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viernes, 8 de octubre de 2010

Amor amante

Desde que te amo amor amante
he aprendido a vivir el ahora
a quedar silenciada con tu cuerpo
y darte caricias, todas nuevas
recibir el absoluto placer que me da tu boca
tus manos y tu piel
Ese tremendo goce que me produce el sentirme penetrada
el movimiento de nuestros cuerpos y ese gemir constante
música a mis oidos.
Extrañamente, el día en la ciudad, el día doméstico, el día radiante:
el día que se cierne sobre el mundo; el día que amanece, y que se sueña, y que se vive; el día que se vive, no tiene nada que ver con el día.
Pues el día sólo se vive en la realidad real, y no todos la perciben.
Es un destello de alegría que te sacude, es un golpetazo de sol que te ilumina, te señala un lugar en el mundo:
24 horas para vivirlas extensamente, profundamente: para habitarlas, para vivirlas en el momento preciso, en el lugar perfecto.

Habernos conocido antes- cuento


Ellos dos se conocieron en la una discoteca, desde ese instante reconocieron ese halo extraño que despiden los solitarios. Olían el aroma negro de la oscura noche del tiempo. Hablaron mucho de sexo y de qué cosas le haría el uno al otro, para más tarde conocerse; se miraron con esa complicidad de querer asirlo todo; lo demás no importaba. Nada importaban los sueños, ni las cosas formales, sólo se sintieron atraídos y a partir de ahí la vida tenía que continuar.
No hubo enamoramientos a pleno sol, invitaciones a cenar, al cine o a las calesitas. Desde un comienzo esa relación fue sin futuro [¿quién piensa en el futuro cuando la piel se hace carne?], se ocultaron como ladrones porque ella era "una chica que olía bien" y él "era un hombre con vida formada". Aquello resultó como un imán, nada de formalismos y compromisos; sin embargo habría que acallar los jadeos y las respiraciones fuertes con un manto de doble moral y en la noche sola.
Habría que disimular aquel súbito deseo de mantener relaciones extrañas entre dos desconocidos.
Se citaron en una esquina, el pretil de la acera fue mudo testigo de aquel desasosiego, devorándose como animales, sin preguntar por qué, y si mañana existiría una ilusión. Empezó como un juego, después un taxista fue cómplice de besos... después paredes, calles, respiraciones agitadas, la cópula loca del rocío con la neblina. Más tarde, promesas no cumplidas y el aire se volvía insoportable.
Te hiciste la víctima porque ella no te dio la seguridad que tu pedías, porque tu condición de hombre tradicionalista no te permitía enamorarte de una mujer"rápida". Te arrepentiste porque hablaste demasiado, bebiste demasiado y ya el día venía con todo su esplendor y la verdad, ella no te creyó nada "noche de copas" te dijo-en el fondo pensando que esa podría ser la trampa para acercarte más, pero se equivocó- y te quedaste mudo porque ella era demasiado sincera como para ser real. Y quisiste jugar a las escondidas, al difícil, y enviaste mensajes cobardes arguyendo que todo fue un chispazo, que el amor es otra cosa.
Pero la volviste a ver, caíste en sus redes, te enredaste vos mismo en la debilidad de ser débil y permitir que ella te crea, sólo porque su mano bajó por debajo de la mesa tocando la tuya para sentir esa atracción desbocada de la primera vez, después estrujó su cuerpo en el tuyo como si fuera la única y la última vez que lo hicieran, te sacudió la ternura, pero las cosas estaban dadas, tu mundo no era el de ella, era sólo presente, momentos, instantes.
El despertar en la madrugada y sentir un calor diferente te ensombrecía todo, en una cama alquilada, en un cuarto desconocido, recordando lo que hiciste con la resaca maldita del whisky, esa melancolía tuya porque no supiste si ser feliz con la hazaña o sentirte vil, estúpido, degradado, cruel, porque ella era la que encendía la noche con sus ojos grandes y su cuerpo avasallan te y apasionado, y vos eras quien abría o cerraba la puerta de las posibilidades. Lo dejaste así ( sin señales, sin muestras de nada), ¿para qué seguir?, si los momentos se viven como vienen, no era nada más, ella no podía significar nada más; para qué cuestionarse, para qué sufrir, para qué pensar. Eso pensabas vos, pero a ella no le transmitiste nada, pues nunca se lo digiste, no fuiste honesta, no.
Las noches se volvieron insoportables y te aferrabas a la posibilidad de darle tu amor y después ni siquiera lo intentaste, porque ella no era para vos, no era lo que vos querías que fuera, era una aventurilla nada más (las aventurillas de una noche de copas no se las puede tomar en serio, no, aunque en ese encuentro te hubieran traspasado el alma).
Vinieron otros encuentros ya sin alcoholes, sin promesas, sin encuentros fortuitos (te quiero con derrota, no te prometo nada, no quiero saber mucho de ti, ni si la muerte te habita por dentro, o si el verano te quita las congojas, no puedo no quiero hacerte daño, tu entiendes...) ¿qué te creías vos para profanar su alma, para arrastrarla a caminos insospechados de placer y de incertidumbres?
Ella ter transportaba al cielo a la muerte a la nada. Todo era desborde, huella, desasociego y te dejabas hacer consciente de que eras el rey de todo y no te atrevías a traspasar la puerta. Los días inexorables pasaban, la pasión de ella se agigantó y tuviste que decir "hay otra en mi vida" (no quiero mentirte, no quiero engañarte, no) Entonces ella apuró un whisky y tragó saliva.
¡Maldita sea! ¡esto no debió ser tan intenso! dijo como en un murmullo, casi para sí.
Esto no debió comenzar así, debió ser de otro modo- digiste triste.
Un escalofrío recorrió sus cuerpos y se mantuvieron en duelo. No hubo llantos ni despedidas, ni comentarios, Ella lo miró como a un se solitario, despreciable y envejecido.
Caminó solitaria, había parado el viento y bajo los árboles apareció esa luz sobrenatural que sigue al inverno. Los autos pasan dejando s u huella contra el asfalto, tocan sus bocinas de modo ensordecedor, casi asfixiante.
Ella sabe que como a él ¡alquien la espera en casa!

