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Narradora y poeta  boliviana, nacida en Moxos; entró al mundo de la blogosfera como si fuera a explorar la selva verde-el verde río. Amante de los felinos, feisbukera y blogera. Le encantan los temas esotéricos y espiritualistas

viernes, 29 de enero de 2010

Antes



Aquella noche mientras acariciaba tus pies
preguntaste si antes amé así,
dije que sí.
Te pusiste las medias, la ropa, corriste
olvidaste las llaves, saltaste la verja.
Quedé con las frases en la boca,
amé antes a vos,
antes de la fundación del tiempo,
a nadie más que a vos.

Por la sombra y el perfume que te nombran



Por la sombra y el perfume que t nombran
por la mortal herida que dejaste,
por el sinsabor,
por la lujuria y la pasión,
el embeleso,
el desencanto y la ternura.

Nomás que por la sombra que te nombra y te resume,
nomás por tí, por tenerte,
volvería a mirarme en los espejos del espanto,
volvería a ensayar tu nombre junto al mío,
nomás por sentir tu piel, tu cuerpo claro, tus ojos,
tu silueta, tu sal, tu boca que me aloca,
volvería a probar el turbio trueque
volvería a probar el horror que un día nos consumió.

Pero vamos hombre!
fue un infierno amable,
un horror supremamente bueno,
apasionado, cruel, tierno,
fue un horror que me hacía bien.

Nomás por unos pocos minutos
me jugaría entera,
compraría tu cuerpo, te daría billetes nuevos,
te prostituiría a la par que un vulgar puto,
pero quien te compraría tu cuerpo sería solo yo,
y andaría a a par que una callejera besando la miel
consiguiendo el cielo, a través de esa espasmódica sensación de vuelo.

Hoy en la madurez a flor y a flote
me daría el lujo de ceder a tu fantasma,
y anegarme en tu lecho,
en tus brazos y en tu fuego,
en lugar de estar en esta nada que a otra nada nombra!!!

Azúcar cielo



Junto con tu cuerpo me diste la neblina,
la oscuridad, la sombra de tus labios.
Me regalaste la desazón, la nada, el derrumbe,
la humillación, la ansiedad,
el hueco vacío del hijo perdido
los pechos lleno de leche y dolor,
el desayuno amargo, el café frío.

Nada, salvo el sueño me arrebataba tu nombre,
Nada, salvo la noche.

Junto contigo, vino el infierno y el paraíso,
el éxtasis, la dulzura de azúcar cielo,
las frases correteando por tu espalda,
por tu cuello, por tus ojos,
las frases mías correteando
corriendo por tu alma.

Y así está el mundo mío ahora
libre de aquel cuerpo visitado,
libre de la luna de un verano muerto.

No sé si te lo dije
no sé si lo pensás alguna vez,
pero todo lo que de vos quisiera
es tan harto y es tan poco,
una mirada, un raz en el corazón,
un cruce de manos,
los "te amo" en el semi sueño, en la vigilia.
Esas cosas de nada,
cotidianas...
besar tus ojos, dos pedazos de mi cielo castaño-marrón,
lo que hablás,
lo que pensás un momento.

En fin, pasajero anónimo,
viajero salvaje de un verano muerto,
a veces quiero eso de vos, y nada más.

El reventón



Fue una locura el conocernos por fin y luego irnos.
Lo que pasó aquella noche apenas lo recuerdo.
Pero en un momento respiraste agitado y fuerte,
te asiste a mi piel, y no querías soltarme.
En un momento te tomé de las manos para conducirte
pero terminé arrastrada como el río que lleva todo a su paso.
Si todavía lo recuerdo, fue una noche encendida, fugaz, y maravillosa.


