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Narradora y poeta  boliviana, nacida en Moxos; entró al mundo de la blogosfera como si fuera a explorar la selva verde-el verde río. Amante de los felinos, feisbukera y blogera. Le encantan los temas esotéricos y espiritualistas

lunes, 31 de agosto de 2009

7.

7.
Causalmente, uno llora la muerte del cuerpo;
porque el ser material se ha convertido en algo helado, mustio, arrebatadoramente aterrador;
un sentimiento de pena, una daga en el corazón que cruza sin asco;
un aguijón que sofoca el grito que se pierde en la noche;
otra vez la noche que se cierne sobre la ciudad; la noche que no se duerme,
la noche que te pide que pase el duelo; la noche en que se observa
las tinieblas, la nada el vacío; y el túnel;
nuevamente el túnel para ser succionado pero esta vez en vida
y tratar de dormir y al despertar encontrarte con el shock.
Es un rayo que te sacude; y que, en el instante preciso;
te señala un proceso, uno solo; el más doloroso;
comprender que estás viva, para seguir, para habitar y reir- y tal es el momento que te toca afrontar.
8.
Pero si te das cuenta que la evolución del ser que se fue necesita descanso
al fin de cuentas ha vivido mucho, o poco, pero intenso;
entonces tienes que pensar que no puedes, no debes sufrir porque el alma también sufre
y acosada por la angustia de los otros que la lloran vuelve;
pero vuelve y sufre; queda atrapada en el astral, en un submundo que no merece estar;
Por eso, date tu tiempo; pero que ese tiempo no sea tenazmente largo,
Ni tan corto, que no logres desahogar tu llanto.
Pero recuerda: quien se marchó está mejor,
sí mejor; ha pasado a vivir toda su muerte que en realidad es una evolución,
un ascender maravilloso al plano de la consciencia.

viernes, 28 de agosto de 2009



A Bauty

6.

Pero la muerte más certera es tener la certeza
de que el cuerpo que habitabas ya no te sirve;
ya no está más.
Pero permanece todo el tiempo en el olor de las flores
y aunque huele a velas de cementerio,
me parece escuchar aún su respiración en la frescura del ocaso
como un adiós sin ganas de irse, todavía quedo.

Ayy! hermano, aún me duelen tus tardes
tan solitarias y veo tus ojos tristes sumidos en la nada,
y yo viendo irse tu luz de pronto no podía hacer nada,
quería comprar a alguien, a Dios un hálito de vida para darte,
quería robarle a alguien el soplo divino para regalarte,
quería verte volver sonriendo;
y aunque ambos sabíamos que ya no era posible
por todas partes resonó el dolor, subió por las venas,
hirió el corazón, dejó un nudo en el laringeo,
explotó en la cabeza y salió a borbotones con lágrimas.
Después te rodearon las flores que cantaban
y te fuiste al lugar que soñaste meses antes,
tu alma escapó de aquel cuerpo cansado
y fuiste libre
y yo también fui libre!



martes, 25 de agosto de 2009

4. seguimos con la muerte

4.
Extrañamente, la muerte del cuerpo, la muerte común
esa que más tememos:
es la muerte que se cierne sobre el mundo;
la del aguijón; la que se sueña y te desvela; la muerte que se sufre,
no tiene nada que ver con la muerte real.
Pues la muerte real, la muerte como fin de la vida que todos creen;
que no todos perciben. ¡No existe!
Ese aguijón que te sacude, y que, en el instante perfecto, a la hora que elegiste irte,
te señala un espacio en el omniverso:
para habitar y vivir toda tu muerte- y ese es el espacio de tu muerte.
El fin de un ciclo para dar inicio a otro; por lo tanto, debes aprender bien en la escuela
de la vida, porque allá, no podrás arreglar ya nada de lo que hiciste acá.
Pues existe un registro akásico, un mandato, que tu deberías haber cumplido
en homenaje a tu vuelta a la vida; aún a costa de renunciamientos imposibles,
y de incontables tormentos, deberías haber podido decir adiós a las cosas que te dañan, que te vuelven dual, sinsentido y sin consciencia,
y recogerte al espacio único, absoluto del crecimiento de tu alma.
Es innegable, que las pasiones nos atan y los egos nos traicionan
y es difícil darse cuenta a que viniste,
pero deberías hacer un esfuerzo en recordar a qué viniste
a este preciso espacio en este momento perfecto en que decidiste venir.
Hay que advertir que muchos seres han despertado ya a su consciencia
y reconocen el espacio que su cuerpo ocupa en la tierra
y la condena de un mundo a veces no tan amable,
por eso vive amable, sin juzgar, sin condenar, sin amargarte.
Explora el misterio de tu vida
viaja hacia tu interior y camina con paso firme,
solo entonces cuando descubras las maravillas que guardas
podrás reconocerte y la muerte ya no será una pérdida,
sino un cambio de ropajes.