Cuento Flor de Azar


Flor de Azar en sus lides amatorias contrajo un síndrome que la volvió inmortal, que para continuar viviendo tenía que alimentarse de sexo.
Así cada noche, cuando la luz se apagaba en el pueblo, ella salía a deambular por las calles y hombre que encontraba, hombre que violaba...demás está decir lo que ellos experimentaban, nadie nunca después de ese trance podría sobrevivir a tanta pasión.
Cuentan los chismosos que volaba, que era etérea, que se mecía cual palmera al viento y que el coito con ella era sublime.
Los decires hablan que un hombre tenía que aparecer, capaz de matarla y no sucumbir a sus encantos, sólo así ella podía desaparecer y volver tal vez a encarnar como humana, pues ya nadie sabía lo que era.
Un hombre joven tenía que hacerlo. Debía salvarlos de tanta pasión alborotada. Pues los líos que causó fueron inusitados, los pueblerinos salían de sus casas de doce a tres y de tres a seis, esperando encontrarse con la diosa. Eso generó tal desorden, que la producción agrícola bajó. Los hombres dormían de día y deambulaban de noche, las mujeres por seguirlos abandonaban sus casas, los hijos, la cocina. Por eso las autoridades decidieron poner fin a ese embrollo.
¿El cómo y quién lo haría? alguien dijo que había que atravesarle el corazón con una estaca. El debate del Cabildo abierto duró varios días hasta que la decisión se tomó: eligieron a Tobías, hombre robusto y dado a las buenas costumbres, profesor de religión de la escuelita parroquial e incapaz de sucumbir a las tentaciones. Meticuloso, ordenado, metido a cura; lo que nadie sospechaba que esa fachada ocultaba un hombre apasionado como pocos. La elección no estuvo mal, pues detrás de todo buen hombre siempre se esconde un animal.
Fue así que los otros hombres deberían abstenerse de salir por las noches, solamente él debería caminar por las calles pajolientas de Moxos. Noche a noche Tobías paseaba entre las sombras esperando encontrarse con la reina de las pasiones; nueve días y nueve noches penó su alma hasta que apareció. El estaba sentado fumando un cigarro y esperó el encuentro.
Grande fue su sorpresa porque no llevaba ropa, sólo una gasa le cubría el rostro y de sus pechos colgaban dos estrellas que centelleaban al movimiento de sus caderas, una estela de luciérnagas la escoltaba formando en el aire un arco iris de luz y sobre su pubis una luna... se miraron, no dijeron nada, sólo se amaron tiernamente, después ella desapareció volando arrastrada por las luciérnagas y voló, voló, voló en sus alas.
Tobías mintió al cura y a las monjitas, al vecino y a las autoridades-calló-, más que por el hecho de no haber cumplido su misión, porque se enamoró perdidamente de Flor de Azar.
Cuentan que estaba atontado, que casi no comía y sólo esperaba la noche para encontrarse con su Flor.
Después cuando la presión del pueblo fue mucha, tuvo que ceder. Estaban haciendo el amor cuando sintió la estaca. Un quejido certero atravesó el silencio de la noche y un lamento. Era él que lloraba y se estremecía por lo que había hecho. La Luz del pueblo fue encendida para ese efecto, los curiosos aparecieron de todas partes. ¡Ahí estaban los dos, ella tendida en el suelo y él llorando!
Dicen que nunca más volvió a tocar la flauta ni a enseñar y que enloqueció.
La noche que murió Flor de Azar les causó mayor impacto y sorpresas, pues su alma, incapaz de soportar tanta miseria salió del cuerpo y vagó, vagó.. se fue con el viento. Cuentan que aparece en noches de luna llena, en noches de cuarto menguante y de cuarto creciente...
¡Nadie nunca más la poseyó, porque ya no es de este mundo!!!!!