A veces me pierdo y no sigo el hilo conductor de lo que escribo,
por lo tanto pido disculpas a mis lectores y lectoras.
Sucede que a veces me canso de seguir en tercera dimensión
y me abismo en otros mundos que llenan mi espíritu
que es al final mi guía en este universo lleno de cosas raras y locas.
Por ejemplo las reflexiones sobre lo absurdo, lo oscuro que hay en mí,
han quedado por un tiempo estancadas ahí, madurando las otras pequeñas cosas
que tengo que sacar de adentro, son confesiones a quemarropa,
cosas que no se le puede decir a un cura porque nunca jamás me confesé ante ningún cura, y porque considero que tampoco nadie debería hacerlo.
Estas cosas salen porque sí, en momentos claves de la vida
cuando una está trasponiendo los mejores años de su vida,
digo los mejores años- en el sentido de crecimiento y evolución personal-
cuando una ha llegado a la madurez y hubiera querido que esto hubiera sucedido antes,
cuando la flor de la edad está en su auge.
Pero en fin, son gajes del oficio y ni modo, tenemos que esperar pasar tanto para poder aprender como he aprendido yo, o ustedes, cualquiera que esté leyendo este post
Por lo tanto, retomaré cualquier rato esas reflexiones y por el momento seguiré escribiendo prosa, cuento y poesía, si así lo dictaminan las musas.
Con amor a la vida y a ustedes
Roxana

Semen cósmico



-Quiero una mujer fiera dijiste batiendo las alas como un picaflor libando el polen de la flor.
- La encontraste, te respondí casi sin darme cuenta.
La señal indicaba que te podía seguir y allí ya juntos no sabía que decirte...
Besaría tu cuello, tu boca, tus ojos- dijiste y me pareció raro emprender el viaje así tan rápido...
Entonces le di otro matiz a este encuentro que sabía desde antes del atardecer, tenía que suceder.
Yo, antes de emprender la travesía haría un rito, desnudaría tu cuerpo lentamente, y con mis dedos recorrería la geografía de tu cuerpo... mi boca
ay! mi boca seguiría cada línea divisoria del tobillo a la curvatura de tus muslos y las caderas, y luego me quedaría ahí en la redondez del ombligo, las rodillas, los codos, la palma de las manos, las yemas de los dedos, las uñas, el dorso.
gano el territorio de tu cuerpo y me deslizo como un pez tibiamente, casi secretamente en ese mar que eres tu, que te desbocas, que me desbocas como un animal, que acaceleras mi corazón!
Empinado al máximo permites que vuele en ti, pero ya no soy un animal, soy la mariposa azul que desordenada se balancea en ti, me retuerzo... luego ya no vuelo, solo gimo, lloro, gozo, muero...
Tu respondes, dices que te encanta, que gire hacia delant, haci atrás, que coloque mis pechos sobre tu falo erguido... que lo roce, lo lama, que mis pezones se endurezcan al tocarlos y que te mojen con el líquido que emana de tu ser, ellos se abren como guayaba madura y están ahí para ti, para darte placer, para recibir placer...
coloco las piernas hacia delante y me penetras una y otra vez, lloras, gozas, gimes, mueres...
Luego te das la espaldo y yo recorro con mis labios la curvatura de tu cuerpo, los labios húmedos van y vienen, te das la vuelta y coges el clítoris, lames suavemente con timidez... luego ya no lames, solo gimes, ...estrujas, comes, gritas, yo también grito... muero. Luego bajo y en la efigie empinada de tu cuerpo me resbalo, me hundo hasta batir las alas y como loca girar, dar vueltas, quedarme quieta, acompasarme.
-Me encantas, dices
Tu a mi, respondo.
Me quedaría horas así, dices...
El aleteo es perfecto, el semen cósmico se esparció en el viento del universo dejando una estela aguamarina y bajó hacia la tierra, conviertiendose en el rocio que mojjó al amanecer el jardín de los mortales.
Han pasado dos horas,afuera el mundo daba la señal que el sol se ocultó tras la persecusión de la luna y ella apareció tras las montañas, el amor, simple y llanamente pleno.
Escrito en mayo del 2001.

La piel de La Paz se va cayendo de a poquito- Un homenaje a los damnificados de Huanu Huanuni



Vivir en La Paz, es descubrirla para amarla y ya nunca dejar de sentir ese cariño, esa constante creencia de que habitarla es un ascenso al cielo.

Para conocerla, hay que tomarse un descanso, pues llegar a todos sus barrios es imposible en pocos días. Mientras tanto habrá que aprovechar su estructura de subidas y bajadas, respirar el oxígeno puro y seguir sus ondulaciones como se sigue un cuerpo de mujer; perseguirla en sus nombres: Sopocachi, San Jorge, San Pedro, Obrajes, Calacoto, Cota Cota, Achumani, Ovejuyo, Chasquipampa; ni que decir de sus villas tantas villas que la forman ... viajr entre estos nombres es emprender una travesía.

