
Estoy sola en la noche y hay lluvia que cae
pesada como piedra que corre como un río sobre el pavimento.
Hay luces encedidas en la gran ciudad con un silencio que duerme.
Estoy viva y sola de tus besos, de tus miedos, de tu ausencia,
de tu cuerpo que era mi puerto- mi mar, eras tú.
Ven! hemos perdido tantos crepúsculos y amaneceres
Ven! quiero el olor de tu cuerpo- quiero revolcarme contigo,
dormir y en tus brazos perderme, confundirme, extasiarme.
Ven! que no te habiten las congojas, las culpas y los miedos
quiero verte desnudo en mi lecho,
voy a cerrarte los ojos y partirte la boca con un beso.
Subiré las colinas de tu cuerpo...
me quedaré ahí y te haré alcanzar el cielo.
Para que no digas que soy loca, poetita,
dejaré que inventes las otras frases con tu silencio, tu mirada
y el cadencioso río de tu cuerpo en movimiento.
Ay! amor de mis amores cuando vuelvas
seré tu amante, me afincaré a tus olas y nos perderemos.
Soy la que te esperea en noches de lluvia,
la que quemó incienso de rosas y jazmines como aromas,
la que te anhela y te desea,
la que quiere hacer contigo
lo que hace el viento con las hojas de otoño!