lunes, 24 de agosto de 2009

Sin cargas ni equipaje

3.
Morir, acaso es nada más que un cambio de ropaje,
cumplir un ciclo, un descanso a una evolución mayor;
el cuerpo necesita descansar y evolucionar.
Pero antes no lo sabía; por eso fui a un lugar realmente negro.
Sin embargo, esa oportunidad que tuve de volver me enseñó años más tarde
lecciones que jamás me hubiera dado cuenta de no haber sido por eso.
La muerte es por lo tanto ese transitar por la vida
para descubrir nuevas formas de amar, crecer, mejorar.
Los muertos no se van de ti; siguen ahí;
los sigues viendo en sueños, yo siempre los veo en sueños,
me visitan para alertarme de cosas y he aprendio a vivir con ellos.
Pero solo son los muertos de casa, de mi familia kármica,
papá y mamá, mi hermana Gaby y ahora Bauty se ha incorporado
casi instantáneamente a esas imágenes de sueño.
Carlos, era mi hermano pero no se sangre,
sin embargo no aparece casi nunca en estos viajes de encuentro.
No se si a todos les pasa igual,
pero pese a todo la muerte del cuerpo me sigue afectando;
pero otras veces me es algo tan natural
que la gente piensa que soy muy desprendida,
sin embargo creo que cada cual debe sobrellevarla con naturalidad.
Por ahora me he acercado más a mi cuerpo
atiendo sus necesidades y lo cuido como templo,
y si toca a la puerta algún rato
serena, haré el tránsito porque hace mucho
que mis antiguos egos se fueron,
los odios, resentimientos y esconmbros marcharon
y mi vida es liviana, al extremo que siempre vuelo
sin cargas ni equipaje.

viernes, 21 de agosto de 2009

Viviendo la tan llamada muerte

2.
Este plano de consciencia, jamás adivinado ni sentido,
puede ser como un resplandor, o como una sombra negra;
y sólo se deja sentir desde el alma,
porque no morimos, somos la consciencia de lo que fuimos,
no existe la muerte, porque seguimos viviendo ad infinitum.
Y aunque la muerte del cuerpo es una cosa que me preocupa,
también he descubierto que la muerte a veces me habita por dentro.

Hace unos meses cuando Bauty se fue, la sentí en todo lado, en mi cuarto, en mis sueños
y hasta en el devenir de las horas.
Mi alma aún no lograba desprenderse del chiquillo aquel que jugó con nosotras
y nos hizo bromas y me enseñó a montar a caballo;
y la imagen del hombre ya enfermo, quebrado, dolido por la vida;
sus ruegos a Dios pidiendo sanarse,
sus días vacíos y sus sueños con su propia muerte. Sin duda su tránsito, fue uno de los que más me ha impactado: primero porque no pude estar a su lado cuando se marchaba; segundo porque a estas alturas de mi evolución personal consideraba
que es preferible vivir una muerte digna, a vivir muriendo en vida.
Sin duda me atacó una energía nefasta aquellos días de abril,
porque se fueron las ganas de vivir, de hacer, de habitar.
Sin duda fue una pérdida distinta.
Hace mucho más de 17 años, cuando Gaby marchó de manera inesperada;
el dolor llegó a la escala de Dios. Se fue tan rápido, fue tan cruel aquello que mi alma
casi no lo pudo soportar. Sabía que el cuerpo y la personalidad de Gabriela Sélum habían desaparecido, mis emociones no descansarían jamás hasta comprender en detalle en qué se había convertido.
El misterio la había transformado y me di cuenta de que yo y todos sufrimos esa transformación en casa.
Mamá se convirtió en una persona triste, sufrida y melancólica;
Fabriciana se unió más a mí, Lorena envejeció; Negri y Bauty encanecieron. Pero el misterio nos mantuvo unidos.
Desde aquella vez me dediqué a urgar sobre el misterio de la vida,
en tanto un aspecto íntimo de mi ser, en lugar de escapar hacia adelante y actuar como si no existiera yo seguí...
Aunque ya descubrí lo que pasa cuando morimos,
no solo por explorar, sino también porque médicamente me fui,
la muerte es algo que me sobrecoge,
por ser un tránsito grave y difícil.
Me he acercado muchas veces a la muerte,
casi siempre de manera involuntaria,
pero por algún motivo que ignoro,
nunca me fui a un lugar maravilloso;
siempre fui absorvida por una especie de vorágine oscura;
y luego las luces de colores pasaron en forma redonda,
finalmente la luz y un lugar lóbrego y triste.
Talvez porque mi consciencia en esos momentos me llevó a lugares
que eran aquellos de temor, angustia y dolor.
continuará...