En La Paz, la altura es un pétalo de espanto que vive adherido al corazón de la ciudad. Tiene magia, encanto y transparencia, por su cielo azul en invierno que se torna traslúcido y limpio, que cambia de color en las noches. ¡Ah! la noche paceña, un universo de estrellas la ilumina, por donde sae mire se ven lucecitas intermitentes, fosforecentes, blancas, amarillas y opacas, algunas semejan luciérnagas, otrs, estrellas luminosas que asoman por todas partes, desde las casas de los cerros, los edificios, de todas partes salieron luciérnagas y estrellas y comenzaron a arder entre las montañas como un gran camino de luz, agitada y rumorosa.

La Paz, es también caótica, sinuosa y bulliciosa. Debe ser por su estructura tan complicada, por la cantidad de autos que ya parece que superan a los mortales, por los voceros de los minubuses que gritan al son de las bocinas de los autos, por las marchas diarias que paran el tráfico y la convierten en la urbe más caótica del continente. Entonces la ciudad parece cansada. Entonces se sacude como un elefante herido y se derrumba, agoniza y muere.

Nada es más doloroso que ver la ciudad derrumbarse. Sus heridas grises sangran, y su piel va cayendo de a poquito arrastrando todo a su paso, el elemental de la tierra ha explotado y despertado, ahogándolo todo a su paso. Es como un huracán, como un rio revuelto que busca cambiar de cause dejando a su paso miseria y abandono.

Entonces, algo me duele y me aprieta el pecho, algo que a empujones me retiene la lágrima, del reclamo que llevo aquí dentro, y que suena a tristeza, a agonía, que no hay cuándo sane, que no hay cuándo alivie, algo que no tiene nombre, ni filiación a sindicatos..., algo que a lo mejor no tiene remedio ni nunca lo tendrá, mientras no aprendamos a vivir en armonía con la madre tierra.

jueves, 28 de enero de 2010

Seré




Seré si quieres, un ángel desnudo
que vuela a tu alrededor
y te llena de magia.
Pero no me pidas que vuele sin ti.

Sabe a pecado



Tu dedo sabe a pecado,
sabe a mi.
Tus manos dibujan mi cuerpo
y mis dedos: la geografía de tu cuerpo.
Sabe a pecado amor amante
dulce como la miel y amargo como el ajenjo.

lunes, 25 de enero de 2010

Amo





Amo la intimidad que construyo, y la preservo

Tocaré todo de ti





Mi cuerpo a veces es una sutil serpiente que te persigue
otras, sólo busca placer en sí mismo,
entonces no te necesita. Sin embargo, tu piel parece mi segunda piel
y extraño que me toques...
Anda, déjate seducir esta noche,
lameré los lados que nunca nadie menciona,
los lugares extraños de tu cuerpo,
por ejemplo subiré y me asiré a tu cintura
y tomaré del árbol de la vida
beberé todo de tí.

Vuelve él


Con el rostro ansioso, vuelve la oscura noche del alma.
Vuelve como un viento helado.
Va a por ella- no me engaña- para llenar su vida de la suya.
Para vivir el paraíso y el infierno,
enredar su cuerpo con suyo y transportarlo a lugares insospechados
de misterio y amor.

Pedir clemencia





Dejarse amar, hasta que la piel pida clemencia.
Eso es la pasión.

Deja fluir el líquido que alimenta


Deja fluir el líquido que alimenta el placer.
Respira, huele, siente, no te desanimes, ¡ven!
descubre tus pies- no tengas miedo-
Ven abrázame y siente la noche, no te limites.
Ven gocemos la plenitud
Siente, huele, piérdete, confunde tu piel con la mía,
siente cada espasmo,
toca la textura y habrás comprendido como florece el amor.

