Has entrado al blog de Roxana Sélum Yabeta, nacida en San Ignacio de Moxos, en el Beni-Bolivia. Curtida en temas esotéricos y espirituales. Escribe cuentos, novelas y poesía, entró a la blogosfera como si fuera a explorar la selva verde, verde río donde se crió. 20 años de trabajo en género y defensa de los derechos de las mujeres, estratega en comunicación, feissbookera y blogera, sentimental, autora de libros y amante de los felinos.
viernes, 29 de enero de 2010
Por la sombra y el perfume que te nombran

Por la sombra y el perfume que t nombran
por la mortal herida que dejaste,
por el sinsabor,
por la lujuria y la pasión,
el embeleso,
el desencanto y la ternura.
Nomás que por la sombra que te nombra y te resume,
nomás por tí, por tenerte,
volvería a mirarme en los espejos del espanto,
volvería a ensayar tu nombre junto al mío,
nomás por sentir tu piel, tu cuerpo claro, tus ojos,
tu silueta, tu sal, tu boca que me aloca,
volvería a probar el turbio trueque
volvería a probar el horror que un día nos consumió.
Pero vamos hombre!
fue un infierno amable,
un horror supremamente bueno,
apasionado, cruel, tierno,
fue un horror que me hacía bien.
Nomás por unos pocos minutos
me jugaría entera,
compraría tu cuerpo, te daría billetes nuevos,
te prostituiría a la par que un vulgar puto,
pero quien te compraría tu cuerpo sería solo yo,
y andaría a a par que una callejera besando la miel
consiguiendo el cielo, a través de esa espasmódica sensación de vuelo.
Hoy en la madurez a flor y a flote
me daría el lujo de ceder a tu fantasma,
y anegarme en tu lecho,
en tus brazos y en tu fuego,
en lugar de estar en esta nada que a otra nada nombra!!!
Azúcar cielo

Junto con tu cuerpo me diste la neblina,
la oscuridad, la sombra de tus labios.
Me regalaste la desazón, la nada, el derrumbe,
la humillación, la ansiedad,
el hueco vacío del hijo perdido
los pechos lleno de leche y dolor,
el desayuno amargo, el café frío.
Nada, salvo el sueño me arrebataba tu nombre,
Nada, salvo la noche.
Junto contigo, vino el infierno y el paraíso,
el éxtasis, la dulzura de azúcar cielo,
las frases correteando por tu espalda,
por tu cuello, por tus ojos,
las frases mías correteando
corriendo por tu alma.
Y así está el mundo mío ahora
libre de aquel cuerpo visitado,
libre de la luna de un verano muerto.
No sé si te lo dije
no sé si lo pensás alguna vez,
pero todo lo que de vos quisiera
es tan harto y es tan poco,
una mirada, un raz en el corazón,
un cruce de manos,
los "te amo" en el semi sueño, en la vigilia.
Esas cosas de nada,
cotidianas...
besar tus ojos, dos pedazos de mi cielo castaño-marrón,
lo que hablás,
lo que pensás un momento.
En fin, pasajero anónimo,
viajero salvaje de un verano muerto,
a veces quiero eso de vos, y nada más.
El reventón

Fue una locura el conocernos por fin y luego irnos.
Lo que pasó aquella noche apenas lo recuerdo.
Pero en un momento respiraste agitado y fuerte,
te asiste a mi piel, y no querías soltarme.
En un momento te tomé de las manos para conducirte
pero terminé arrastrada como el río que lleva todo a su paso.
Si todavía lo recuerdo, fue una noche encendida, fugaz, y maravillosa.

A veces me pierdo y no sigo el hilo conductor de lo que escribo,
por lo tanto pido disculpas a mis lectores y lectoras.
Sucede que a veces me canso de seguir en tercera dimensión
y me abismo en otros mundos que llenan mi espíritu
que es al final mi guía en este universo lleno de cosas raras y locas.
Por ejemplo las reflexiones sobre lo absurdo, lo oscuro que hay en mí,
han quedado por un tiempo estancadas ahí, madurando las otras pequeñas cosas
que tengo que sacar de adentro, son confesiones a quemarropa,
cosas que no se le puede decir a un cura porque nunca jamás me confesé ante ningún cura, y porque considero que tampoco nadie debería hacerlo.
Estas cosas salen porque sí, en momentos claves de la vida
cuando una está trasponiendo los mejores años de su vida,
digo los mejores años- en el sentido de crecimiento y evolución personal-
cuando una ha llegado a la madurez y hubiera querido que esto hubiera sucedido antes,
cuando la flor de la edad está en su auge.
Pero en fin, son gajes del oficio y ni modo, tenemos que esperar pasar tanto para poder aprender como he aprendido yo, o ustedes, cualquiera que esté leyendo este post
Por lo tanto, retomaré cualquier rato esas reflexiones y por el momento seguiré escribiendo prosa, cuento y poesía, si así lo dictaminan las musas.
Con amor a la vida y a ustedes
Roxana
Semen cósmico