jueves, 20 de agosto de 2009

La muerte


1.


¿Qué es la muerte?

Acaso una cosa oscura que te arrastra,

sorbe tu prana y te envuelve en túneles interminables, oscuros, tenebrosos.

Es un inimaginable viaje hacia planos desconocidos

donde habitan los miedos, las oscuras cosas que hiciste en la vida saltan

y en la pantalla de la mente ocurren como en películas

las más oscenas, tenebrosas, oscuras etapas de aquello que hiciste.

Extrañamente la muerte, la muerte común, la muerte del cuerpo:

la muerte que se cierne sobre los débiles; la muerte que te llega, y que te sueña;

la muerte que llora, la fúnebre, la inhóspita, no tiene nada que ver con la muerte del alma.

Pues la muerte sólo habita en aquellos que creen en ella; y lo real, no todos la conocen.

Ocurre como una estampida, como un aguijón que te sacude, y que, en el momento certero

el justo, te eleva, te lleva a un espacio en el universo:

Un espacio, o un plano, que te mereces; para habitar, para aprender, para descansar,

para morir- toda tu muerte- tal es la verdadera muerte!.







miércoles, 19 de agosto de 2009

Eso también es la vida

Foto del blog los tacones rojos

6.

Pero esta vida que viví me permitió reir a carcajadas
me hizo sentirme vulnerable y a veces cuando mi alma se agigantaba;
tocaba el universo con mis manos;
cuando tu piel se unió a la mía.
Esta otra dimensión oculta: la de las sensaciones
nadie te la puede quitar.

También el haber llegado a lo profundo del dolor
cuando éste rozaba la escala de Dios,
me permitió ser la que soy: un ser diminuto en el espacio
que ocupaba mi cuerpo.
Reir, gozar, llorar,
permitirme ser tierna, apacible, callada
o revolcarme en las pajolientas calles
de mi viejo pueblo.

Acariciar finamente un gato,
llorar cuando alguien se fue,
después comprender que ese dolor también tiene que irse;
comprender que ese ser nada más estuvo ahí por un tiempo
y después se tenía que marchar como todo lo efímero,
eso también es mi vida.

Cuando pienso en el misterio de la vida;
imagino el misterio de la tuya;
yo sé de veras que la oscuridad que te habita no es sino la oscuridad de tu alma,
la pequeñez de tus emociones y habrá que esperar otro tiempo, otro espacio
para amarte y esto es algo que me fuerza necesariamente a meditar.
Porque este tu cuerpo prohibido, secreto, inaccesible, ajeno y temible,
es como una sombra que sólo se siente en lo lejano

lunes, 17 de agosto de 2009

Hay un misterio oculto en las dimensiones de tu vida

Lucrezia de Blue art nude
5.
Esa parte tuya, la desconocida, la no develada, el misterio que ocultas dentro tuyo
Esa presencia, ese no estar, no ser, no saber que habita cada parte de la creación,
eso es también tu vida.
Mucho tiempo pasó en mi caso para descubrir qué es la vida.
Yo por ejemplo, soy un libro de secretos que ha sido abierto,
listo para descubrir.
Hoy aunque no lo entiendas, y probablemente te concibas de manera diferente
y creas que eres un gran ser, o un pedante, o un malentretenido,
o probablemente creas que la vida hay que vivirla y no pensar en nada más
ni hacer filosofía de esto,
pero cuando vives la verdad de tu única realidad, todos los secretos
se revelan sin lucha, sin confrontación.
Por eso, el descubrirse.
Todo se reduce a saber elegir entre la separación o la unicidad y hay un misterio
en las dimensiones ocultas de la vida
descúbrelas y la tuya, será más apasionante.
Ahora, que he descubierto parte de mi vida,
que he ido deshojando el libro de lo oculto
lo escondido de mi vida,
se torna más apasionante,
más diversa y más entretenida.