Si casi muero





Una locura deseada y fortuita fue conocernos y luego irnos. Lo que pasó todavía lo recuerdo, en un momento me besaste desesperado por haberme encontrado y no querías dejarme ir. Si todavía lo recuerdo. Por un momento te tomé de las manos para tratar de conducirte, pero terminé arrastrada por esa avalancha que sos vos. Casi muero.

martes, 19 de enero de 2010

Decidí huir hacia adelante

3.
Te contaba que, muchas mujeres con talento se han escapado al espacio de sus hogares,
que yo en cambio, decidí huir hacia adelante y recogerme al espacio de las letras;
con el deliberado propósito de contar, de inventar y deleitar.
Lo cierto es que aquella que emprende tan magnífica travesía, no hace
otra cosa que escaparse de la muerte.
4.
Dos mitos poderosos nos han hecho creer que la escritura nos salvaría de la muerte;
y que el amor podía sublimarse en cada creación estética.
La escritura nos salva momentáneamente de la muerte
pero al escribir siempre mueres un poco;
en cada frase se desgarra el alma y dejas algo de vos a quienes te leen,
pero la muerte sigue ahí latente: esperándote a la vuelta de la esquina.
El amor puede sublimarse en cada escrito que haces
pero también puede no sublimar nada, no compensar nada.
Porque el ser que creo no es real, lo creé y lo recreé sin cesar a partir de mi capacidad de amor,
a partir de la necesidad que tengo de él;
el otro existe allí donde yo lo he creado, y él no viene, lo alucino: la escritura
se vuelve un delirio, un sufrimiento.
4.
No hay nada más maravilloso que escapar hacia adelante
volar en alas de mariposas como vuelo en sueños,
no hay nada mejor que crear y esconderse en el mundo de las letras;
puedes jugar; reir; llorar; amar y nadie, podrá nunca decirte nada,
excepto los críticos que deshacerán tus escritos- porque ellos no tienen la capacidad de crear,
nadie podrá ponerte un parámetro, una regla, ni nada
porque tu eres la soberana absoluta.
Puedes crear tu mundo de pesadilla, transitar y habitar un mundo de mentiras
que para otros puede ser real,
puedes, si quieres sangrar con cada escrito y dejar una parte de tí en cada frase.
En cada caso, tu morada, tu sino, tu universo, se reducen a las letras
a las patitas del ordenador y a la pantalla- que a veces se torna blanca-
todo se reduce a tu mundo; y quien lo habita ya no eres tu sola,
son también tus demonios.
¿Y qué decir de la profunda soledad, habitando el espacio de tus letras?
¿Qué elección es ésta? - una se pregunta siempre.
Las letras, una revelación mil veces escrita.

lunes, 18 de enero de 2010

1. Después del paréntesis

1.
Extrañamente la escritora, la que cuenta
la que dice lo que piensa, la escritora que contacta contigo,
la que te hace soñar y te enreda en pasiones,
en hilos sutiles que hacen un raz en tu corazón;
esta que está escribiendo, la que vive y sueña, la que imaginás arrebaratadoramente sexi
no tiene nada que ver con la que en verdad soy.
Pues la escritora solo se da en una realidad verdadera,
en fragmentos, instantes.
Es un relámpago que te sacude, y que, en el instante preciso,
te indica lo que debes decir:
Un momento, uno solo:
para habitar, para decir, para emocionar, para encantar-
tal es el espacio de mi cuerpo.

2. Pues existe un karma

2.
Pues existe un karma que yo debo cumplir,
en homenaje a las lecciones que vine a aprender en esta vida:
que aún a costas de renunciamientos,
amores inacesibles, y de interminables tormentos
he aprendido a decir adios, y a recogerme al espacio de mis escritos.
Y lo hice sabiendo que el castigo podría ser
una vida solitaria y admirada,
sin que me importen los decires y la condena
de una sociedad pacata e insensata.
Es de advertir que miles y miles de mujeres se recogen
tranquilamente al espacio de sus respectivas vidas,
yo en cambio; opté por recogerme al espacio de las letras
y aunque a ratos cambiaría un poco de este talento, por una cama
y un cuerpo de hombre,
pues en realidad, recogerse al espacio de las letras, es morir
y estar condenada a la soledad.
Pero aquí no se trata de morir
Aquí se trata de cumplir un karma; y por idéntica razón,
habrá que seguir viviendo.