Amor amante

Amor amante
déjate amar esta noche
déja que rocen tu vientre con margaritas
alelíes, primaveras.
Siente el olor de las flores
así como siente el olor mío que te lleva
hacia cielos insospechados de amor y misterio.
Toca mi cuerpo de nácar soleado,
quémate con el fuego salamandras ardientes
que rodean tu torso...
ven amado
que quiero hacer contigo lo que hace el agua con las flores.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Vuelve él

Vuelve él para tomar mi alma
vuelve a seducirme con la fina suavidad de sus palabras.
Viene a por mi, no me engaña
a llenar mi vida de la suya
a beber de mi sabia
a tomar mi cuerpo y llenarlo
de ese goce que sólo juntos podemos crear.
Estos dìas por tener mucho trabajo no podrè actualizar el blog, pero estarè la semana que viene con nuevas actualizaciones, abrazos y alas de mariposa para que se lancen a volar en el espacio

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Ha florecido mi vida
con tonos rosas, rojos y verde.
Hay blanco entre las flores y hay blanco entre mi vida y mis sueños.



La pasión amorosa

2.
La pasión amorosa es otra cosa, es un delirio; pero el delirio no es extraño, todo el mundo lo siente aunque no hablen mucho de él. Lo raro es cuando se pierde el delirio: ¿se entra en qué?
Ese delirio se acabó, hoy no siento esa pasión amorosa que sentí los primeros días, los primeros meses y es que las otras cosas no ayudaron a que esta pasión se convierta en amor. Yo decía "te amo", pero eso no lo hacía llevada por el amor sino por la pasión loca del momento. En fin. Yo no te amo, y las otras cosas me acobardaron. No eres para mi y no me gustas para mí.
Este es el verdadero duelo que tu debes vivir si en verdad me necesitabas, pues pedir, mendigar cosas no lleva a nada. En la vida hay que sumar y yo decidí sumar.
El verdadero acto del duelo, no es sufrir por el objeto amado, sino ver un día sobre la piel de la relación, esa mancha llegada allí como el síntoma de una muerte segura: por primera vez dejo solo a quien dice quererme; sin querer dañarlo, es cierto, pero sin volverme loca.

