra, para no ahogarte- tal es la travesía.
Si todavía lo recuerdo... en un momento nos dejamos llevar, sentí tu respiración muy fuerte; tomé tus manos para conducirte, pero terminé arrastrada por esa vorágine.
Debí haber crecido de prisa después de salir de la casa paterna, después de eliminar algunos miedos, los miedos más simples; porque una noche mientras viajaba en la ruta antigua de Cochabamba a Santa Cruz con un hombre (al cual yo sabía que le gustaba desde que éramos unos chiquillos), sucedió aquello que yo retracé durante años, porque nos unía una relación muy cercana, éramos casi hermanos porque nos criamos juntos y nacimos de dos hermanos. Esa noche, mientras viajábamos, charlamos de todo, me preguntó de la universidad, de cómo me iba, le conté que no me iba nada bien porque estudiaba una carrera sin ningún interés- que era feo tener que hacer materias que uno odia, o quedarte perpleja ante la pizarra: en blanco y no poder resolver ninguna ecuación de microeconomía o contabilidad, hablamos de él, de su flamante carrera, del frío que soportaba en las noches heladas de esa ciudad del Altiplano; agotamos casi todos los temas y terminé dormida por el largo traqueteo del bus.
Casi a las dos horas, sentí que mi cabeza descansaba en su hombro y de esa misma manera empezó todo, en ese mismo momento; pese a que años antes, cuando éramos niños él fue el primer hombre que agarró mi mano con gesto inocente y me dijo que me amaba. Entonces yo no entendía nada de esas cosas y aterrada dejé que mi mano se quede por varios momentos unida a la suya.
Pero te contaba, que esa noche del viaje, me dormí por el cansancio del camino, la noche era serena, una luna acompañaba el tránsito, todos los pasajeros dormían, menos él, me imagino que así sucedió todo, porque ee desperté con su mano dulce que rosaba mi cara, los labios; los palpaba, yo entreabría la boca para no gritar, en un minúsculo movimiento lo besé, nos besamos apasionadamente, luego su mano fue bajando a los pechos de niña, el los cogió y los besaba, primero uno, luego el otro, de rato en rato miraba a los vecinos de asiento por si ellos se hayan despertado; pero después seguía, la mano subía y bajaba a los caminos inexplorados, aún inexpertos;
yo agarraba su mano, la subía como al descuido, porque tenía miedo; me gustaba.
El camino al goce, simple y llanamente extraño, inexplorado para mí, acerqué mi cuerpo hacia él, las manos simplemente tocaban el vértice e inundada de fuego me estremecí toda.

martes, 27 de abril de 2010

3. La expiación

3.
LLegar al éxtasis que te produce esta expiación, es supremamente, infinitamente
llevadero. Porque describir los cuerpos así de esta manera, es llegar al nirvana pero en la tierra.
Por eso me recojo cada día al espacio de la noche, pero también al de mi cuerpo.
Cuando trato de huir hacia adelante, todo me recuerda, todos los caminos me conducen a escribir.
Lo cierto es que cada vez que cometo este desliz, tan alta aventura, no hago otra cosa
que ocultarme de la muerte.

Una vez tuve 12 años, a esa edad era apenas una niña, era en mi pueblo, allá en San Ignacio,
yo siempre llevaba vestidos cortos y floridos- era la época de la naciente minifalda, también llevaba los pies desnudos con las sandalias típicas de allá, el sopor del sol calenturiento hacía que todos en casa durmieran, me salí a tomar el fresco a la vereda de mi casa y de pronto, como algo fatigado llegaron los primeros esbozos: torpes, ridículos, pero llenos de una insesante sazón.

Yo la verdad es que no quería eso para mi vida,
no me veía como una pobre poeta largada de la mano de quién sabe qué dioses. Pero soporté esa revelación como un secreto...

Muchos años pasaron para que esa realidad que me laceraba el cuerpo, pudiera dar rienda suelta

y ver la luz, salir al aire y explotar.

2. La realidad que llegó lacerante



2.

Esa realidad que llegó lacerante desde el fondo de mi alma

que me hizo descubrir el por qué yo había venido

me hizo recogerme al espacio de la noche, al espacio de mi cuerpo,

y lo hice sin importar la condena de la sociedad pacata en donde vivo,

una sociedad callada e inconforme, que no dice nada ante el atropello

ni reacciona ante las cosas bellas; es como dice Daher: una sociedad inconmobible.

Pero hay que advertir que miles y miles de mortales escriben para los lectores,

debo admitir que escribo porque es mi sino, porque es el mandato que vine a cumplir,

porque es necesario, lo hago a diario, casi para no morir.

Porque escribir es un oficio al que no me acostumbro y no lo veo como tal,

lo veo como un escape a las emociones del alma,

pues en realidad recogerse al espacio de la noche y del cuerpo, es morir,

pero hablo de esa expiación profunda de la nada, el asombro ante el papel en blanco

y las patitas del ordenador que ruegan que teclees algo;

de esta muerte es de la que te hablaba, porque no se trata de abandonar el cuerpo;

se trata más bien de traspasar el cuerpo,

y poder percibir esas sutiles emociones que en otra situación no percibes;

se trata de cumplir el karma; la expiación; y por idéntica razón,

habrá que vivir.