Confesión a quemarropa

Dios!
desde mi caja mágica veo hundirse nuestros sueños,
la ciudad perdida en un caos planetario,
pero dentro de todas las formas te hallé.
No existe más el miedo, las sombras y el túnel
ni el bajo astral que antes visité y me estremeció para siempre.
Es de noche y nada me impide trascender, cerrar los ojos
y unirme a tu gloria.
Pero una pared me inhibe,
no me permite trasponer el umbral que nos separa
yo que no tengo miedo de bajar al abismo
y escuchar la siniestra furia de ondinas y salamandras,
agua y fuego juntos, la tierra sacudiéndose en un espasmódico orgasmo,
la tierra limpiándose de impurezas,
la tierra girando y subiendo hacia venus,
Gaia llorando y matando,
Gaia estremeciéndose y acomodándose a la polaridad femenina de los Andes.
Ven! haz que desgarre el velo,
quiero confesarte mis infamias,
mis oscuros sentimientos que un día nublaron mi vida,
del odio que anidó mi alma,
de la nefasta muerte astral de los hijos que no quise,
que ni siquiera engendré pero que siempre rechacé
También quiero contarte de las cosas buenas que hice,
por ejemplo que ya no mato a los sapos,
ni encierro a las hormigas, ni me como al Cepe culón,
que mi karma está quedando en cero y no sé que más inventarme
para que mi vida sea interesante.
que expié los pecados que se inventaron los infieles
para quitarnos el imaginario,
que amar como nadie fue la expiación y la cura,
que aún me queda la interminable boda de lujuria y vino,
que amé a los hombres equivocados
que me enseñaron del placer, el dolor, la risa, el llanto,
el fuego, la sangre y la derrota, la noche
pero en cada uno de ellos te hallé!
Dios no tardes tanto!

Este reagateo inútil

Si al menos pudiera sacarte de mi
decirte que te marches, pero no, tu imagen salta,
da batalla... viene a por mi, viene por sus fueros, se instala,
da vueltas por el cuarto; y de pronto se vuelve materia,
risa, beso, carne, ojos, sangre, sudor, ternura, pasión.
Podrías irte de aquí llevando tu fuerza,
el cinismo y todas esas cosas tontas que pensabas.
Podriamos ambos rendirnos,
acabar con esta guerra,
con esta nada que a otra nada nombra,
podríamos darnos una tregua...
Yo podría por ejemplo amarte con violenta ternura,
apaciguar el odio que aún perdura,
que es el otro lado de este dar y no dar,
ese regateo inútil, esquizofrénico que quema mi pecho,
que me arrastra y entristece.
Podrías irte del todo,
podría decirte que t evayas,
pero aún tu nombre me llena y me besa.

Díme a que sabe

¿Díme a qué sabe tu cuerpo?
sabe a pecado, a transgresión?
si sabe a miel, beberé suavemente aquel hilo que escurre por tu pecho,
si sabe a frutas, me deleitaré en tu torso y ahí mismo te haré estremecer;
si sabe a canela, haré un ritual para que tu me quieras:
con la miel, la fruta y la canela, para que tu me quieras bien-
para que tu me quieras amor amado- me quieras bien!

viernes, 15 de enero de 2010

Tres paréntesis

Ojalá que cuando tus manos recorran su piel
no sientas nada,
que al hacerle el amor sientas amargura y esa sensación de hastío,
melancolía y asco: sea tu sino.

lunes, 11 de enero de 2010

Paréntesis 2

Mi mano por descuido deslizaré abruptamente,
tocaré tu falo,
y nada me detendrá
porque tengo ganas de vos amor- tengo ganas.




Voy a morder tus nalgas como un durazno sedoso,
y gozaré con ese sentimiento,
como si de ello dependiera muchísimo el mundo;
las estaciones; el cantar de los pájaros; el amanecer.

5. El placer


5.
El placer: Es la continuación y el cultivo que el pensamiento hace de una percepción. Es aquello que el ser humano busca a cualquier costo. Existe el placer que se deriva de las posesiones, el placer que proviene de una capacidad o de un talento, el placer que experimentamos al dominar al otro, el placer de tener un poder tremendo ya sea económico, religioso, político, el placer del sexo -, y el placer del gran sentimiento de libertad que da la sensación del dinero. Hay múltiples formas de placer. En el placer hay un disfrute, y en el disfrute un éxtasis. El "éxtasis" significa estar más allá de uno mismo y en esto hay un deleite. Krishnamurti.