TE amo

Te amo. La figura no remite a la declaración de amor, a la confesión, sino a la palabra repetida del grito de amor. Roland Barthes.
1.
Supremamente dulce la declaración de amor, "te amo" no quiere decir nada.
Te amo es una frase que transmite un sentido, una situación extrema: de apasionamiento, pues la persona está en una relación con el otro.
Te amo, hoy me resulta insulso, sin sentido; pues asume fuerza
cuando lo digo en la noche casi dormida y acaricio su espalda
y siento la tibieza de su ser;
Te amo se dice en un espacio-tiempo de éxtasis supremo,
sale de adentro, sin ningún ritual; las situaciones en que digo Te amo
no pueden ser clasificadas; son pues irrepetibles e imprevisibles.
Decir te amo, no es cualquier cosa; por ejemplo me gusta decir "Te amo"
cuando en el extremo del éxtasis sale como un susurro,
como un grito apagado, profundo, extremo, de un corazón que acelerado
palpita y se agita.
"Te amo", suena a música, a río que te lleva de espaldas
vogando aguas abajo.
Al vuelo de un ágila remontando la montaña
que te eleva y espera una respuesta.

lunes, 13 de septiembre de 2010


A veces le hablo a tu alma
no sé si la sientes.
Voces van, palabras llegan...
despierto en la noche
toco tu cuerpo
una promesa entonces
un gesto apenas
para sentir que esto es cierto.

El amor sólo llega cansado

Una noche me presguntaste si te amaba,
dije que sí
y es que el amor es un estado que no elige a quien amar
porque no sabe hacer otra cosa.
El amor sólo llega fatigado, cansado ya de tanto escapar
liberado del miedo
dejándolo ser,
amor eres tú!

Solo

Sólo el silencio y tu cuerpo
que se abre a la subversiva urgencia de mis pasiones

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Por tí inventaría cada día nuevas formas de amar
escaparía de la rutina
y te enseñaría cómo cada instante se vive el presente,
te haría consciente de la noche, de los gestos, las ilusiones
los besos, las caricias y ese sentir presente
gozándolo ad infnitum.
Cuando te siento dentro mío
nada a es comparable a ese instante
quisiera sentir eso ad eternum
porque arde el fuego kundalini
y yo me muevo lentamente
dejando que el placer recorra mi columna
suba hacia el cerebro para lanzarlo hacia el infinito.

Sobornarte

Puedo buscar en tu pecho
la ternura y el sociego.
Puedo encontrar en tus manos
la caricia y el amparo.
Puedo llegar a tu boca y sobornarte
con besos caprichosos, risas y aleteos de mariposa.
Puedo ser una luciérnaga subiendo por tus piernas,
o un gigante sacudiéndose por la pasión orgásmica
que me produce tu cuerpo en movimiento.
Puedo ser un hilo de miel que baja de tus labios
hasta el dorso, los muslos, la cintura, la redondez del ombligo.
Puedo desvanecerme en ti como un terroncito de azúcar
en el café de la tarde.
Puedo ser ajenjo amargo en tu pecho
y hacerte perder la sensatez y la cordura.
Pero sobretodo, puedo volar ininterrumpidamente
por ese universo que es tu piel,
que es la geografía de tu cuerpo.

viernes, 27 de agosto de 2010

Para vos

Para vos que entre brumas me lees.
Para vos porque te amo, por tus manos, por tus ojos,
Porque no me dañas ni me meintes,
porque me lees y eso es suficiente.
Te deleito entre intersticios blancos
donde las luciérnagas hacen su nido.
Te arranco con ternura de la realidad,
voy poniéndote la piel erizada,
y en el cuerpo cenizas y relámpagos.
Quizá no logro el galope de mil potros desbocados
agitando el corazón,
pero halo las cintas que descolgaban de las estrellas.
Con eso es suficiente.
De pronto te has vuelto gigante
y alas suaves revolotean por mi cuello
bésame, bésame, bésame hasta viajarbésame, bésame, bésame
hasta emprender el viaje, la travesía.
De pronto un beso se escurrió por tus muslos y corrió hasta la pelvis,
un beso mojado que sobrevivió a tu piel.
Ayy! amor me dices, ayy! amor amante!
mientras yo pienso que mis dedos son un ciempiés que camina por tu cuerpo...
son mis dedos que acarician, es mi respiración apenas rozando
como para no ahuyentar al deseo,
así subo y bajo sin torpezas,
sutilmente supremamente,
transformando las caricias en un juego
en el juego de la ternura.

jueves, 19 de agosto de 2010

Empinada en ti


Para que tu me oigas
subiré a la cima
y empinada en tí
danzará mi cuerpo
al ritmo de tus gemidos
de tus palabras
y esos te amo
que me enloquecen
que me decantan y enamoran.
Vida, mi vida, déjame permanecer en tí,
déjame así
asi!!!