jueves, 13 de agosto de 2009

Crónicas sobre mi vida

Foto de Verona de Blue art nude
4.
La vida es una magia,
un lugar donde aprender a amar.
Es el espacio que habita tu cuerpo,
tu lugar en el mundo;
del que tú eres soberana,
puedes hacer lo que te plazca,
transitar, soñar, pararte de cabeza, reir
gozar, deshacer, llorar, en fin, colgarte de lianas
que asoman en los árboles como lo hacía yo de niña;
en todo caso eres tú la dueña de esa vida,
de ese hálito, hilo de miel, luz líquida blanquecina, o prana o como quieras llamarla.
Tu universo, tu pensar, sentir, actuar, se reducen a tu vida.
Por eso debe ser bien asumida y nadie, ningún ser puede vivirla por ti.
¿Qué es la vida? Yo me pregunto siempre
y yo misma me respondo:
Hay un alma dentro tuyo, un enigma que está solo en tu interior,
todos los sueños, los secretos, las respuestas están dentro de ti.
Rasgar el velo de maya, descubrirse para amarse
construirse con esos miles de atomos que son la fuerza cohesiva del universo eso es la vida.
La vida que conoces es una delgada capa de acontecimientos que cubre una realidad más profunda. No hay confusión ni conflicto, no debería haber miedo al mirarse.
Sin embargo, el misterio de la vida no reside en estas cuestiones sino en cómo sacarlas a la superficie.
La sabiduría del cuerpo es un buen punto de acceso a las dimensiones ocultas de la vida: es totalmente invisible, pero innegable.
Continuamos mañana...

Que me invade en la noche

Foto de Verona de Blue art nude
3.
Esa vida que mi cuerpo ocupa en el universo, es apenas una tenue luz
cintillante, maravillosa y fuerte.
Pero esta vida que inventé, el espacio que habito
es un reino que me llena y me besa.
Libre ya de un mundo de pesadilla, poblado de fantasmas
de espectros y de seres inhospitos
murciélagos que chupaban la sangre, espectros alados
vestidos de hombres,
se han ido.
Se ha marchado el miedo aquel a la noche
a la muerte y a la vida.
No existe más el mundo de maya plagado de fantasías
de creencias inútiles y falacias inventadas
por un hombre que amé como a nadie.
Solo existe esta vida que me habita
que me sueña, y me besa, que me invade en las noches
y este amor que caminó conmigo.
Continuará...

miércoles, 12 de agosto de 2009

El enigma de la vida

2.

¿Que es mi vida? sólo yo lo sé.
No se si alguna vez tú te hiciste la pregunta sobre tu vida.
Para mi, mi vida, es una revelación develada solo a mi.
Es mi vida acaso un levantarse trabajar, comer, ver televisión y dormir?
Quizá un rostro bello con algunas arrugas y un cuerpo de piel suave
queriendo resistirse a la gravedad?
Quizá un cuerpo perdido en la propia vida,
O un cuerpo que la habita para lograr aprender algo?

En realidad una vida profunda, espiritual, sensata y demasiado tranquila.

Un ser que emana alegría, que vive sola con sus fantasmas
y sin duda oculta muchas claves de lo que ha vivido.

Cuando pienso en el misterio de la vida
pienso en el misterio de la mía,
yo se en verdad que el cuerpo que habita mi vida
es nada más la vestimenta que le obliga a vestir esta vida,
porque las otras que he vivido, han tenido rostro parecido
piel parecida, cabellos no tan parecidos, tamaños más bien altos,
amores iguales: tempestuosos, aguerridos, atrevidos, salvajes
porque en verdad nos han reunido para que saldemos
errores ocurridos.

Continuará----



lunes, 10 de agosto de 2009

Mi vida

Una foto
1.
Extrañamente mi vida, mi vida doméstica, mi vida típica
la que vivo; la vida que duerme y que se levanta, que se muere,
no tiene nada que ver con la vida que crees que es.
Pues la vida sólo se da en la realidad, y no todos la perciben.
Lo que ves, es nada más lo que tú quieres ver,
la idea que tú te haz hecho de mí.
La vida, esa que vivo cada día es un huracán de pasiones que te sacude, y que,
en el momento justo, te señala un lugar en el mundo:
un espacio diminuto para estar, para vivir o para morir.
Esa es mi vida.

miércoles, 5 de agosto de 2009

martes, 4 de agosto de 2009