Has entrado al blog de Roxana Sélum Yabeta, nacida en San Ignacio de Moxos, en el Beni-Bolivia. Curtida en temas esotéricos y espirituales. Escribe cuentos, novelas y poesía, entró a la blogosfera como si fuera a explorar la selva verde, verde río donde se crió. 20 años de trabajo en género y defensa de los derechos de las mujeres, estratega en comunicación, feissbookera y blogera, sentimental, autora de libros y amante de los felinos.
miércoles, 30 de junio de 2010
miércoles, 23 de junio de 2010
Arroja de mi los demonios
Señor, si he tocado tu manto ¿por qué no me sanas como hiciste con la mujer que apenas tu manto tocó?
Señor
Arroja de mí sangre los demonios!!
Qué haré conmigo
martes, 22 de junio de 2010

Señor
esta tremenda aventura de vivir me trajo todo y también no me trajo nada porque todo en la vida es ilusión.
he construido mi casa en alto invierno, tan alto que el soplo de las nubes se siente
y un pétalo de espanto queda aherida a la ciudad.
Señor,
he vivido medio siglo y aún soy una niña,
la niña que jugaba descalza por las calles pajolientas de San Ignacio de Moxos.
No he perdido la candidez y sin embargo a veces perdí la cordura
cuando me avasallaron la noche y la angustia...
Señor
mi cuerpo tiene 25 años, mis ojos tienen 50 porque han visto la vidas pasar y pasar
mi vida ha sido más bien tímida comparada con la de otras mujeres
pues sigo siendo la niña de provincia que miraba los aviones pasar y pasar
y quería volar en las alas del viento.
Señor
he bebido las mieles de aquel hombre que se fue y me quiso tanto, pero no quiso,
he sabido del hastío y de las sombras
y también supe de los placeres y el amor.
Señor
no existe más el candente fuego quemando mi cuerpo
ni el fin del mundo que me inculcaron de pequeña,
ni el bajo astral en que en algún momento visité en esta encarnación;
he dejado de temerle a la muerte y al silencio
y he aprendido a escuchar tu voz.
He escrito de todo y he liberado los miedos
por tener que decir lo que siento
aunque sólo sea un escrito y una sublimación de eros y thanatos
No creo más en la vil mentira y los juicios sucios de aquellos que temen vivir su sexualidad,
que quisieron volver esto en un clishé,
el pecado es una invención de los humanos
para quitarnos el imaginario,
por eso te escribo para decirte de mis pasiones mundanas,
de los hombres que amé y me amaron,
del desasociego que me causó la vida a ratos
y de las alegrías que ahora pronuncio.
Señor
no soy esa que en el amanecer te alaba,
ni la que te unge los pies con aceite,
sin embargo te amo, como a ningún humano amé,
con ese amor que sobrepasa todo lo entendible,
que te buscó en todas partes,
y en todas las formas te hallé;
incluso en estos versos que alaban
el cuerpo y la piel.
Señor...
miércoles, 16 de junio de 2010
Alejandra Pizarnik
la hermosa se decanta