Escapar


Debo confesar que fue una locura conocernos y luego irnos.
Por un momento te agarré de las manos para conducirte
pero terminé arrastrada por esa ciénaga de pasión.
Si, todavía lo recuerdo. Por un momento murmuraste cosas lindas.
Pero luego tuve miedo y hui hacia adelante.

Me escurriré

Resbalaré en tu cuerpo cual espuma
y me escurriré por tus piernas,
tu cuerpo responderá como si fuéramos
agua, aire, tierra, fuego y éter.
Porque el amor cohesiona, une los átomos y los elementos
la pasión: lo siente, y yo te siento amor,
te siento y quiero estar en tí,
vida, mi vida déjame entrar
déjame estar en tí.

Igual te tengo y no

No me digas que no puedes
que no quieres, que no me quieres!
porque igual tomaré tu imagen y en mis sueños
tocaré una y mil veces tu cuerpo,
repetiré las palabras que quiero decirte
las que quiero que me digas
y en un acto de rebeldía profano
llegaré al éxtasis
más fuerte que nunca
más fuerte que antes
porque aunque no quieres vos quererme
igual te tengo amor y no!

CAmbia

Todo es efímero y pasajero, todo cambia
cambia tu rostro en la noche de la nada,
cambia mi vida en el atardecer de agosto.
Cambian mis inquietudes y también cambia el amor

Vida, mi vida

Te daré mi cuerpo como ofrenda
y enlazado al tuyo me retorceré de placer
de ese placer que sólo tu y yo sabemos disfrutar.
Anda bien mío, quiero estar en tí -permanecer-
vida, mi vida, déjame estar.

jueves, 12 de agosto de 2010

Un instante

Hubiera sido fácil tomarte, tocar tu cuerpo con intenso placer
arañarte y decirte que es así con violenta ternura
como quiero que me ames.
Tocarte y tenerte en mí como si ese instante fuera el último
el único en el mundo
un instante para ser, para vivir y para sentirte en el ahora
para disfrutarte y darte cada día más


ya no te quiero

¿Qué bestia caída junto a las yeguas apocalípticas pasean por mi sangre
y quieren tomarme?
He aquí lo terrible, la desilusión y el caos
ya no te quiero mi amor, ya no te quiero.

jueves, 5 de agosto de 2010

Gotas


Hubiera podido ser esa parte de la piel que te enloquece
esas gotas que bañan la piel
hubiera podido darte todo amor
pero tu no quisiste.

Déjame estar

Toco tu cuerpo, un cuerpo elegido por mi
con soberana libertad, entre todos los hombres.
Elegido por mi, para amarte.
Las pupilas se agrandan, la noche está con frío polar
la lengua juega en tu piel
y hace surcos sobre la luna.
Mis manos acarician furtivamente tu rostro
beso tu boca y me enloquecen
tus manos sobre los senos,
pero más me gusta tu boca sobre ellos,
tu boca que me aloca
sobre mi frente,
y gozo mucho más cuando entras todito en mí
y siento que nada es comparable a ese goce,
nada de lo terreno es igual,
sólo tu vida, mi vida, déjame estar en ti!!

lunes, 2 de agosto de 2010

No sé

Aunque absolutamente, totalmente no soy una amadora voraz de la pasión física,

como creerán, pero no, sólo amo con palabras y alguna que otra vez con el cuerpo,

ahora por ejemplo, estoy amando con el cuerpo,

porque qué otra cosa podría ser esto?,

no es aún un amor, no puede ser, pero es una forma de amar. que es distinto.