-Quiero una mujer fiera dijiste batiendo las alas como un picaflor libando el polen de la flor.
- La encontraste, te respondí casi sin darme cuenta.
La señal indicaba que te podía seguir y allí ya juntos no sabía que decirte...
Besaría tu cuello, tu boca, tus ojos- dijiste y me pareció raro emprender el viaje así tan rápido...
Entonces le di otro matiz a este encuentro que sabía desde antes del atardecer, tenía que suceder.
Yo, antes de emprender la travesía haría un rito, desnudaría tu cuerpo lentamente, y con mis dedos recorrería la geografía de tu cuerpo... mi boca
ay! mi boca seguiría cada línea divisoria del tobillo a la curvatura de tus muslos y las caderas, y luego me quedaría ahí en la redondez del ombligo, las rodillas, los codos, la palma de las manos, las yemas de los dedos, las uñas, el dorso.
gano el territorio de tu cuerpo y me deslizo como un pez tibiamente, casi secretamente en ese mar que eres tu, que te desbocas, que me desbocas como un animal, que acaceleras mi corazón!
Empinado al máximo permites que vuele en ti, pero ya no soy un animal, soy la mariposa azul que desordenada se balancea en ti, me retuerzo... luego ya no vuelo, solo gimo, lloro, gozo, muero...
Tu respondes, dices que te encanta, que gire hacia delant, haci atrás, que coloque mis pechos sobre tu falo erguido... que lo roce, lo lama, que mis pezones se endurezcan al tocarlos y que te mojen con el líquido que emana de tu ser, ellos se abren como guayaba madura y están ahí para ti, para darte placer, para recibir placer...
coloco las piernas hacia delante y me penetras una y otra vez, lloras, gozas, gimes, mueres...
Luego te das la espaldo y yo recorro con mis labios la curvatura de tu cuerpo, los labios húmedos van y vienen, te das la vuelta y coges el clítoris, lames suavemente con timidez... luego ya no lames, solo gimes, ...estrujas, comes, gritas, yo también grito... muero. Luego bajo y en la efigie empinada de tu cuerpo me resbalo, me hundo hasta batir las alas y como loca girar, dar vueltas, quedarme quieta, acompasarme.
-Me encantas, dices
Tu a mi, respondo.
Me quedaría horas así, dices...
El aleteo es perfecto, el semen cósmico se esparció en el viento del universo dejando una estela aguamarina y bajó hacia la tierra, conviertiendose en el rocio que mojjó al amanecer el jardín de los mortales.
Han pasado dos horas,afuera el mundo daba la señal que el sol se ocultó tras la persecusión de la luna y ella apareció tras las montañas, el amor, simple y llanamente pleno.
Escrito en mayo del 2001.
La piel de La Paz se va cayendo de a poquito- Un homenaje a los damnificados de Huanu Huanuni

Vivir en La Paz, es descubrirla para amarla y ya nunca dejar de sentir ese cariño, esa constante creencia de que habitarla es un ascenso al cielo.
Para conocerla, hay que tomarse un descanso, pues llegar a todos sus barrios es imposible en pocos días. Mientras tanto habrá que aprovechar su estructura de subidas y bajadas, respirar el oxígeno puro y seguir sus ondulaciones como se sigue un cuerpo de mujer; perseguirla en sus nombres: Sopocachi, San Jorge, San Pedro, Obrajes, Calacoto, Cota Cota, Achumani, Ovejuyo, Chasquipampa; ni que decir de sus villas tantas villas que la forman ... viajr entre estos nombres es emprender una travesía.
En La Paz, la altura es un pétalo de espanto que vive adherido al corazón de la ciudad. Tiene magia, encanto y transparencia, por su cielo azul en invierno que se torna traslúcido y limpio, que cambia de color en las noches. ¡Ah! la noche paceña, un universo de estrellas la ilumina, por donde sae mire se ven lucecitas intermitentes, fosforecentes, blancas, amarillas y opacas, algunas semejan luciérnagas, otrs, estrellas luminosas que asoman por todas partes, desde las casas de los cerros, los edificios, de todas partes salieron luciérnagas y estrellas y comenzaron a arder entre las montañas como un gran camino de luz, agitada y rumorosa.
La Paz, es también caótica, sinuosa y bulliciosa. Debe ser por su estructura tan complicada, por la cantidad de autos que ya parece que superan a los mortales, por los voceros de los minubuses que gritan al son de las bocinas de los autos, por las marchas diarias que paran el tráfico y la convierten en la urbe más caótica del continente. Entonces la ciudad parece cansada. Entonces se sacude como un elefante herido y se derrumba, agoniza y muere.
Nada es más doloroso que ver la ciudad derrumbarse. Sus heridas grises sangran, y su piel va cayendo de a poquito arrastrando todo a su paso, el elemental de la tierra ha explotado y despertado, ahogándolo todo a su paso. Es como un huracán, como un rio revuelto que busca cambiar de cause dejando a su paso miseria y abandono.
Entonces, algo me duele y me aprieta el pecho, algo que a empujones me retiene la lágrima, del reclamo que llevo aquí dentro, y que suena a tristeza, a agonía, que no hay cuándo sane, que no hay cuándo alivie, algo que no tiene nombre, ni filiación a sindicatos..., algo que a lo mejor no tiene remedio ni nunca lo tendrá, mientras no aprendamos a vivir en armonía con la madre tierra.
jueves, 28 de enero de 2010
lunes, 25 de enero de 2010
Tocaré todo de ti