Comenzaré diciendo que el placer no es algo oscuro ni nefasto, más bien podría llamarse una de las sensaciones oscuramente guardadas en alguna parte de mí.
Uno de los demonios que asechan de tanto en tanto y sacan de mi alma la poesía y esas frases que gustan tanto.
Diré más; no tengo posesiones, no soy política, diría más bien que soy políticamente correcta en mis posiciones políticas; tengo tan poco, pero a la vez tanto, tengo por ejemplo el poder del placer del goce; y otros poderes ocultos que algún día comentaré. Mientras tanto, puedo decir que el placer del que hablo
es aquel en el cual más nos deleitamos.
¿Qué cosa es más importante que el placer de amar y ser amados? ¿Qué otro placer nos produce más deleite y más éxtasis? Creo que ninguno. A lo sumo, el placer del sexo por el sexo.
He ido descubriendo que el placer del texto también es otro de los placeres más maravillosos y no comentados. Escribir un texto y sentir éxtasis, excitación, evocar, tocar la cima del universo, y volver a sentirlo cuantas veces quieras, ese sí que es un placer tiernamente insuperable.



4. Las ganas de matar

4.
Las ganas de matar: Es ese sentimiento que te da cuando el sol es muy fuerte y el calor muy seco. Cuando la luna ha influido de tal modo en tu carácter que simplemente tienes ganas de matar. ¿A quién? a quien sea, con tal de salir de ese instante terrible de esquizofrenia y temblor.

Hay obsenos limbos escondidos en la mente de alguien. Hay terribles sentimientos que aparecen de la nada- aunque deben aparecer del inconsciente- y simplemente las ganas de matar a alguien son muy fuertes. Diré más, esta etapa se dio muy pocas veces, pero fue una sensación de querer matar a alguien, por ejemplo a un político cínico, a un dirigente sindical, a un senador, a un diputado. Sacarle los ojos y dárselo a los perros callejeros. Es idea nefasta, pero nada despreciable, me sucedió al trasponer los 28 años.

Siempre atribuí la culpa de este sentimiento; al sol, al calor sofocante y seco de Cochabamba y al período pre menstrual. Pero es cierto que también, a las múltiples formas de hostigamiento y cansancio que te producen estos seres miserables que he nombrado0, tristes hombres públicos que a lo lejos los ves perderse en la nada, en la miseria.

Aunque ahora la cosa está peor, ya he trasmutado ese sentimiento y ahora no los quiero matar, simplemente me son indiferentes, los veo pasar como absurdos seres inútiles, destruyendo todo a su paso, como un vendaval, como un mal sueño, una sombra una ficción. Y entonces ya no quiero que mueran, sino quiero abismarme yo. Sucumbir y morir yo, ante tanta baja vibración.

Las ganas de matar son peligrosas, sobre todo si la persona se deja llevar por ese submundo oscuro. Pero, cómo cambia la vida y cómo deja una de preocuparse de cosas vanas y de sentir ese bajo astral. Cómo el amor puede cambiar, cohesionar cada átomo, cada partícula de tu ser, tus sentimientos y emociones, que la vida se vuelve fácil, liviana, llevadera. El amor me transformó en un ser adorable, un ángel caído, y ahora esos sentimientos horribles, forman parte de mi pasado. De mi túnel, negro y ancho.

jueves, 7 de enero de 2010

Los demonios

3.
... Y cuando Jashua le dijo al hato de cerdos en los cuales se habían refugiado los demonios ¿Quién sois? ellos respondieron, nos llamamos legión, pues somos muchos.