Amar con el cuerpo, es también amar desenfrenadamente.

y sobre el cuerpo dejar tus huellas,

dejar tu sello,

aunque pasen los años, los otoños, la sucesión de las estaciones,

no sé amor, si podrás sobrevivir a tanta pasión.

viernes, 30 de julio de 2010

A eliseo

Me hubiera gustado poder vivir siempre bajo ese goce, ad infinitum,
sentirlo dentro mío como nadie,
oír sus palabras y decirle cuánto, cuánto me gusta su cuerpo.
Cuánto cuánto lo amaba...
Le hubiera pedido que lo haga una y otra y otra vez. Lo había hecho
en la untuosidad del líquido y el dolor. Y en efecto, había sido para gozar hasta morir.
Me dijo que quería marcarme, poner un sello sobre mi cuerpo, que quería que siempre lo recuerde, incluso cuando hayan pasado los años y ya fuéramos mayores- grandes... siempre lo decía mientras lo hacíamos, entonces yo no entendía esas palabras, pero más tarde pasados los años lo supe.
Supe que pasados los matrimonios, los hijos- de él- no míos- la revolución y el cambio, los libros, incluso cuando haya amado otro rostro y otro cuerpo... yo recordaría su nombre... y aún recuerdo su nombre, su rostro y su cuerpo.

viernes, 23 de julio de 2010

Cual saeta



Subiré a tu cuerpo cual saeta

y enredada a tu espalda

danzaré contigo.

Comeré tu boca con mis besos

y alumbraremos la vida como un sol.

jueves, 15 de julio de 2010

El amante de la villa

... El es un hombre joven, tal vez 15 años menor que ella.
Su piel es de durazno... tersa. El cuerpo. El cuerpo es delgado, alto, tiene la fuerza en sus brazos, y un aire de pasión que la enternece. Su sexo es maravilloso. Ella se olvida por un momento que él es de una clase media baja. Lo toca, deja que él la toque. Que él la recorra toda entera, ella se transporta, viaja hacia esa travesía desconocida. A ese mundo hasta ahora desconocido para ella, un hombre simple, de barrio, de villa.
Ella no logra entender, qué es lo que la atrae de ese hombre, sin embargo ahí están juntos. Toca la dulzura de su sexo, se moja toda, acaricia el rostro moreno, la novedad desconocida. El está enloquecido, dice que quiere amarla ahora. Que está loco por ella. Y enloquecido la penetra. Primero hay dolor, y después ese dolor se asimila, se transforma en goce, el placer del goce, de estar penetrada, por ese hombre que ahora la transporta, la decanta y la enamora.
El estado de éxtasis es total. Ella sabe gozar de ese amor que ahora le da ese hombre. Ella sabe que el amor es la energía más maravillosa para sanar su alma sola. El no lo sabe, lo adivina. Le atrae esta mujer hermosa y madura, le enloquece estar en una cama con edredones de pluma, un cuarto perfecto, la amante perfecta.
Le dice que se acerque, que tienen que empezar de nuevo. Ella lo rechaza, dice que es demasiado pronto, que esperen unos minutos. El se queda en su regazo. El no tiene un perfume caro ni mucho menos, huele a calle, sí, huele a calle, a haber correteado todo el día, pero eso ahora es secundario. Le hablo de ese deseo loco de él que no deja de meter la mano por acá, por allá. Su sentimiento es torpe, desesperado, se arroja encima de mí, come el sexo, lo lame, ella dice que lo haga sutilmente, despacio, supremamente...vuelve a sentir placer, intenso, cierro los ojos a ese placer tan intenso...toca los senos, los aprieta... y desesperado sube y galopa y los dos explotamos en un sólo temblor...

martes, 13 de julio de 2010

Cabalgata de Roberto Carlos - Canción

Cabalgaré toda la noche
por una senda colorida
mis besos te daré en derroche
de una manera algo atrevida
por no caer de ese galope.
voy a tender a mi anhelos antes que el día nos sofoque.
Me perderé de madrugada
para encontrarte en mi abrazo
después de nuestra cabalgada
me acostaré en tu regazo
sin importarme si en ese instante soy dominado o si domino
me sentiré como un gigante
o tan pequeño como un niño...
Y las estrellas del lugar
se nos acercan para ver
que aún conservan su brillar después de nuestro amanecer
y en la grandeza de ese instante
mi amor cabalga sin saber
que en la belleza de esa hora
el sol espera por nacer...
y las estrellas del lugar
se nos acercan para ver
que aún conservan su brillar después de nuestro amanecer...

lunes, 12 de julio de 2010

Toma de mí

Tu boca que me aloca
que me decanta y enamora
tu boca que sabe
jugar con mi cuerpo...
Toma de mí, todo,
bébetelo bien...

viernes, 9 de julio de 2010

Me subiré

Me subiré a tu cuerpo cual zaeta
y con mis piernas rodearé tus caderas,
un beso mío partirá tus labios
y encenderá el día como un sol.