Mi cuerpo a veces es una sutil serpiente que te persigue
otras, sólo busca placer en sí mismo,
entonces no te necesita. Sin embargo, tu piel parece mi segunda piel
y extraño que me toques...
Anda, déjate seducir esta noche,
lameré los lados que nunca nadie menciona,
los lugares extraños de tu cuerpo,
por ejemplo subiré y me asiré a tu cintura
y tomaré del árbol de la vida
beberé todo de tí.
Vuelve él
Deja fluir el líquido que alimenta

Si casi muero

Una locura deseada y fortuita fue conocernos y luego irnos. Lo que pasó todavía lo recuerdo, en un momento me besaste desesperado por haberme encontrado y no querías dejarme ir. Si todavía lo recuerdo. Por un momento te tomé de las manos para tratar de conducirte, pero terminé arrastrada por esa avalancha que sos vos. Casi muero.
martes, 19 de enero de 2010
Decidí huir hacia adelante
lunes, 18 de enero de 2010
1. Después del paréntesis
2. Pues existe un karma
Confesión a quemarropa
También quiero contarte de las cosas buenas que hice,
Este reagateo inútil
Díme a que sabe
viernes, 15 de enero de 2010
Tres paréntesis
lunes, 11 de enero de 2010
Paréntesis 2
5. El placer

5.
El placer: Es la continuación y el cultivo que el pensamiento hace de una percepción. Es aquello que el ser humano busca a cualquier costo. Existe el placer que se deriva de las posesiones, el placer que proviene de una capacidad o de un talento, el placer que experimentamos al dominar al otro, el placer de tener un poder tremendo ya sea económico, religioso, político, el placer del sexo -, y el placer del gran sentimiento de libertad que da la sensación del dinero. Hay múltiples formas de placer. En el placer hay un disfrute, y en el disfrute un éxtasis. El "éxtasis" significa estar más allá de uno mismo y en esto hay un deleite. Krishnamurti.
Comenzaré diciendo que el placer no es algo oscuro ni nefasto, más bien podría llamarse una de las sensaciones oscuramente guardadas en alguna parte de mí.
Uno de los demonios que asechan de tanto en tanto y sacan de mi alma la poesía y esas frases que gustan tanto.
Diré más; no tengo posesiones, no soy política, diría más bien que soy políticamente correcta en mis posiciones políticas; tengo tan poco, pero a la vez tanto, tengo por ejemplo el poder del placer del goce; y otros poderes ocultos que algún día comentaré. Mientras tanto, puedo decir que el placer del que hablo
es aquel en el cual más nos deleitamos.
¿Qué cosa es más importante que el placer de amar y ser amados? ¿Qué otro placer nos produce más deleite y más éxtasis? Creo que ninguno. A lo sumo, el placer del sexo por el sexo.
He ido descubriendo que el placer del texto también es otro de los placeres más maravillosos y no comentados. Escribir un texto y sentir éxtasis, excitación, evocar, tocar la cima del universo, y volver a sentirlo cuantas veces quieras, ese sí que es un placer tiernamente insuperable.
4. Las ganas de matar
Hay obsenos limbos escondidos en la mente de alguien. Hay terribles sentimientos que aparecen de la nada- aunque deben aparecer del inconsciente- y simplemente las ganas de matar a alguien son muy fuertes. Diré más, esta etapa se dio muy pocas veces, pero fue una sensación de querer matar a alguien, por ejemplo a un político cínico, a un dirigente sindical, a un senador, a un diputado. Sacarle los ojos y dárselo a los perros callejeros. Es idea nefasta, pero nada despreciable, me sucedió al trasponer los 28 años.
Siempre atribuí la culpa de este sentimiento; al sol, al calor sofocante y seco de Cochabamba y al período pre menstrual. Pero es cierto que también, a las múltiples formas de hostigamiento y cansancio que te producen estos seres miserables que he nombrado0, tristes hombres públicos que a lo lejos los ves perderse en la nada, en la miseria.
Aunque ahora la cosa está peor, ya he trasmutado ese sentimiento y ahora no los quiero matar, simplemente me son indiferentes, los veo pasar como absurdos seres inútiles, destruyendo todo a su paso, como un vendaval, como un mal sueño, una sombra una ficción. Y entonces ya no quiero que mueran, sino quiero abismarme yo. Sucumbir y morir yo, ante tanta baja vibración.
Las ganas de matar son peligrosas, sobre todo si la persona se deja llevar por ese submundo oscuro. Pero, cómo cambia la vida y cómo deja una de preocuparse de cosas vanas y de sentir ese bajo astral. Cómo el amor puede cambiar, cohesionar cada átomo, cada partícula de tu ser, tus sentimientos y emociones, que la vida se vuelve fácil, liviana, llevadera. El amor me transformó en un ser adorable, un ángel caído, y ahora esos sentimientos horribles, forman parte de mi pasado. De mi túnel, negro y ancho.