Diré que otro demonio que habita mi cuerpo es el lenguaje- que arrastra mi lenguaje hacia el mal- que puedo hacerme a mí misma: el régimen motor de mi discurso es el erotismo: el lenguaje actúa como un gigante- sin ningún pensamiento táctico de la realidad.
Me hago daño sufriendo por pasadas relaciones sobre todo una sola- que me dejó marcas en el alma- entonces me exploro a mí misma, me saco de mi paraíso, de mi éxtasis, de mi armonía, afanándome por suscitar, revivir en mí las imágenes que me hieren: celos, abandonos, humillación, verguenza, desamor, incertidumbre, molestia; y la herida abierta ç, la mantengo y la alimento.
Si el demonio- lo nefasto en mí es plural: "Mi nombre es legión porque somos muchos" (Lucas verso 8, cap. 30) va saliendo y ha sido trasmutado, vencido, alquimizado, hay otro demonio que se levanta y por lo cual hay que dar guerra. Por ejemplo el demonio del miedo al abandono;
es un demonio jodido,
pero los demonios más ingratos son los del lenguaje;
esos se deben combatir con el lenguaje;
y de que otro modo se podría lidiar con ellos?

Lo oscuro, lo nefasto en mi

2.
Celos. "Sentimiento que nace en el amor y que es producida por la creencia de que la persona amada prefiere a otro"
Ayer hablaba de los celos, de ese oscuro sentimiento de inseguridad que te carcome y te hace imaginar historias, pero al final termina dañándote solo a ti.
Hablé también de la venganza y todos esos sentimientos nefastos que hacían de mi una persona
intolerable.
Todo lo negro, lo absolutamente oscuro en mi ha ido cediendo poco a poco,
desde que me di cuenta que aquello que siembras cosechas,
que la ley de causa y efecto indefectiblemente te cobra en vida- en ésta-
todo lo que haces.
Tarde, muy tarde en mi vida me di cuenta de que aquellas pasiones secretas
ocultas y a veces hasta inconscientes eran el reflejo de lo que yo emitía a través de mis sentimientos, pensamientos y emociones.
Muchas facetas ocultas fueron saliendo a medida que me iba descubriendo,
ya que ante el mundo yo era la mujer alegre. inteligente y de carácter maravilloso;
yo era la niña bien que esperaba una vida de ensueño,
yo era la niña bien que soñaba con un amor en serio.
Pero mi mundo se fue cayendo a medida que la efluvia venenosa que emanaba de mi alma
fue cargando y cargando toneladas de peso que me agobiaban y no me dejaban vivir;
todo se fue descubriendo de a poquito, como en filigranas, como una aguja que tejía y tejía en mi universo para armar y descubrir, todo aquello que encerraba mi alma.
Qué alma tan oscura y tan limpida a la vez;
todas las culpas expiadas fueron sanando las heridas de ésta y anteriores vidas
y así me rehice, me reinventé, me deleité en formar a una mujer adulta
interesante y espiritual.
Que no por eso deja de tener su lado oscuro,
del que en algún momento seguiré contando.

¿Qué es la vida?

1.
¿Qué es la vida? ¿Por qué morimos? uno se pregunta siempre,
pero nunca nos detenemos a pensar en lo que hacemos en la vida
a qué vinimos, por qué estamos aquí habitando un planeta con tantos problemas,
vinimos acá con un propósito específico, nada más no lo conocemos
porque no lo hemos descubierto. No hemos querido descubrirlo.
A mí por ejemplo se me ocurrió hace mucho descubrir a que he venido,
y gran parte de mi vida se alineó y se puso maravillosa,
pero existe ese lado oscuro, tenebroso que todos tenemos guardado en un rincón del alma infinita
y nos gusta placenteramente explorarlo.
Mi lado oscuro, contrariamente a lo que se piense- no es apasionante y no tiene nada que ver con los placeres de la vida,
mi lado oscuro tiene que ver con cosas más simples, más ingenuas,
por ejemplo dormir mucho, desaprovechar la vida que se me va minuto a minuto,
pero yo amo dormir en las tardes nubladas o con lluvia,
también me encanta comer y dejar que pasen las horas inexorablemente,
me gusta perder el tiempo viendo estúpidos programas de chimento,
me conozco de memoria la vida de las celebridades y me encanta leer revistas de moda.
También me gusta soñar e idealizar,
por ejemplo cuando escribo siempre idealizo y sueño,
ese es mi otro lado oscuro.
Después los otros, los más nefastos, horripilantes y dañinos
los he ido trasmutanto lentamente,
por ejemplo: la venganza;
que era como un murciélago que me chupaba la sangre y me envenenaba,
también dejé de lado los celos; eran tan negros, tan profundos, tan firmes;
ahh!! los celos, que bien que los he dejado partir!