Vida, mi vida

Tu cuerpo es mi escudo
mi sol y mi refugio,
sólo al tocarlo me estremece,
palpita fuerte el corazón
y en las pupilas; las rosas dejaron su color.
Vida, mi vida, déjame entrar
y quedarme ahí por siempre.

Decir te amo...

Te amo, es una frase que sale a quemarropa

que atropella cualquier cosa,

lleva consigo el mantram del alma.

Decir te amo, es sutil, es suave, es casi un susurro

en estos días aciagos... en estos días que parecen noches

en estas noches que parecen murciélagos (Parra y Marras)

Es casi un milagro.

Te amo, carece de censuras,

te amo con la madurez insensata de esta pasión que andaba dormida

Te amo porque eres simple

pero sobretodo porque me hacés vivir.

miércoles, 7 de julio de 2010

Pon tu mano aquí

Pon tu mano aquí amor amante
pon tu mano en mí,
y jugará conmigo la dulce sensación que recorre mi cuerpo
y en fracción de segundos sube esa cálida oleada de ternura
que recorre mi columna y juguetea, serpentea por mi cerebro.

lunes, 5 de julio de 2010

Ojo por ojo







Estos ojos que miran más allá del alma,



que son impúdicos y lascivos



siempre brillando, porque es mi mirada,



esa con la que nací.







y un pájaro volando vive en mis ojos



y viven también las pampas verdes, verde río...

los poemas que inventé y los vi primero en imágenes,

vive la noche y la bohemia,

los amigos que fueron que aún siguen siendo,

viven mi muertos que pululan en el astral y me sobrecogen con sus noticias.





En mis ojos vive ese hombre que me impactó sobremanera,

y ese otro que dejé de amar.

Guardo también en mis ojos todo este universo de estrellas:

son pétalos, son viento, son mar, son estrellas

es la luna,

fue el sol que lo miré de frente y lo atraje a mis pupilas para que nunca nunca nunca

deje de brillar.







miércoles, 30 de junio de 2010

Tocaré tu piel con la yema de mis dedos,
e iré avanzando al unísono de nuestras respiraciones,
voy a encenderme...
Cabalgaré toda la noche
y haré poemas con tu cuerpo.

miércoles, 23 de junio de 2010

Arroja de mi los demonios

¿Qué haré con el miedo?
¿Qué haré con el dolor?
¿No entiendo por qué no me arranco el útero y se lo doy de comer a los perros
o hago con él un avión que me lleve al otro lado del omniverso?
Pero mis ojos persisten en seguir viendo el mundo
tan supremamente tierno,
o doloroso, pero al fin, es el único sitio en el cual aprendo las lecciones
y las incorporo al alma.

Señor, si he tocado tu manto ¿por qué no me sanas como hiciste con la mujer que apenas tu manto tocó?

Señor

Arroja de mí sangre los demonios!!


Qué haré conmigo

Este cuerpo que siente el amor en cada trazo
a veces me traiciona y me hace sufrir,
el útero se alimenta del dolor y,
la nada
carcome mis huesos, me quita el aliento y me siento morir.
Este cuerpo que sabe de placeres y alucines
también sufre por la sangre que salta cada mes
como una herida tan profunda que pareciera que me arrancan una y otra vez el útero,
en una ceremonia espantosa- tenebrosa
que viví en otra vida.
Este cuerpo que me nutre y alimenta
que me mata y entristece...
qué haré conmigo?
qué haré conmigo?
si no quieres que me vaya aún
qué haré con el dolor que corroe mis huesos?
qué haré por Dios con esta sangre
que nos une y nos derrota!!

Que bestia


Qué bestia acorralada quiere escapar de mi cuerpo y quiere correr hacia adelante.